sábado, 7 de noviembre de 2009

CAPITULO II – La llamada


CAPITULO II – La llamada


A la mañana siguiente el doctor hizo la visita y me dio el alta no si antes darme unos consejos de vida saludable y unas recetas, que debía tomarme, Hugo se encargo de las recetas, me llevo primero a la residencia y me dejo en la cama, apenas me dejo sola unos instantes, eran las 12 de la mañana, laura estaría en clase y Hugo había faltado a clase por mi culpa.

-Hugo, puedo estar sola deberás-dije mirándole, pero el ni se inmuto.- solo necesito descansar, tengo sueño y frió-dije tiritando un poco, el otoño estaba empezando y el frió en Zaragoza era mas seco, el llamado el cierzo, te helaba hasta los huesos.

-no me voy a mover de aquí, si es lo que pretendes.
-pero Hugo… - me dio un beso en los labios.
-Hugo nada, ahora descansa.
-Hugo…
-¿Qué?-dijo en desconfiando.
-no me beses-dije con voz muy apagada.
-¿Cómo dices?-dijo el extrañado.
-que no me beses puedo contagiarte.
-que susto me has dado-dije el aliviado-tranquila si no lo he cogido hasta ahora no creo que lo coja ya, así que descansa- y me dio otro beso mientras me arropaba en la cama.
-Hugo, tienes que ir a clase, no puedes perder clases estas en el ultimo año-dije un poco apenada, me sentía mal teniéndole a mi lado y dejando su vida a un lado.
-no me voy a mover de aquí, además has dicho que tienes frió ¿no?- le dije si con la cabeza, el sonrió- ahora vengo- y desapareció, en ese momento me incorpore en la cama e intente salir de ella, pero apenas tenia fuerzas para hablar así que a la hora de hacer el ademán de salir de la cama me caí sobre el suelo y perdí el conocimiento.


-¡MELISA!-escuche chillar con pánico a Hugo, abrí los ojos.
-yo…quería ir al baño.-era lo único que se me ocurría, la cabeza me daba vueltas, Hugo me cojio en brazo, llevándome devuelta a la cama.
-mel y tu querías que me fuera a clase.
-si- dije bajando la cabeza, y apoyándome en su pecho-yo…
-calla anda, me quedare aquí hasta que te pongas bueno-dijo metiéndome en la cama.
-pero el medico me e dicho que puede tardar de una semana o mas.
-tu tranquila, pero mel-dijo mirándome a los ojos, yo apenas podía enfocar mi vista a sus ojos el cansancio estaba ganando la batalla.
-¿si?
- creo que debería llamar a tus padres.
-¡no! Quédate aquí conmigo, no volveré a protestar, pero a mis padres no les llames, no quiero verlos- dije un tanto desesperada, por un momento el cansancio se desvaneció, yo le mire con suplica y me di cuenta había dado mi temor por forma evidente, Hugo me conocía y sabia que no era por mis padres, y ocurrió lo que me temía, los ojos de Hugo se entristecieron y me miraron fijamente.
-¿todavía le quieres?-dijo bajando la vista, yo intente sonar lo mas convincente posible.
- no, ya no le quiero, es bonito recuerdo, pero ahora el único en mi vida eres tu, así que cambia esa cara y no te pongas triste- dije un poco animada, pero según iba pronunciando esas palabras , mi corazón se iba rompiendo en mil añicos.
-¿estas segura? A veces creo…-pero puse cara de terror y el me la vio, sonrió sin darle importancia a mi cara- bueno da igual, estas aquí conmigo, eso es lo que cuenta.
-Hugo… no seas tan inseguro, si estoy saliendo contigo, no es por que nos hayamos casado, es por que así quiero que sea estoy contigo por que quiero.- en cierto modo, no le metía había tomado la decisión de estar con el, por lo menos que alguien fuera feliz, eneko estaba con la asquerosa de Irene y yo estaba con Hugo, que le quería de otra forma, ¿podría llamarse amor? No se pero se que amistad no, se puede amar a dos personas en distinto grado, yo empezaba en creer en ello.
-perdóname-dijo en cojiendome de una mano- es que ahora que te e recuperado no quiero perderte, me haces mucha falta.
-y tu a mi-dije acariciándole su mejilla derecha, al pasar la mano sobre su rostro me di cuenta que tenia la cara muy caliente y luego me fije en el, no me había percatado que estaba en pijama, el se dio cuenta.
- como tenias frió… pues…duermo contigo y te doy calorcito.
-Hugo…-dije poniéndome roja.
-solo va a ser dormir, no voy ha hacer nada, cada cosa a su tiempo.-abrí la boca para responderle, pero no sabia que decir así que me calle y me di la media vuelta dándole la espalda mientras el se metía dentro de la cama a mi lado, la cama no era pequeña sino algo mayor, lo suficiente para que entráramos los dos.
-mas te vale-dije a regañadientes y me quede dormida.



Pase en cama mas de cinco días, apenas tenia fuerzas ni para sostener un baso de agua, solo quería dormir, dormir y mas dormir; con los días fue aumentando la necesidad de dormir, al quinto día Hugo ya preocupado llamo al doctor, vino una ambulancia a recogerme, pase mucha vergüenza, todos me miraban con asombro y preocupación, no era cotidiano ver una ambulancia en la residencia, me hicieron mas pruebas y decían que el virus estaban campando a sus anchas en mi cuerpo , pero que en apenas unos días volvería todo a la normalidad, “¿unos días? ¡Ja! “ pensé para mi, al contrario de lo que los médicos dijeron los días se convirtieron e dos semanas mas, Hugo para que mi madre nos e diera cuenta, ponía mi voz mediante un conjuro, como estaba a su lado sabia que era lo que decía mi madre y yo le decía a el mentalmente lo que tenia que decir, cosa que ayudo mucho, pues mi madre parecía olerse algo, llamo varias veces por 3G pero siempre le decía que no había cobertura; después de estar casi tres semanas en cama, comencé a ponerme bien, Hugo siempre estaba pendiente de mi, pero laura y oriol también junto a los otros chicos, en especial juanjo no paraba de decir que nada de medicamentos, que con un puchero de su madre se me pasaría; todos le tomaban por un loco, todos menos yo, a veces un buen remedio casero es mas efectivo que un medicamento, por que pensándolo bien de ¿Cuál es la cuna de la medicina? La naturaleza ¿no? Es decir primero existieron los remedios caseros y luego la medicina.



Era ya mitad de semana, había decidido que ya era hora de ir a clase, aunque laura intento convencerme de que fuera el jueves que era cuando menos clases teníamos; pero tanto tiempo en la habitación me agobiaba, no podía seguir jugando con la play , me había pasado ya casi todos lo juegos , de vez encunado juanjo hacia alguna pira, y se venia a jugar al Tuning, un juego de coche que puedes maquear el coche a tu gusto, y la verdad es que había pintado mi coche de todos los colores posibles, casi siempre ganaba, juanjo no podía conducir por que no paraba de reírse cuando me veía conducir con el mando, si yo quería que le coche fuera para la derecha aparte de mandarlo con el mando yo también me iba hacia la derecha, y así en todo, pero no podía evitarlo se que era absurdo pero… que se le va ha hacer.


-melisa, vamos o llegaremos tarde- decía laura mientras terminaba el desayuno de pie.

-ya voy-dije mientras buscaba una chaqueta en el armario pero todas me quedaban grandes, a causa de la enfermedad, había adelgazado 8 kilos, cosa que a mi no me desagrado, pero resulto un problema, toda mi ropa me quedaba grande, así que le tuve que pedir prestado algo a laura.- ya estoy-mientras me colocaba mi chaqueta vaquera, me quedaba bien, teniendo enguanta que llevaba puesto 3 jerséis, el cierzo apretaba, mas que otros días.

-deberías quedarte, enserio-dijo laura preocupada.
-anda tira… tira… que no vamos a llegar- bajamos escaleras abajo hasta el parking allí nos esperaba los chicos.
-buenos días chicos- dije saludándolos, después de haber faltado tantos días a clase, tenia muchas ganas de ir.
-hola chicas-dijo oriol, medio dormido- ¿Cómo te encuentras mel?
-bien, con ganas de estudiar-dije animada, pero Hugo se acerco a mi y se puso detrás mió y me agarro de la cintura, y me atrajo hacia así.-Hugo…
-¿si?
-no vamos a llegar-dije en un susurro, de esa forma no había dios quien pudiera hablar, me ponía muy nerviosa, en estos días mis sentimientos hacia el habían aumentado y ahora cuando le daba un beso se lo daba queriéndole.
-¿Qué mas da eso? Por cierto… estas muy guapa hoy- me susurro al oído, a mi me derritió hay, se me estaban quitando las ganas de ir a clase, pero el frió me saco de mis pensamientos, y pude pensar con claridad, pero antes de hablar laura se me adelanto.

-tortolitos, son menos diez, como no volemos no llegamos.
-iros, nosotros iremos para la próxima clase-dijo Hugo, yo me quede mirándole.
- yo voy a clase y tu también- Hugo me miro extrañado, y en su cara se dibujo una sonrisa.
-mel, necesito enseñarte una cosa.
-¿ahora?
-si
-laura ¿Qué clase tenemos ahora?
-física- no me lo pensé mucho.
-vale, iré a segunda hora ¿vale?
-tranquila, si no vienes me mandas un mensaje.
-si tranquila.
-nosotros nos vamos- miro su reloj- ¡dios! Apenas nos quedan 3 minutos, oriol vamos.- salieron corriendo- ser buenos chicos, y… mel luego te paso los apuntes de física, aunque creo que estudiaras otra física.
-¡laura!- yo me puse roja, pero pude notar como Hugo intentaba aguantar la risa, me gire para verle- y ¿bien? Que era eso tan importante que no podía esperar hasta después de clase.
-aquí no, tenemos que irnos.
-¿Cómo? ¿Qué pasa? Me estas preocupando.
-tranquila, vamos al sótano allí no nos vera nadie.

Bajamos hacia los sótanos, y apenas había unos cuantos coches a Hugo le veía algo inquieto y me empecé a preocupar, ahora no sonreía estaba serio y no hacia mas que mirar de un lado a otro, nos detuvimos justo detrás de un coche amarillo bastante grande, apenas pude ver un rotulo en el coche tenia escrito la palabra Megane, supuse que se trataría de la marca o modelo del coche.

-melisa, ¿confías en mi?
-si, pero…
- vale abrázame- yo le abrace- cierra los ojos- los cerré y sentí otra vez aquella sensación, hacia mucho que no lo hacia nos estábamos telé trasportándonos, pude sentir como Hugo se aferraba a mi con todo el cuidado del mundo, aunque yo me encontrara bien.-abre los ojos- los abrí y mire a mi alrededor, enseguida lo identifique donde nos encontrábamos, estábamos en el lago de Litago, de repente sentí un escalofrió, hacia mucho mas frió allí que en Zaragoza.
-¿Qué hacemos aquí?-dije extrañada.
-tenemos que hablar-dijo Hugo mientras cojia una piedra y la lanzaba al lago haciendo saltos la piedra en el agua.
-¿de que?-dije lo mas tranquila posible.
-de nosotros.
-¿nosotros?- dije extrañada, a que venia eso ahora.
-si, mel… yo…- le mire a los ojos y el me reuia la mirada.
-¿Qué pasa Hugo? Mírame a los ojos.- pude ver como me miraba y era con pena y dolor y lo que es peor tenia los ojos vidriosos.
-mel… tu…
-yo…- dije haciendo círculos con la mano- sigue…-dije impaciente.
-¿tu me quieres?-dijo el mirándome fijamente a los ojos, pude ver el miedo a en su mirada en espera de mi respuesta.
-claro que te quiero- dije rápidamente, pero el sonrió decepcionado.- a que viene esa cara.
-¿no lo sabes?
-no, no se que he hecho para que me vengas con que si te quiero.
-melisa se te da muy mal mentir, ¿lo sabias?-dijo el, aunque el tenia razón, jamás se me había dado bien mentir, pero en este caso no mentía yo quería a Hugo.
-si, por eso intento no mentir, no me sirve de nada ir mintiendo si se me nota, así no vale de nada.
-melisa, te lo preguntare de otra forma… ¿me amas?- dijo el acercándose mas a mi, yo me quede petrificada, me había pillado desprevenida y no dije nada; Hugo al ver que no respondía seguí hablando el- lo sabia, sigues amando a eneko, no te culpo, no se elige a quien se ama, sino te hubieras casado conmigo a la fuerza tu ahora estarías con eneko y no conmigo.
-Hugo..-dije acercándome a el, fui a cogerle el brazo pero el dio un paso para atrás, cosa que me dolió.- pero… no entiendo nada, no se por que viene esto ahora, por que no te he dicho que te amo.
-no, viene a que cuando se menciona la palabra Vitoria o eneko, en tus ojos aparece la tristeza que llevas encerrada en tu alma y a mi me parte el corazón, prefiero verte feliz en los brazos de otro hombre a que este conmigo por lastima.- escuchar esas palabras de Hugo, hizo que mi malaleche saliera fuera, como si de un toro desbocado quisiera salir al ruedo.
-HUGO- brame- no consiento que me digas todo esto, después de todo lo que hemos pasado juntos.-dije con los puños cerrados, fue a hablar el pero no le deje- di crees que estoy contigo con pena… ¡te equivocas!.. yo… te quiero, eso no lo dudes, pero… no te voy a negar…
-¿Qué?-dijo en con el ceño fruncido.
-que cuando piense en eneko no me de tristeza, el a sido una parte importante en mi vida, eso no se puede cambiar.
-lose, pero es a eneko a quien amas.
-Hugo… estoy contigo, si hubiera querido podría haber cambiado todo esto con tan solo…- pero me calle, en todo este tiempo había guardado el papel a buen recaudo, por si algún día lo necesitaba.
-¿tan solo que? Di, ¡maldita sea!- le pille en un descuido y me acerque a el y le agarre la cara y poniéndole frente a la mía mirándole a los ojos.
-mírame a los ojos, quieres sinceridad, la tendrás- me tome un segundo para pensar como decírselo pero al final pensé que lo mejor era decir la verdad- si a la única persona que e amado a sido a eneko- vi dolor en su mirada- pero eneko es pasado, el esta bien con Irene y lo que es mas, yo me alegro de que este con ella; en cuanto a ti… yo te quiero y no como un amigo precisamente, no te voy a negar que al principio no quería estar contigo… pero pasando un tiempo me di cuenta que no te quería como un amigo sino como algo mas… y decidí que por que no intentarlo, así que aposte por nosotros, estos días estando enferma mientras me cuidabas me a dado tiempo de pensar y me e dado cuenta, de que realmente te quiero, pero necesito mi tiempo para poder amarte, no puedo romperme el corazón otra vez, se una cosa clara te quiero.- le solté la cara y me quede mirándole, el estaba desconcertado.
-mel… yo…- no dijo nada mas , me agarro de la cintura y me beso apasionadamente, yo le correspondí y me di cuenta que esta vez si estaba dispuesta pasar pagina, no significaba que tuviera que olvidar a eneko, pero si que tenia que seguir con mi vida lo mismo que estaba haciendo; estuvimos un rato besándonos, pero Hugo se separo de mi escasos centímetros y me miro a los ojos- te quiero, y siento desconfiar de ti, pero… quería sinceridad y se que lo has sido.
-gracias, la verdad es que teníamos que hablarlo.
-si, pero no solo te e traído por eso aquí.
-¿no? Entonces…
- es por claudia, me preguntases que como había hecho para que te dejara tranquila.
-si
-vale, no te enfades pero le he dicho que fuimos al ginecólogo, para…ver como podías quedarte embarazada, por que lo habíamos intentado varias veces y no ocurría nada.
-¡que! Tú has dicho….-dije con los ojos abiertos.
-si, le dije que el medico decía que necesitabas tranquilidad y nada de sustos que te veía un tanto alterada, así que le dije que nos dejara en paz hasta que dieras a luz, ella a accedido a regañadientes, mas bien a la fuerza ya que hable con su abuelo y dijo que me dejaba a mi a cargo de todo y prohibió a claudia que estuviera lo mas lejos posible, pero….
-pero… dilo que pasa, ¿hay una condición verdad?-dije asustada, claudia no hacia nada si no obtenía algo a cambio.
- ella se a mudado a Finlandia… y tengo que ir a verla una vez a la semana durante una hora… y voy los miércoles.
-pero si hoy es miércoles-dije mirándole a los ojos preocupada.
-si lose, por eso te lo tenia que decir cuanto antes…mel no tenia otra salida.
-lose…me imagino… esa desgraciada, si pudiera la…-dije retorciendo una esquina de mi chaqueta.
-tranquila, cuando estoy con ella solo es teatro, yo solo te quiero a ti-dijo abrazándome y alzando mi cara hacia la suya.
-Hugo… cuando… ya sabes-dije bajando la mirada.
- a la noche, sobre las 7 de la tarde, vendré a cenar.
-¡vale!-dije todo lo animada que pude- pero la cena la tienes que traer tu.
-esta bien-dijo dándome ligeramente en la nariz.
-¡Hugo!-chille, me había dado sin esperármelo, el comenzó a reírse.
-anda vayámonos, que queda poco para la siguiente clase.- me dio un beso en la frente y le abrace, aparecimos en los garajes de la residencia, justo donde antes habíamos desaparecido, nos dirigimos a la universidad andando y llegamos justo a tiempo para la siguiente clase.

-hola chicas, ya he llegado-dije mientras me sentaba en mi sitio.
-mel, ¿como estas?- me pregunto iraide.
-bien chicas, pero tengo un problema-dije triste
-¿Cuál?- pregunto alarmada laura.
- no tengo ropa, debemos ir de compras- las tres rompimos a reír.
-por un momento me habías asustado, claro con tres jerséis no hay quien adivine cuanto has adelgazado.-dijo laura riéndose.
-¡oye! Eso da igual, lo importante es que tengo ganas de ir de compras-dije cruzándome de brazos; el profesor entro en clase, “otra vez algebra” pensé para mi; siguió con su galimatías, pero de vez encunado le hacia caso, pero apenas podía concentrarme, no me quitaba de la cabeza que a la tarde claudia estaría con Hugo, como si nada, sin darme cuenta había clavado el portaminas en el cuaderno y había roto la punta.
-mel, si no te gusta algebra no tienes que intentar asesinar al cuaderno- dijo iraide aguantándose la risa, en voz baja.
- ¿asesinar? Mira que eres… da igual, que tal si vamos esta tarde de compras.
-bueno yo ando un poco pelada, pero por mi bien-dijo iraide.
-yo me apunto, la verdad que necesito algo de ropa.
-¡bien!-dije en voz alta con ello provoque que todos se dieran la vuelta incluido el profesor.
-me alegra que haya podido realizar el ejercicio, pero la próxima vez no sea tan eufórica.
-perdón- dije toda colorada.
-bien sigamos con la clase, como iba diciendo si unimos este vector…

La mañana pasaba con total normalidad a la hora del descanso nos reunimos con los chicos, Hugo estuvo todo el rato muy atento conmigo, todo parecía normal, pero me encontraba inquieta por culpa de esa asquerosa de claudia; comimos todos en el apartamentos de los chicos a iraide la invitamos a comer con nosotros, cocinaron Hugo y juanjo, nos sentamos a comer.

-miedo me da, dos hombres cocinando-dijo iraide.
-¡oye! Primero prueba la comida y luego…-dijo juanjo
-esta bien, pero por si acaso voy buscando en la agenda el numero de un chino o algo.- dijo ella sacándose el móvil del bolso y buscando en la agenda , todos comenzaron a reírse pero juanjo estaba enfadado
-mmm, esto esta… ¿pasable?-dije aguantándome la risa, estaba bueno pero algo soso.
-¿no te gusta peque?-dijo Hugo.
-si bueno… esta buena pero le hace falta sal, creo yo-dije sonriendo mientras comía.
-¿no le has echado sal?-dijo Hugo a juanjo.
-no, no le habías echado tu.
-no- dijo Hugo
- lo dicho, voy marcando para pedir algo chino-dijo iraide riéndose, todos comenzaron a reírse.
- si es que no se te puede dejar cocinar Hugo, menudo pinché estas hecho.
-¿yo? Pero si eras tu quien decía si esto o si otro, como le iba a echar yo la sal si apenas se cocinar.- mientras ellos discutían yo me levante a por la sal y fui echando sal plato por plato mientras los demás reían, parecían el dúo sacapuntas; a iraide se la veía integrada en el grupo y no hacia mas que picar a juanjo, aunque ellos dos se gustaban ninguno de los dos decía nada, lo peor de todo es que los dos me preguntaban por ambos, juanjo vino muchas veces a visitarme y me preguntaba cosas de ella con la excusa de cómo era nueva para saber con quien andaba, y ella me preguntaba de vez encunado, pero mucho menos que el.

Pase la tarde con las chicas de compras me compre varias cosas, pero en particular unas botas veis estilo corsario con tacón de aguja, volví locas a las chicas hasta que las encontré, no me aclaraba pero al final las compre, no hacia mas que mirar la hora cuando dieron las 7:30 volvimos a la residencia me fui derecha a mi habitación a cambiarme, me puse los vaqueros negros y un polo de cuello vuelto veis con las botas, me quedaba de lujo, me pinte un poco, estaba lista justo tiempo eran las 8 de la tarde, espere viendo la televisión en el salón, estuve haciendo zaping pero no había nada interesante en la televisión, volví a mirar el reloj ya eran las 8: 30 y no había vuelto, estaba empezando a preocuparme, pero como si me hubiera leído el pensamiento apareció justo delante de mis narices con el pelo algo revuelto.
-ya e vuelto siento el…-abrió los ojos
-¿Qué? ¿Por qué pones esa cara?-dije asustada, en su cara apareció un gesto de agrado.
-estas muy guapa-dijo dándome un beso.
-gracias, bueno vamos a cenar.-dije levantándome de la silla.
-no quieres preguntarme nada.-dijo Hugo intranquilo.
-no, confió en ti, lo tomare como si fuera un actor- dije muy convencida, pero en lo que en realidad me apetecía era matarla a la otra.
-gracias, venga hoy cenamos fuera.- salíamos de la residencia cuando mi móvil sonó, saque el móvil y mire la pantalla salía numero oculto, lo descolgué.
-¿melisa?- al escuchar la voz del teléfono, me horrorice
-¿eneko?-dije estupefacta.







ESPERO QUE ESTE SEGUNDO CAPITULO OS GUSTE Y NO ME DESEIS MATAR , NO ES DIFICIL QUE LO DESEIS SI ESO MAÑANA COLGARE OTRO, COMENTAR YA SEA BUENO O MALO, TODA CRITICA ES CONSTRUCTIVA

6 comentarios:

chikdivine dijo...

holap esta buena tu historia sigue subiendo mas capitulos

chikdivine dijo...

esta increible pero no puedo creer que la ayas cortado ahi eres mala pero bueno por fin consegui subir los comentarios asi
que espero subas ahora lo de shira tambien pero si no es mucho pedir la otra parte de angel caido
me quede es ascuas siiiiiiiiii sigue escribiendo lo haces de maravilla xoxoxxoxoxoxoxo

Brenda dijo...

no puede ser! jaja
quiero leer mas!
quiero aclarar que no he leido el otro libro... y empece a leer ayer y me encanto ;)
qiero leer mas!

zuris dijo...

brenda si quieres leer la primera parte http://loscuervosescritores.blogspot.com/ entra aqui hay tengo el libro entero , te aconsejo q lo leas primero para q puedaas enterarte de todo y prometo colgar todo los dias o casi todos,


chikdivine gracias niña por los animos yo ya avise q me ivais a odiar jajaj bueno colgare el tercer capi de angel caido II y os aviso os vais a reir de lo lindo ajajaj escribiendo esta parte me lo pase pipa itxaso la chica q sale , xiste de verdad es una de mis mejores amigas ademas ella cada vez q escribo con su nombre me dice , uff!! haver en que lio me has metido ahora jajaj, espero q os guste esta `parte y si comentais yo prometo colgar si no , no vale !!!!!!!!!!!!!!!!!!

es una forma de pago yo escribo vosotras vomentais.

besos y gracias

que conste q acabo de llegar de estar con mis amigas por hay y entrado a contestar jijiji

chikdivine dijo...

sube mas capitulos por fa por fa esta super guai jijijijijjiji sube mas pero tambien de shira

chikdivine dijo...

esta super bueno el capitulo 3 sigue escribiendo esta super la historia xoxoxoxoo