domingo, 8 de noviembre de 2009


CAPITULO V- un mar de esperanzas.


Apenas llevabamos unos minutos en la habitación del hospital, Itxaso tubo a las niñas en sus brazos un rato, pero enseguida las abuelas pidieron poder tener a las niñas con ellas, Itxaso se encontraba muy débil todavía, había estado a punto de morir, sino llega a ser por la madre de eneko, quizas no huviese sobrevivido.

La verdad es que el entorno resultaba un tanto extraño, los padres de Itxaso parecian como si hubieran visto las niñas, cosa que no me extraño, quizas Hugo tenia algo que ver con este hecho, hable un rato con ines y Imanol, los padres de Itxaso, los dos se encontraban totalmente entusiasmados con sus nietas, eneko y yo nos separamos ni un instante, era como si quisiese protegerme, cosa que me resultaba bastante incomoda, teniendo encuenta que Hugo podria aparecer en cualquier instante.
-melisa- dijo Itxaso.
-¿si?-dije acercandome a ella.
-quiero darte las gracias, sino llega ser por ti…
-¡Itxaso!no empecemos con esas, he hecho lo que habria hecho cualquier comadre, asi que no quiero volver a escuchar eso
-gracias
-no tienes por que darlas-dije arropandola-ahora descansa, mientras me ire a hacer un par de cosillas.
- vale, si sera mejor que descanse.- estaba cerrando los ojos cuando volvio a abrirlos- Hugo ha venido a la mañana y pregunto por ti.
-si, estaba…- no queir decirlo,pero sabia que podria estar un poco molesto.
-no, estaba preocupado, por que no le llamas.
-si eso era lo que iba a hacer ahora, asi que sera mejor queme valla ya, ahora todo esta en orden.
-adios melisa.
-adios Itxaso- dije y Sali de la habitación intentado eludir a eneko, cosa que me fue totalmente imposible.
-¡melisa! Espera.- no me gire segui andando, intentaba hacer como si no le huviese oido.
-“melisa, esperame; aun tenemos una conversación pendiente”- escuche cada una de las palabras de eneko en mi cabeza, por una vez odie tener el poder de hablar por la mente.
-“ahora no es buen momento”-le conteste.
-“nunca lo es, asi que mas da ahora o luego”-dijo el
-“tienes toda la razon, hasta luego”-doble la esquina y me teletrasporte a la residencia, ya era demasiado tarde como para ir a clase, asi que me tomaria el dia para reorganizar mis apuntes.


Apenas llevaba una hora en la habitación, no conseguia concentrarme no hacia mas que pensar en Hugo y como estaria el, coji el movil y marque su numero.
- el movil al que llama se encuentra apagado o fuera de servicio.
- ¡dios!-dije gritando, asi que sino tenia el movil encendido entonces tendria que hablar con el telepáticamente, estaba algo cansada, pero lo intentaria una vez.-“hugo, estoy en la residencia, ¿podrias venir?”- espere un rato pero no octube respuesta, comence a dar vueltas en la habitación, algo no me olia bien, volvi a intentarlo-“Hugo, por favor respondeme”- apenas paso un minuto cuando senti unos brazos que se aferraban a mi hombros abrazandome por detrás.
- Peque, no vuelvas… ¡dios! Me has hecho pasarlo muy mal.
- Yo…lo siento…claudia…
- Lo se, ella ya a recibido su castigo- me gire para mirarle, tenia la cara dibujada unas grandes ojeras y bien pronunciadas.
- Hugo, no has dormido¿verdad?
- No mucho, apenas podia conciliar el sueño.
- Perdona, pero las niñas… y ….- no sabia como explicarle que me habia olvidado de el por un poco de tiempo.
- No debes decirme nada, raul me lo esplico todo, lo que pasa es que esta vez me he encargado de claudia personalmente, ya me e artado de sus chiquillerías, alguien debia de pararle los pies.
- ¿Qué le has hecho?-dije algo asustada, a judgar por la cara de Hugo, no era cosquillas precisamente lo que le habia hecho Hugo a claudia
- Digamos que no moletara por un tiempo, ahora esta cumpliendo un castigo bastante severo y es mas su abuelo esta vez me a dado la razon, cosa qe juega a nuestro favor, las nuevas niñas en la familia le a ablandado el corazon por asi decirlo.
- Me alegro, pero eso no quita el problema de claudia.
- Lo aplaza , lose, pero menos es nada.
- Tienes razon-dije sonriendo, me abrace a el lo mas fuerte posible y luego le di un beso, el me respondio apasinadamente y me pillo de improviso y me vojio en brazos, y llevandome direccion a mi cuarto, me dejo sobre la cama con cuidado y luego se acosto a mi lado.
- Melisa , tenemos que hablar.
- Dime…-comence a temblar, la cara de Hugo me estaba poniendo nerviosa.
- No se por donde empezar…. Veras, estar un dia sin ti, sin saber donde estaba ni como estabas, me a dado que pensar, y mas sabiendo que estabas con eneko, ahora que se que has vuelto a ser mia, pues… me puso algo nervioso-dijo undiendo su cara en la almohada.
- Hugo no tienes…- me calle, por que en realidad si tenia por que preocuparse, estar con eneko me habia despertardo viejos recuerdos, que crei superados, pero mucho que despertarsen debia volver a dormirlos; comence a reirme- tu……..- le dije señaladole la cara- estas... ¡celoso!-dije riendo, el levanto de la almohada.
- No es eso-dijo refunfuñando.
- A¿no?-dije ironicamente.
- ¡no!- dijo a la vez que me agarraba e la cintura y comezaba hacerme cosquillas.
- Hugo para-dije suplicando, apenas podia hablar , por que estaba riendome a carcajada batiente.
- Peque ¿me quieres?-dijo a la vez que dejaba de hacerme cosquillas y me abrazaba.
- Si-dije automáticamente.
- Gracias, ahora me ire a dormir.
- Entonces, me dejas aquí solita-dije con cara de pena.
- no, por que tienes que ir a ver a Itxaso, y…-puso cara serio- debes ir con eneko a hacer los preparativos del bautizo como sois los padrinos-dijo o ultimo con ritintin.
- Mira que eres bobo-dije levantandome de al cama- si quieres quedate en mi cama, yo no tardare mucho.-iba a ir al hospital cuando Hugo me agarro de la cintura y me trajo otra vez a la cama, me beso apasinadamente y luego me dijo al oido.
- Seria mejor si te dieras una ducha, tienes la misma ropa que ayer- me mire a mi misma, y me puse roja de la vergüenza, sabia que tenia toda la razon y lo que es peor, olia mal fijo, pero no me daba cuenta, quizas me habai acostumbrado.
- Tienes razon..-dije agachando la cabeza.
- Pero para mi sigues estando guapa igualmente- me empujo un poco hacia delante a la vez que se levantaba de la cama- te tengo que dejar, e de ir a descansar y a hacer un par de cosas antes, nos vemos a la noche en el hospital.
- De acuerdo, pero…
- Te quiero-dijo dandome un beso en los labios.
- Yo tambien-dije, y desaparecio.

Llebava mas de un rato debajo de la ducha, el agua caliente sobre mi cabeza me calmaba y me hacia despejarme de mi vida, de mis preocupaciones, pero esta ves no lo conseguia por mas queria , no lograba quitarme de la cabeza las ultimas palabras de eneko, “ queria hablar conmigo, a solas”; no es que no tuviera valor para hablar con el a solas, solo que no me veia con capacidad suficiente de aguantar que me dijera ciertas cosas que me dolerian; asi que tarde todo lo que pude , me vesti lentamente , me peine despacio; pero con mi empeño en alargarlo todo lo que pudiera, el resultado fue inesperado, estaba mas guapa que nunca y lo que era peor, seguro , que hugo se sentiria celoso y molesto.

Una ves preparada volvi al hospital, alli apenas habia nadie, las niñas estaban en la sala de cunas, en la habitacion solo estaba lorena, dormida en el sofa, y itxaso dormia placidamen,me dirigi hacia la sala de cunas a ver a las niñas, las dos estaban en una cuna de gemelas, dormian abrazadas igual que la noche anterior.

El tiempo se me paso volando mirando a las niñas, no me cansaba de verlas como se querian la una a la otra; por un momento envidia, a mi me hubiera encantado tener una hermana gemela; tras estar un buen rato me dirigia hacia la cafeteria sin mirar muy bien por donde andaba, de repente escuche mi nombre.
-melisa- dijo una voz tras de mi, sabia quien era pero prefiria no mirarla a la cara, sino afloraria todos mis instintos asesinos, y con ella a mi lado afloraban mas que nunca; segui andando para adelante haciendo caso omiso de la llamada, volvi a escuchar- melisa- un poco mas fuerte que la anterior vez, volvi a hacerme la loca, y entonces, senti una mano en mi hombro derecho, haciendome girar por completo; me gire poco a poco y me encontre cara a cara con irene “la novia de eneko”.
-melisa no me has escuchado, te estaba llamando-dijo con tal naturalidad, que cualquiera que pasara a nuestro lado, pensaria que eramos amigas de toda la vida.
-¿de verdad?-dije ingenuamente- no te oido.
-si te he llamado varias veces.-dijo ella con una sonrisa falsa.
-no te oi- le dije esta vez secamente.
-me gustaria hablar contigo- dijo ella animadamente.
-¿De que?-dije a la defensiba, siendo amiga de claudia de hay nada podria ser de fiar
-eneko-dijo ella , dibujandose en su cara una sonrisa de satisfacion y maldad.
- ¿eneko? No tengo po rque hablar nada contigo y mucho menos contigo no te conozco de nada.
-veo que no me lo pones nada facil, asi que empezarae por lo director.
-a ¿si?, haber me da igual lo que digas por un oido me entra y por otro me sale.
- el es mio, asi que deja de revolotear a su alrededor y atiende a tu novio.
-¿Cómo?-dije con los ojos abiertos como platos, puse los brazos en jarras y le mire a los ojos con odio.- todabia no a nacido nadie que me separe de alguien si yo no quiero, asi que quitate esas ideas de la cabeza, de que… no haga caso a eneko.
-lo pagaras-dijo ella con tono amenazadr.
-mira como tiemblo- le dije en tono de burla.
-si le quieres , te separas de el; yo he sabido hacerle un hombre.-le mire estupefacta, no es que no supiera que los hombres tienen sus necesidades, pero esperaba …exactamente , no podia esperar nada,yo le habia dejado por
Su seguridad.
-¡dejame en paz!-dije con voz un poco alta- ¿ que clase de novia eres? No seras una de esas que tienen miedo constantemente de que su pareja le deje.- le sonrei cinicamente- ahora que lo pienso, creo que tengo razon- le sonrei y me di la media vuelta, volveria a zaragoza, tenia muchos deberes y habia perdido muchas clases a cuenta de mi enfermedad y el nacimiento de las gemelas.
-como te acerques a el…-dijo amenazandome.
-no hace falta que te preocupes por eso-dije dandome por ultima vez la vuelta, para mirarla- el vendra a mi- y me fui del hospital de vuelta al piso.

Al llegar al piso fui directa a mi habitacion, no vi por ninguna parte a hugo, cosa que en cierta manera me alivio, no queria que me preguntara por que llegaba de esa forma y tan pronto, me sente en mi escritorio y encendi el portatil, debia de ponerme a programar, ya era hora de dejar de hacer el gadul.

Llebaba un buen rato intentando que me saliera los ejercicios de programacion pero era inevitablemente imposible, era incapaz de concentrarme, en mi cabeza habia estado retumbandome las palabras que habia mencionado irene “yo he sabido hacerle un hombre”, que habia querido decir con eso, que eneko, ya no era…, ¡dios! Por que tiene que ser todo tan dificil, solo pido que los que me importan esten a salvo y cada vez que me acerco a alguien que quiero,o sale herido o consiguia casi por los pelos salvarles; en esto se habia convertido mi vida en un vaiben de emociones inutiles, por que por mucho que amara a una persona sabia que jamas volveria a estar conmigo; decidi ponerme el chandal e ir a correr, ahora que habia adelgazado a cuenta de la enfermedad me habia propuesto ,seguir una vida saludable y asi que aparte de comer bien tambien iba correr.

Después de cambiarmDespues de cambiarme y vestirme con el chandal vaje las escaleras y me encontre con iraide, una de mis nuevas compañeras de clase, andaba con los cascos puestos y en su mundo, pero cuando estuvo a mi altura levanto la cabeza y se me quedo fijamente mirando, no sabria como explicarlo, pero no tenia mirada de sorpresa sino de enfado.
-¡hola iraide!-dije saludandola
-¡HOLA!-grito ella.
-sssssssssssshhhhhhhhh, no grites o conseguiras que nos hechen.
-perdona-dijo ella encojiendose de miedo, luego me miro de arriba abajo- ¿vas a correr?
-si, al menos intentarlo- dije desanimada.
-si me esperas dos minutos, voy contigo- apenas me dio tiempo poder decirle que prefiria correr sola, para poder despejarme y pensar, ella ya se habia ido corriendo a su habitacion, asi que me sente en als escaleras esperando a que llegara.

-perdona por tardar-dijo ella jadeando- pero es que…- siguio respirando entrecortadamente.
-tranquila, sino hay prisa.
-gracias- respiro ondo y me sonrio- ¿vamos? Ya estoy mejor.
-si-dije a la vez que me levantaba, estabamos en vestibulo y me encontre con los chicos.
-hola chicos-dije animada.
-hola-contestaron los demas, pero se acerco juanjo hacia nosotras.
- ¿a donde os dirigis damiselas?-dijo juanjo en tono galante, las dos comenzamos a reir.
-anda juanjo que cosas tienes-dije riendome.
-lo que usted diga , ni noble señorita-dijo haciendo una reberencia.
-juanjo,!dios! , para ya-dije riendome- o aras que al final no vayamos a correr.
-¿correr? Pero si tu odias todo ejercicio conocido- dijo con una sonrisa torcida- sabes iraide, su deporte favorito es la siesta , es de una dormilona.
-gracias chicos, pero si me perdonais , preferiria ir a correr.-dije andando

-no, si quieres puedes quedarte, la verdad es que prefiero ir a correr sola, quedate con juanjo- cuando termine la frase pude ver a iraide roja como un tomate.
-no, no si yo… voy contigo a correr- dijo ella
- como veas-dije vencida.
-bien- asi nos fuimos a correr, corrimos durante una hora, mientras andamabos, hablamos de las clases de lo ocurrido en clase durante mi ausencia y de juango, a ella le gustaba pero le parecía muy mayor para ella, cosa que intentaba quitarle de la cabeza a toda costa.
-vamos mel-dijo ella- quiero irme a casa, tengo hambre- dijo mientras le sonaban las tripas.
-si quieres sube tu, yo me quedare un rato dando una vuelta a solas.
-¿estas bien?-dijo algo preocupada.
-si, solo necesito un poco para despejar mis ideas.
-cuidate, si eso no hagas cena hoy, luego os llevo a laura y a ti la cena .
-vale, le mando un sms ahora mismo.

Mientras Iraide entraba en la residencia, yo saque el móvil, mande un sms a laura explicando que no hiciera cena, mire la bandeja de enviados, el sms se había enviado correctamente; guarde el móvil denuevo y comencea andar, cuando sentí el vibrador del móvil; abri la vandeja de mesajes de entrada.
MELISA HE DE HABLAR CONTIGO, SOLO UNA VEZ, DIME CUANDO PUEDES E IRE A BUSCATE.
ENEKO

Solo lo lei una vez para darme cuenta de que Eneko no quería a irene, esa insistencia de querer hablar conmigo era mas que mosqueante, comencé a escribir un sms.ç

ESTOY EN EL CAMPUS , VEN A BUSCARME
BESOS MEL.
Comencé a sentirme inquieta , iba a estar a solas con Eneko y esa sensación , no era normal, después de todo, yo había decidido olvidarle; escasamente había pasado unos segundo cuando tuve a Eneko, yo me que cuajada, mientras el parecía divertirse por mi reacción.

-¿te importaría si vamos a otro sitio?-dijo el alegremente.
-no,¿A dónde me quieres llevar?
- ya lo veras- me agarro de la mano y desaparecimos; a donde me llevaba estaba claro que no lo sabia, tan solo tenia claro que confiaba en el ciegamente.

Pasaron unos segundo cuando senti el aliento de eneko sobre mi oido.
-ya hemos llegado.
Abri los ojos al momento, a la vez que mi piel se erizaba por el escalofrio que senti al tener el aliento de eneko sobre mi oreja.
-¿donde..- no llegue a terminar la frase, supe al instante donde nos encontrabamos.
-veo que te acuerdas
-¿de que?-dije intentando parecer como si no supiera de que hablara.
-mel, de sobras sabes a lo que me refiero.- pude ver como me miraba a los ojos, yo le desvie la mirada.
-no, no se de que me estas hablando-dije con indiferencia, mientras comence a caminar sin rumbo.
-¡mel! No te hagas la que no sabes, acaso no sabes que estamos en Grecia.
-¿si?- me di la vuelta y le mire- que quieres decirme con eso- vi como su cara se entristecia y me moria por correr a sus brazos, pero devia matenerme, preferia verlo a si que muerto.
-tu y yo estuvimos aquí hace tiempo.-dijo bajando la cabeza, yo no pude reprimir mi asombro, ¿Cómo podia acordase? Se supone que Hugo le habia borrado la memoria, entonces si el no tiene la memoria borrada, eso quiere deci … ¡dios! , me di la media vuelta y comence a andar hacia el puerto, no podia mirarle a la cara; no queria mirar hacia el, no sabia cuando se iva a dar cuenta que le iba a dejar solo, mi unica meta consistia en irme de donde estaba el.


Anduve hasta la playa pensando en todo el tiempo que habia pasado desde la ultima vez que estuve con eneko, de nuestra despedida y lo mas importante de mi decisión de dejar que hiciera su propia vida aunque mi vida se fuera por ello, preferia verlo en brazos de otra que en los mio muerto; iva inmersa en mis pensamiento cuando tope con una persona levante la cara y me quede petrificada, era el, no sabia por donde habia aparecido, pero podia ver en sus ojos distintas cosas, felicidad y al mismo tiempo tristeza, me sonrio ante mi cara de sorpresa y estupefacción.

-creo deberiamos hablar.
-yo no tengo nada que hablar contigo, me pedistes que nos vieramos una vez mas que tenias algo que decirme y aquí estoy, di lo que tengas que decir y vayamonos.
-estas segura, solo quieres escuchar, no quieres hablar, decir algo.
-si, estoy segura-dije algo enfadada, por que sino me mantenia dura, me iba a derrumbar, necesitaba sentir un abrazo un beso una caricia suya, pero ahora no me pertenecian, eran todas de Irene.
-bien, si es lo que quieres- se acerco a mi y me levanto la cara-mirame a los ojos por lo menos.
-si lo que tu quieras, puedes terminar, he de hacer cosas.
-si claro, tienes que ir con tu ex.
-¿ex?- me quede mirandole
-si, hasta donde yo recuerdo… el era tu ex yo… bueno yo… ¡dios! Me estoy volviendo loco, desde que te vi e empezado a recordar cosas y a soñar cosas, que algo me dicen que no son imaginaciones mias.-mientras hablaba se pasaba las manos por el pelo muy nervioso
-¿de que hablas?-dije haciendome la loca, pero sabia que lo que decia era cierto, bloquee mi mente para que el no pudiera leer en ella.
-¿Por qué? – dijo agarrandome de lso hombros- desconfias de mi, has bloqueado hasta tu mente.
-mira eneko, no se de que va todo esto… pero estas un tanto raro, se puede saber para que me has traido aquí.-empezo a apretar las manos mas fuerte y comenzaba a hacerme daño.-¡eneko!
-perdona- me solto- pense que trayendote aquí tu tambien recordarias… pero veo que tu no recuerdas nada, o eso es lo que quieres que me crea.-yo ni me inmute, tenia que ser fuerte, cosa que me estaba constando.
-eneko, dejalo llevame a la residencia Hugo a de estar preocupado.
-si quiere algo que te llame al movil.
-si bueno, pero no he habisado a nadie que me iva contigo.
-¿me tienes miedo?-dij acercandose a mi.
-no.
-¿Por qué, me tienes miedo?-dijo acercandose mas a mi y yo retrocedi un paso hacia atrás.
-no te tengo, solo que no me gustar estar en donde nose.- le dije a la vez que pense y vaje la guardia por un momento “ por que lo tienes que poner todo tan difícil”.
- es tan difícil como tu quieras que sea- me quede petrificada, solo estaba esperando el momento opotuno para atraparme desprevenida, mi cara de horror se me reflejo en sus ojos y pude ver una sonrisa triunfante pero triste en su cara; sin poder reaccionar a tiempo eneko me agarro de la cintura atrayendome hacia el y me beso apasionadamente yo le correspondi, sin tener encuenta las consecuencias.

Cuando tuve consciencia de lo que habia hecho me separe de el empujandolo y Sali corriendo, pensando para mi “malditasea, tan cerca y tan lejos”; no corri mucho las lagrimas no me dejaban ver con claridad, aquel beso me habia hecho renacer todos mis sentimientos y mi tristeza por perderle y no podia parar de llorar, eneko no me habia seguido, seguramente para dejarme mi espacio, me sente al lado de la orilla de el puerto y mire al horizonte, tan solo se veia la luna posada en el agua, tan cristalina. Ni se el tiempo que estube contemplandola , al final el frio me aviso que se habia hecho tarde y me levante limpiandome las lagrimas, me limpie el chándal y me di la media vuelta y al hacerlo, pegue un bote estaba detrás mia eneko serio y sin moverse, me asuste y tropece para atrás precipitandome al agua, eneko no tuvo tiempo de reaccionar y caimos los dos al agua; yo me undi y nade para salir del agua, ya afuera senti como eneko salia a mi lado.

-¿estas bien?-dijo jadeando.
-si,¿y tu?-dije mientras intentaba matenerme a flote.
-si, sera mejor que nademos, por aquí no podremos subir.
-si, pero hacia donde vamos.
-¿tengo una idea?-dijo cojiendome de la mano.
-de que…-antes de terminar la frase, me cegue por la luz y cerre los ojos, senti como mis pies se posaban sobre un suelo.-ya entiendo, asi mas comodo…gracias.
-no hay de que- no hablo mas , tan solo nos miramos a los ojos mutuamente, ninguno de los dos estaba dispuesto a romper el hielo, y eneko se le veia mas nervioso que de costumbre, asi que fue el quien al final rompio el silecio.-¡venga mel! Dime que no estoy loco, dime que no son imaginaciones mias, que no eres mi novia,, que no me amas .- por mi boca no salia ni una palabra, solo queria salir de alli no tener que verle mas.-¡mel! Reacciona-me agarro de las manos y acto seguido me abrazo-mel, te quiero y tu a mi tambien, deja de fingir.- me quede dura como una piedra y respire hondo y me arme de valor.
-eneko ¡sueltame!-dije los mas seria posible, el al instante me solto y retrocedio varios pasos, coji todas mis fuerzas- eneko , deja de decir tonterias, ¡estas loco! Ni yo soy tu novia…- lo siguiente me costaba decirlo y me di la media vuelta mirando al mar- ni yo te… amo, ¿me has escuchado?.
-no te creo-dijo detrás mio.
-ese es tu problema, superalo jamas sere nada tuyo- le dije friamente, no podia decir lo que en verdad sentia, que cada minuto sin el era un trozo de m alma roto.
-mirame a los ojos y dimelo-dijo furioso.
-no tengo por que hacerlo-dije sin inmutarme- si no me crees…en fin… es tarde he de irme.
-de aquí no nos vamos hasta que no aclaremos lo que pasa- en ese momento senti ganas de teletrasportarme pero estaba claro que delante de el no podria hacerlo; asi que me arme de fuerza y me gire.
-le pedire a Hugo que venga.
-no te oira-dijo saliendo una medio sonrisa de su cara.
-¿Cómo?
-lo que has oido, hasta que no aclaremos las coas…
-pretendes que me quede aquí, hasta que admita lo que realmente no soy.
-no , lo que no eres no, lo que has negado en tanto tiempo.
-mira eneko-dije acercandome a el apuntandole con el dedo acusardor- resulta que estoy hecha polvo, necesito descansar y no estoy para aguantar una pataleta de un niño pequeño que no consigue lo que quiere, asi que desistes y llebame a casa.
-muy bien, si eso es lo que quieres te llevare a casa-dijo sonriendo.
-¿Por qué sonries?-dije algo asustada.
-ya lo veras, tu has pedido- me apreto contra su pecho y cerre los ojos.


Al volver a sentir el aliento de eneko en mi nuca mi cuerpo se estremecio, abri los ojos y no podia creer lo que estaba viendo, estaba frente las cabañas de escondite de eneko, todo estaba a oscuras la unica iluminación era la luna.
-ya vale eneko-dije soltandome de el- ya te estas pasando- le dije chillando- quiero volver a la residencia.
-si quieres puedes volver tu sola, no me necesitas.
-sera mejor que me lleves tu o me vere obligada a llamar a Hugo.
-mira que eres cabezota, Hugo no va a venri aquí, no puede, pero tu si puedes ir sin mi ayuda.
-no es… ¡eneko llevame a casa!
-no
-malcriado- em acerque a el y le agarre al jersey- mira , se me va olvidar que soy una señorita y te voy a dar un cacharrazo en la cabeza, asi que deja de tocar las narices y llebame a casa; el me miro con sonrisa, y le dije - ¿y bien?

-te llevo a casa, pero antes quiero que me respondas a una pregunta.
-¿Cuál?
-¿Por qué llorabas antes en la orilla?
-por nada, ¡ele ! ya te e costestadom me llevas a casa.
-no, uno no llora por nada, o me lo dices…
-¿o que?
- se acabo, mi paciencia tiene un limite- respiro ondo- mel, no te han borrado la memoria, lo se, deja de fingir, e podido leer y ver una cosa que jamas me hubiera gustado ver, asi que deja de fingir, ya se que te has casado con Hugo contra tu voluntad.
-yo…- abri los ojos de par en par.
-preciosa-dijo agarrandome de la cara, llamandose asi, me era incapaz de negarme a decirle que no lo amaba.
-bichito- me abalance sonbre el y comence a llorar sin cesar, eneko me cojio en brazos y me llevo andando hasta la cabaña, hasta ese momento no pude darme cuenta de que estabamos los dos completamente empapados, me dejo sobre el sofa y me acaricio la mejilla.
-princesa, se que has sufrido, pero debemos superar esto y buscar una solucion.
-¡no la hay!- dije llorando- no hay solucion, hay que dejar las cosas como estan.
-no, tu me amas y ese desgraciado te a obligado a casarte con el.
-si y no, el tampoco tenia eleccion.
-me da igual, lo que a hecho no tiene nombre.
-tu no sabes nada-dije en voz casi inaudible.
-cierto, deberias explicarme que a pasado en mi ausencia.
-no tengo fuerzas, si eso otro dia, ahora me voy a quitar esta ropa y la voy a meter en la secadora, creo que eso msmo deberias hacerlo tu.-sin mediar palabra eneko comenzo a desbestirse en el salon yo me meti en el baño y me quite toda la ropa, me coloque la toalla y pue olerme olia a sal; Sali del baño y bi a eneko con otra toalla.
-pasame la ropa pondre la secadora.
-¡toma!- se la lance, metio la ropa en la labadora y puso la secadora, eneko se acerco a mi.
-creo que hoy a sido un dia duro para los dos asi que lo mejor sea que mañana sigamos con esta conversación, ahora quiero otra cosa…
-eneko…
-solo una cosa, dejame decir y si no quieres vale.
-di
-pasa esta noche conmigo, solo te pido eso, ya mañana te llevare a donde quieras y si quieres hacer como si nada de lo nuestro hubiera pasado lo respetare, pero tan solo te pido una noche.- le mire indecisa, no sabia que responder, pero estaba claro que decidiera lo que decidiera todo iba a traer consecuencias.

1 comentario:

chikdivine dijo...

esta super este capitulo me gusta la relacion de mellisa con eneko espero que termine con ella aunq no es malo hugo pero hay esta super chever sigue escribiendo lo haces bien sabes como engachar a la gente con esto