domingo, 8 de noviembre de 2009









CAPITULO VI – tan cerca y tan lejos.



A la mañana siguiente amaneci en la cama de la cabaña, mire a mi alrededor y tristemente me trajo recuerdos, a mi lado estaba eneko abrazado a mi cintura, dormia placidamente; al final accedi una noche no mata a nadie, llame a hugo diciendole que estaba bien y que necesitaba estar una noche sola, el accedio sin ningun problema, su unica pregunta fue ¿estas bien?, yo le respondi que si, solo que necesitaba mi espacio un poco, luego estuvimos eneko y yo dando un paseo y le esplique el por que no me quedo otra para casarme con hugo, el reacciono muy mal pero se aguanto su ira y siguió escuchandome, luego le dije del cambio de hugo y que el me respetaba y que habiamos llegado a un acuerdo el y yo, y que por eso haciamos como sino hubiera pasado nada, el quiso convercerme de que tenia que decirselo a la familia que tenia que dejar de incubrir a hugo, que el era un traidor, pero yo me sentia incapaz de hacer tal cosa, después de todo hugo no habia sido mas que otro titere en manos de claudia.


Asi que me levante de la cama con cuidado , intentando hacer el menos ruido posible saque el cuaderno de el cajon de la mesa y coji un lapiz.


ENEKO ESTO ME DUELE MAS A MI QUE A TI, PERO TU SIGUE CON TU… NOVIA IRENE Y SE FELIZ , ¿VALE?.

ASI QUE HAZ COMO SI LO DE ESTA NOCHE NO HUBIERA PASADO.
MEL


Andube dudando si ponerle te quiero, peor sabia que si lo escribia el sufriria mas asi que solo firme, le mire por ultima vez y le di un beso en los labios muy suabe para no despertale mientras una lagrima recorria mi cara, me la recogi a tiempo que se depositara en la cara de eneko.

-adios bichito, siempre te amare- dije en voz baja , antes de irme.


Al llegar a la residencia pude ver que apenas habia gente por los pasillos, eran mas de las 10 de la mañana asi que hoy tampoc iria a clase, subi dispuesta a ponerme al dia con las clases, pero una vez dentro del piso, me derrumbe y comence a llorar, sin consuelo, le habia tenido a eneko tan cerca y tanlejos, estuve a punto de ser suya, pero mi cabeza no me dejaba, sabia que asi le aria mas daño, asi que solo dormimos juntos.

-¡MALDITASEA!-grite llena de rabia-¡¿POR QUE A MI?! ¡ NO ES JUSTO!- las lagrimas no cesaban y el aire apenas entraba en mi nariz, de tanto llorar; me fui serenando poco a poco y me fui a mi habitación al entrar todo parecia normal, escetuando por una carta en mi mesa, tenai escrito peque, eso dejaba claro que era de hugo.


Peke:

Se que te hayas encontrado de nuevo con eneko no a sido facil, tan poco se si volveras hoy o dentro de una semana, pero que sepas que si quieres tomar alguna decisión , como… dejarlo, lo aceptare; yo se… que estamos casados y que eso nos unira para siempre, pero tambien se que tu y yo no somos una pareja convencional, no quiero decir que no me quieras, que eso no lo dudo.

Tan solo digo que cueste lo que cueste quiero que seas feliz, yo estoy haciendo todo lo posible por que tu felicidad sea lo mas completa posible.

Te quiero peque
HUGO

PD: NO ES UN ULTIMATUM.

Al leer la carta me quede mirandola, yno entendia , ¿como?, pero si dije que necesitaba estar sola, en fin , mi madre dice que la cara es el espejo del alma y creo que al ver a eneko hugo vio lo que siento realmente por el.

Me cambie de ropa y recogi unos libros, tenia tiempo suficiente para ir a las tres ultimas clases asi que me dirigi hacia el campus andando, al llegar a la facultad , enseguida me encontre con iraide y laura, las dos andaba con la cabeza metida en el libro, iraide fue la primera en levantar la cabeza.

-hola chicas-dije intentado hacer como si nada, pero en la cara de laura se veia que andaba un poco enfadada.
-hola
-hola mel- se levanto de la silla iraide- viene a la cafeteria, no quiero dar clases hoy.
-bueno… la verdad es que ando faltando mucho.
-tranquila iros yo me quedare cogiendo apuntes-dijo laura medio sonriendo,iraide me agarro del brazo y salimos de la clase.

-¡LAURA, LUEGO TE LLAMO!-chille mientras salia de clase, mire a iraide la notaba algo preocupada.- ¿pasa algo?- iraide sonrio.
-no… bueno si laura ando mosca contigo y conmigo.
-¿mosca?
-si le dije que salimos a correr juntas y se enfado por que no la avisamos.
-pero… bueno dejalo luego hablare con ella.
-y a ti, ¿que te pasa?
- a mi nada- dije poniéndome un tanto nerviosa, iraide era muy obserbadora.
-mel, ayer te vi con un chico… y bueno… creo que tenemos que hablar.
-¿chico?-me hice la tonta
-si, y no intestes negarmelo, ademas te hecho salir de clase por que tenemos que hablar.
- no te entiendo, no se de que quieres hablar.
-vamonos de aqui- dijo entrando en el baño.
-pues en el baño no vamos a ir muy lejos.
-mel, lo se todo y quiero ayudarte- me agarro el brazo- pero antes vamos a un lugar seguro, aqui las paredes tiene oidos- yo me quede quieta, iraide sabia mi secreto no me lo podia creer, me agarro fuerte- cierra los ojos- cerre y sentir fluir a otro sitio.


Tras sentir mis pies posar en un suelo de arena , abri los ojos y pude ver donde nos encontrabamos en una playa, el sonido de las gaviotas me tuvo un momento inotizada, pero al ver a iraide pude recordar las palabras de iraide y especial “ lo se todo y quiero ayudarte”, me quede mirandola y ella sonrio.

-esto…- no sabia como empezar.
-mel, veras se quien eres y quien es tu familia.
-y…
- yo tambien desciendo de tu familia, somos primas lejanas.
-¿Qué?-mi vida era una autentica locura, retrocedi un paso.
-quiero ayudarte-se acerco a mi tendiendome la mano, yo le rechaze; ella sonrio- no estoy encontra tuyo , solo quiero que confies en mi y te desaoges o te volveras loca – me sente en la arena y mire al horizonte.
-¿Cómo sabes que somos familia?- salio de mi boca esa pregunta, sin pensar.
-veras, en la familia no solo ha habido un solo hijo yo desciendo de los hijos de la primera hija de melisa.
-¿Por qué no te llamas melisa?
-no soy de las herederas, asi que pueden llamarme como quiera.
- asi que pretendes que me crea que tu eres de mi familia.
-si
- ¡iraide!
-es la verdad.
-¡vale! Y no ves que es mucha casualidad que tu y yo estemos en la mismca clase.
-no, no es casualidad, vine para protegerte.
-¿protegerme?
-si, veras teniendo encuenta tu herencia familiar, pues… te has ganado unos cuantos enemigos por herencia.
-ya… a mi me lo vas a contar- deposite mi cabeza en las rodillas- eso me a costado perder a eneko.
-lose
-¿lo sabes?
-si, ya te dije que te vi con el, pero hay algo que no entiendo ¿ si tu estas con Hugo, eneko…?
-es muy largo de explicar…
-tenemos todo el tiempo del mundo.
-hace frio- me queje , seguia mirando al mar y las gaviotas, me relajaba aquel lugar
-yo quiero a eneko pero…
-¿pero?
- no puedo contartelo, no quiero poner a mas gente en peligro.
-a mi no me pondras en peligro, soy …
-¿Qué eres?
-mel, no te han hablado de los guardianes
-¿guardianes?- pense por un instante y no pude recordar.
-no, nada, solo conozco la orden
- entonces si sabes, la orden esta formada por componentes de la familia, con el paso de los años se han ido formado grupos de la familia a traves de toda España y alrededores, y asi mismo cada uno tiene encargado una funcion en la orden, por ejemplo tu tienes la mision de proteger la puerta y yo la de proteger a la señora de la puerta ,que en este caso eres tu.

-¡ah! Asi que te has hecho pasar por mi amiga durante todo este tiempo.
-no, no me he hecho pasar, soy tu amiga.
-pero por que me lo has ocultado.
-era por tu bien, tu no devias de saber quien soy yo, al menos…
-¿Cómo que no? En eso no estoy de acuerdo.
- eso no lo decides tu.
- vale, y que te ha hecho cambiar de opinión.
-saber que estas en peligro.
-¿peligro?
-si, esta noche mientras tu estabas con … eneko… alguien visito el piso y te dejo un amable regalito.
-¿regalo?
-si, una serpiente; no sabes lo que me a costado capturarla.
-¿serpiente?- me puse a temblar con tan solo pensar en ver la serpiente subir por mi pierna
- si claudia, ¿la conoces creo?
-si, no nos caemos en gracia.
-lo se, tambien se que te has casado con Hugo.- abri los ojos de par en par- tranquila eso no lo tube que averiguar, me lo digistes mientras dormias llorando.
-no se lo digas a nadie, por favor, Hugo lo a hecho para protegerme no quiero que salga herido.
-no lo he hecho, por que tengo una buena razon.
- uff- dije tumbandome en la arena.-gracias.
-no tienes por que darmelas-se tumbo ella de costado, yo gire m cara y la mire.
-anoche… se que estuvo mal, pero tenemos un problema.
-¿Cuál?
- eneko esta comenzando a recordar cosas, Hugo debe de enterarse y borrarle de nuevo la memoria.
-no se lo diras- se puso seria- ahora Hugo es bueno, pero eso no quiere decir que no pueda volver a cometer herrores, asi que trata que no cometa ninguno mas, ya no podre taparlo.
-pero… eneko….!dios!- empece a llorar- saber que…
-dilo, desaogate no tienes por que avergonzarte.
- es que tu no sabes lo que es esto, no sabes lo que es tener a quien amas tan cerca y la vez tan lejos, es como una pared trasparente pero no se puede pasar.
-lo se.
- y no es que no quiera a Hugo, pero cuando estoy con eneko se me pasa el tiempo.
-lo se, pero ahora no es momento de estar con eneko.
- ya nunca habra un nosotros, sino que hubo un nosotros.
- nunca se ha de tirar la toalla.
- yo la e tirado esta mañana, le he dicho a eneko que reaga su vida con otra persona.
-¿Quién? La lagarta esa, la novia supuesta que tiene el.
-si la misma.- ella sonrio con desgana.
- ¡ay! Hombres, tu tranquila encontraremos solucion a esto.
- ¿deveras?
-si confia en mi lo que me propongo , siempre lo consigo.
- no creo aquí no hay mas que hacer.
-si lo hay y mucho, pero , has de tener paciencia.
- uf, de eso tengo para rato, pero se me agota.
- pues la recargas , aso no puedes hacerlo, ademas tu si tienes ganas de desaogarte quedamos aquí ¿ vale?
-si, pero será mejor que vallamos, laura a de estar preguntándose donde no habremos metido.-mire el reloj.
- todavía queda una hora para que terminen las clases hay tiempo.
- Que propones que hagamos.
- No se .
- ¿dónde nos econtramos?
- En Acoruña
- ¿Cómo?
- Si , siempre que vengo aquí es para relajarme, casi nunca hay andie en la costa a estas alturas del año y me viene bien despejarme.
- No me extraña con el frio que hace como para parar aquí quieta.
- Mel – me levante.
- Si
- Vas a volver a ver a eneko- yo me pare en seco .
- No quiero hablar ahora de eso
- Algun dia tendras que hablarlo
- Si, pero ahora no quiero no me apetece.
- Cuanto antes creo que...
- Dejalo vale, ahora no es momento, ademas antes devo de saber mas por que no me habias dicho nada hasta ahora.
- Si ya te lo he dicho.
- Ya pero eso no cambia nada.
- Como que no
- Bueno si , que me has estado mintiendo.
- No, solo te e ocultado información
- ¿qué edad tienes?
- Mmm, me preguntaba cuando me lo ivas a decir
- Ira...
- 23
- ¿23?- abri los ojos, pero si apenas parecia que tuviera 20.
- Si
- Has tenido que dejar tu vida por mi culpa, mi vida es la causante de tantas complicaciones en otras- me lamentaba de mi vida, y de sus consecuencias.
- No, yo decidi, nadie me obliga asi que no te rayes con eso ahora, ademas recuerda que no se lo puedes decir a hugo.
- ¿por qué?- me queje, ella me puso la mano en un hombro mientras andabamos.
- Se que se a portado bien , ¡ahora! , pero eso no justifica nada.
- Le van a hacer algo.
- No, por que solo lo se yo.
- ¿vas a contaselo?
- No- siguió andando por delante mio- pero me soprende que te sigas preocupandote por el.
- Quizas sea raro, pero me preocupa yo se como es realmente hugo ahora.- ella paro en seco y me miro seria.
- ¿estas segura?
- Si, completamente
- Quien la hace una la hace dos.
- No tiene por que, ademas la gente aprende de sus errores
- Eso espero que tengas razon, sino ...
- Ira..
- No podre seguir guardándole las espaldas, entiéndelo.
- Lo entiendo.- me comenzo a bribar el movil, lo saque del bolsillo
- ¿quién?- mire a la pantalla.
- Nadie- colgue era eneko
- Si quieres cojelo yo me voy, sabes ir a casa.
- Si, pero da igual.
- Va quedate un poco aquí , yo he de irme- dude un poco pero al final accedi.
- Tienes razon quedarme un poco sola me vendra bien, luego voy ,en mi habitación dentro de media hora.
- Vale, hago yo la comida le digo a laura .
- Gracias
- De nada, para eso estamos, pero... bueno , ya hablaremos,y recuerda no te comas tanto la cabeza, al final todo saldra bien.- me dijo adios con la mano y desaparecio, me quite los zapatos y comence a andar sobre la arena, con los pies descalzos, necesitaba pensar y iraide tenia razon, era el lugar perfecto para ello.

Llevaba mas de una andando sobre la arena, cada vez hacia mas frio, pero eso era lo que me reconfortaba , me hacia sentir viva, no tenia por que pensar solo mirar a la mar y que ella se llevara mis problemas, no queria ni pensar en volver a la residencia y a mi vida, ¿para que? Amar a alguien que quiero, pero… me a destrozado mi vida, no poder estar con quien amo…
Huir no es la mejor opción, esa frase apareció en mis pensamiento; en mi vida e huido no voy a comenzar ahora; recogí los zapatos de la arena y me dispuse a limpiarme los pies para calzarme los zapatos, cuando… senti la sintonia de mi movil, en la pantalla aparecio el nombre de Hugo, le colgue ahora no queria hablar con el, eso me hizo cambiar de opnion me apetecia quedarme un poco mas, un poco mas no aria daño a nadie, pero el movil volvio a sonar y coji sin mirar.
-hugo, necesito estas sola, lo siento
- no soy Hugo- enseguida reconoci la voz,pero mire la pantalla era eneko.
-perdona… ya hablamos …- me disponia a colgar cuando…
-necesito verte
-¿para que?, no me vas a hacer cambiar de opinión- me colgo.
-mel- me gire sobre mi misma y eneko estaba de pie frente a mi.
-ENEKO- chille fuerte, comence a agitarme, me habia dado un susto de muerte.
- que haces aquí
-eso a ti no te importa, asi que sino te importa dejame sola- me di la media vuelta mirando a la mar.
-no
-gracias
-no me voy
-eneko no seas cabezota, vuelve con tu querida Irene
-no,me quedo contigo
-eneko esto no esta bien- me levante y comence a andar hacia la orilla, hasta llegar al agua que estaba fria, eneko me siguio-sera mejor que me dejes sola.
-tu no te enteras
- ¡no! El que no parece que se entere eres tu, ¡dejame sola!
- ¡ no pienso hacerlo!
- vale – Sali del agua, me sente en la arena y comence a sacudir los pies con los calcetines, me los puse y me calze los zapatos, eneko me miraba , pero su mirada era inesistente, solo me miraba pero sin expresión ninguna, era como si me mirara y a la vez estuviera sintiendo un dilema interior.- me voy, quedate aquí, ¡adios!; besos a Irene.- me fui, pero no me iva a la residencia me fuy a donde supe que nadie me buscaria, me fuy a la torre eifel, no me pregunteis por que, el cuerpo me pedia estar alli, tan solo necesitaba sentir un antiguo recuerdo, tan solo para saber que alguna vez tuve la felicidad plena; y alli me encontraba yo, en lo mas alto de la torre eifel, viendo paris, aunque habia una densa niebla, me sente en el suelo y apolle la cabeza sobre las rodillas, tan solo tenia ganas de llorar, el haber ido alli fue un error, y lo sabia, era masoca, sabia que estar alli me aria daño, pero habeces es mejor sentir el dolor, a dejar de sentir.


Se habia hecho de noche en la ciudad del amor, ¿ironico?, yo en la ciudad del amor, sola y muriendome por dentro, por haber perdido aquello que mas me habia importado eneko, aquel niño que habia aborrecido hasta la saciedad, desde que naci; la vida es una constante ironia, cuando quieres no tienes y cuando tienes no quieres; me dispuse a bajar las escaleras y baje un escalon cuando alguien me cojio de la mano, yo no queria darme la vuelta, sentir la mano calida y fuerte agarrandome con dulzura.
-espera
-¿para que?
-para no perderte
-me perdistes
-no te creo
-creelo, ya no hay nada que hacer- seguia sin darme la vuelta, no me atrevia a decirselo a los ojos.
-dimelo a la cara
- no tengo por que
-yo creo que si, ademas si ya te perdi, dimelo a los ojos no creo que eso te cause ningun problema.
-yo… no me hagas esto…
-es sencillo , es lo ultimo que te pido, mirame y dimelo a la cara y me ire, are como si nada hubiese pasado.-respire hondo e intente concentrarme, me gire y le vi, hay estaba eneko con los ojos tristes y serio.
-eneko… por favor.
-mel…
-eneko …- una lagrima se deslizo por mi cara, eneko la recogio de mi cara y me acaricio la mejilla, yo me deje llevar por esa caricia, no sabia cuanto echaba de menos sus mimos, estos meses sin el había sido un autentico suplicio- no… - no podia hablar, un nudo en la garganta aparecio y con el ganas de llorar sin parar, pero aguante cuando pude, eneko dejo su mano en mi mejilla y me miro fijamente.
- no puedo vivir sin ti.- mis ojos se llenaron de lagrimas.
-ni yo podria dejar que te matasen- las lagrimas brotaron de mis ojos, me agarro de la cintura y me atrajo a el, me comenzo a besar y yo me deje llevar, tenia sed de sus besos y de sus caricias, cada caricia de el me hacia que mi cuerpo se estremeciera de alegria.
- te quiero, y nadie me matara- escuchar esas palabras de el me trajo a la realidad, me separe del el rápidamente, retrocediendo para tras tan rápida que me trastabille en las escaleras cayendo hacia atrás, esperando a sentir el golpe, y en vez de eso, me pude ver estar suspendida en el aire y acercándome a eneko, cuando estuve a su altura, el me abrazo y me susurro al oido- uir no es el mejor camino.
- para mi el mejor camino es donde tu estes vivo.
- crees que me mataran ¿ a mi? , princesa eso no sucedera, no eres la unica que se ha roto los sexos para intentar buscar sentido a todo esto.
- he de irme- dije sin desprendeme de sus brazos.
- no quiero que te vayas.
- he de irme, Hugo…
- ya , tu marido…. ¡ Le odio!
- no digas eso, el solo hizo lo creyó mejor.
- le defiendes – me quito de sus brazos y me agarro de los hombros obligandome a mirarle a la cara.
- el a cometido errores, pero esta …
- ya, que lo que a hecho no cuenta, como lo esta arreglando según el.
- bichito…- sabia que habia jugado sucio, al llamarlo asi, pero no queria que se enfadara ahora, no podia discutir con el.
- vale , vale; en fin el que ha hecho, me roba a mi novia , me borra la memoria a mi y a mi familia , claro y tambien a la tuya, te obliga a casarte con el y para colmo, en vez de que estes enfadada con el, le defiendes- me suelta- ¡ esto es el colmo! , si quieres le doy las gracias.
- no es eso.
- solo respondeme a una pregunta- dijo algo enfadado- por que no leistes el papel, ya sabes el encantamiento, ahora no estariamos asi.
- es verdad , ahora estarian en guerra las dos familias.
- no tendira por que.
- si , era casarme o matarme a mi o a ti, no te enteras no tuve eleccion.
- si la tenias- dijo enfadado, pero sereno.
- ¿de veras? – puse las manos en jarras- y tu ¿Qué?
- yo – se señalo asi mismo y puso cara de soprendido.
- si tu, hace cuanto que recuperastes la memoria.
- mel… pues…
- la verdad
- el dia que nacieron las niñas.
- ¿Cómo?
- no lo se, solo me acuerdo que entre en la cabaña tu estabas durmiendo con las niñas y yo me aburria, me puse a dibujar en el cuaderno que habia dentro de la mesa de la cocina y cayo un papel de el, lo lei y bi un papel con tu letra, de pros y contras de Hugo y mios, y atrás vi con mi letra , escrito, me elijio a mi, al principio pense que eran alucionaciones mias, pero mas tarde comence a darle vueltas he hizo un conjuro de rememoración, y comence a recuperar la memoria, luego anduve mirando en tu cabeza- le mire enfadada, eso no se hacia- si, ya se que no debía, pero necesitaba saber, entonces me entere de todo, tu casada con Hugo, y que lo hacías por salvarme a mi, intente hablar contigo pero te matenias escurridiza.
- veo que sabes las cosas- dije seria- pues entenderas que he de irme.
- no tienes que irte, se lo diremos a todos e intentaremos que esto vya a donde deva ir.
-no, no voy a poner tu vida en peligro- me acerque a el enfadada y con las manos apretadas.- el me cojio de los brazos y me abrazo.
-no es algo que vayamos a discutir, te perdi una vez no te volvere a perder.
- no solo decides tu.
- ya esta todo decidido, vamos-
- ¿ a donde?
- a ser solo dos personas mas entre en tumulto, tan solo tu y yo.
- eneko…- me sello los labios con un beso, me calle y le mire
- cenemos y que pase lo que tenga que pasar a partir de mañana, olvidate que tu eres mel y yo eneko.
- tu…
- ¿gano?- sonrio-lose, te he hechado de menos.
- yo tambien.- saque el movil del bolsillo, lo apague- solos tu y yo- saco el su movil.
-tan solo tu y yo, y ahora vayamos a las calles de paris.
- carpe diem
- eso es- cojimos el ascensor para bajar, la torre eifel estaba encendida y la ciudad despejada , desde alli se podia ver todo paris, me sentia en una nube como si hubiese despertado de un mal sueño; nos adentramos en las calles y miramos distintos restaurantes, al final paramos en uno pequeñito con las mesas de barriles, un italiano, pedimos una pizza y nos mirabamos , las palabras sobraban, era un beso una caricia, era intentar recuperar el tiempo perdido de besos y caricias no dadas en tanto tiempo; después de cenar anduvimos y me esplico que habia en cada calle los museos, paramos en un escaparate, era una tienda de animales, me quede fija mirando un cachorrito de pelo negro un cocker, con los ojos tristes.
-bichito… mira – señale el crital, hacia donde se econtraba el perro.
-que.. ¿te gusta?
- me da pena, mirale hay solito.
- espera
-¿Qué vas a hacer?- entramos en la tiendo, ya era hora de cerrar.
-buenas noches.
- guenas- dijo un hombre mayor, nos miro el hombre.
- cuanto pide por ese perro.
- ¿Cuál?
- aquel, el negro- señale el perro.
- ¡ah! Sabia eleccion con la raza, pero ese no es el mejor, por que no elige mejor uno de sus hermanos- me señalo a otros perros que habia en otra jaula.
-no, eneko me gusta ese.
- es el cachorro mas debil de todos, si sobrevive sera un milagro.
- nos lo llevamos – eneko se acerco a la jaula- podriamos llevarnoslo ahora.
- si, esperen un momento.
-estas loco, donde lo metemos-
- se me ocurre un lugar- en su cara aparacio una mirada de felicidad y alegria.
- me imagino por donde vas, asi podremos vernos.
- yo crei que nos veriamos igual.
- poco a poco, no podemos ir a la deriba debemos buscar la salida.
- vale, pero nos veremos una vez al dia.
- si, pero tenemos que ser…
- ya precabidos.- el hombre aparecio con una cesta de plastico, se dirgio a mi.
- señorita queria cojerlo ahora antes de meterle a en la cesta de viaje.
- claro, haber pasemelo- el hombre vajo y saco al perro de la jaula, pude ver como temblaba.
- tambien quisieramos comprar algunas cosas mas, como un collar una cama comida.
-si claro, ahora lo preparo mientras señorita mire el collar que mas le guste y piense en un nombre le regalare su inicial para que lo cuelgue en el collar.
- gracias- le sonrei al tendero y comence a mirar los collares habia en muchso colores pero al final me decidi en uno rojo de cuero con perritos pequeños de plata.- este me gusta, que te parece- le enseñe a eneko.
- me gusta, como lo vamos a llamar.
- no se que te parece … akor.
-¿akor?
- si , lo hoy una vez – el tendero aparecio con mas cosas, un saco de comida una cama de goma espuma, una manta una, la correo estensible y un modedor en forma de perro de la dama y el vahabundo.
- señor, creo que ya esta todo- sonrio y deposito todas las cosas sobre el mostrador.
-si, las vacunas…
- por eso no hay problema los jueves viene el veterianario, os doy para la semana que viene.
-si- eneko acaricio a akor.
- ¿ que hora le vendria mejor?
- por la tarde.
- sobre que hora
- a las cinco- respondi yo, antes no podria y mas tarde seria difícil que pudiera ir.
- ya esta apuntados, pero… han decidido el nombre de perro.
- akor-dijo eneko.
- sabio nombre , corto y poco comun- dijo mientras lo escribia en una tarjeta, dejo de escribiry se acerco a ami- has elegido el collar.
-si, este – se lo mostre.
-deme un momento señorita- le deje el colante y puso una letra “A” con cristales de swaroski.
-no tendria otro mas masculina.-dijo eneko.
-¿perdon?
-si eso mas para perras ¿no?-dijo eneko.
- si señor, por eso mismo, es hembra.
- ¿hembra?-dijo eneko, yo agarre mas fuerte al akor, o debia afeminar el nombre.
-si , eso es perra.
-mmmm… pues…
-pues nada, nos la quedamos.
-mel…
- bichito… pero si a ti te gusta.
- si, pero nos traera problemas.
- no mas de lo que ya tenemos.- puso los ojos en blanco.
-esta bien tu ganas- sonrei y le di un beso en la cabeza al perro.
-mmm… creo que ya no te llamaras oker sino Kora.
-kora es bonito, pero a mi oker me gustaba tambien.
- tu me diras es hembra no le voy a poner nobre de perro siendo perra.
-Kora- la perra empezo a moverse feliz con la colita rapidamente, haciendome cosquilas en la mano.
-¿kora?- sijo el señor- eso es con k o q.
-con K- dijo eneko, el hombre rebusco en la caja y saco una k, la engancho de la correa.
-si me deja señorita le colocare el colgante a kora.
-si por supuesto- deje el perro encima del mostrador sujetándolo para que no se callera, le puso el collar, metio todas las compras en varias cosas y relleno eneko una cartilla del perro, poniendo el perro a nombre de los dos.
-mel- me jire sobre mi misma- deberiamos volver a casa.
-si la verdad es que hugo andara algo mosca ya son dos dias no le e visto cuando e vuelto hoy.
-no me referia a zaragoza sino a… - miro al perro.
- perdona, se me habia olvidado , pero es que me da penica dejarla la noche sola.
-que pretendes hacer, llevarlo a …
- vale… pero..- comence a pensar, se me ocurrio una idea.
- ¡ hay dios! Con esa cara miedo me das, que andaras pensando.
-y si.. va dejalo.
-dilo… si al final lo vas a decir.
- y si te haces un hechizo de proteccion y te vienes a pasar una noche alli conmigo, bueno y la kora.
-si claro, y cuando vea a hugo le digo ¡hola! Vengo a dormir con tu mujer.- le puse cara de póquer.
-ahora te da reparos besar a la mujer de otro, te recuerdo que a pasado antes…
- mel, no empezaremos a discutir ahora.
- no- mire el reloj eran mas de las 9, comence a pensar que estaria pensando hugo o iraide y laura.
- mel, poco a poco , soy yo el primero que se muere por estar contigo, pero no podemos haer todo lo que queramos cuando queramos.
-tiees razon, asi que buenas noches- desapareci y apareci en mi habitación, con kora en brazos.
-hola- escuche la voz de hugo tras de mi, me gire y le mire.
-hola- dije bajando la cabeza, el se acerco a mi.
- mel, dijimos que nada de secretos.
-si
-¿hay alguno?- dude unos minutos, pero decidi decir que no.
-no, solo estoy un poco agobiada, solo eso.
-seguro…- me miro como intentado entrar en mi memoria y yo le bloquee, no sabia como pero sabia que lo habia conseguido por que puso cara de fastidio.
-dejame- dijo serio.
-no
- ¿por que?
- por que no- dije enfadada, me molestaba que no confiara en mi, si quiero puedo tener mis secretos.
-mel, se que escondes algo, tarde o temprano lo descubrire- me agarro del brazo- no solo hablamos de tu vida sino tambien de la mia.
- lose, pero sueltame ahora, me haces daño- comence a llorar y conmigo la perra se puso inquieta, la cara de hugo era rabia y pude ver un matiz de odio; pero aun asi no aflojo, sino todo lo contrario- hugoooooooooo
-no-me miro mas serio- dime donde has estado.
-no tengo por que, sino quiero no te lo dire.
-no es una condicion, es una orden.- me miro serio y me chillo- melisa no me hagas enfadar- me estaba haciendo mucho daño.
-si no ¿que?- respiere ondo y me parre de llorar a pasar a la rabia- ¡o me sueltas ¡
- no te soltare, esta vez te has pasado.
-chillare.
-no te oiran- dijo triunfante.
-¿Seguro?
-si, ya sabes magia.
-yo se como deshacer…
- y yo..mel no me dejas otra opcion.
-peque- dije co voz baja y el aflojo, sonrei- que quieres saber.
-solo por que te fuistes asi sin mas.
-necesitaba espacio, volver a ver a eneko no me a venido bien.
- ¿donde has pasado la nohe?- dijo dejandome el brazo y relajandose.
-en un hotel.
- ¡mientes!- dijo enfadado
-cierto
- ¿ has estado con el? ¡verdad! –dijo furioso.
- si- tras decirselo, levanto la mano y me di un bofeton.
-no le volveras a ver nunca mas, ¡e has entendido!- yo retrocedi poniendo la mano en donde hugo me habia pegado.
- me has pegado-dije mirandole con horror.
-lo siento, pero te lo buscastes, no sabes me e vuelto loco buscandote, no sabia si te habian hecho algo o no.
-te llame para avisarte.
-¿y que?
- mira hugo- me puse seria y firme- largate y dejame sola.
-no me ire, hasta que no haya arreglado contigo un par de cosas.
-hugo, no estoy para tus celos, asi que dejame en paz.
-no te dejare sola ya , no ni un minuto, mel… yo te quiero.
- y un cuerno y por eso me pegas, ¡ja!
-lo siento no era mi intencion… no has visto que has puesto nuestras vidas en peligro.
-eso no te disculpa de haberme pegado- el Kora comenzo a llorar, la acune en mi brazos protegiendola.
-mel, lo siento, no volvera a ocurrir.
- ¡obvio! Por que tu y yo hemos terminado, me importa un cuerno el trato, tu familia la mia.
-estas enfadada no sabes lo que dices- se fue acercando cada vez mas a mi.
- quedate donde estas- me puse seria.
-peque.
-no, peque no, a partir de ahora las reglas las marco yo.
-es que no te das cuenta no puedes hacer siempre lo que te de la gana.
- acaso te crees, que no soy libre de hacer lo que quiera.
-no tu no, ya no.
- si¿Por qué?
- eres mi mujer, y me debes obediencia y respeto.
-¿obediencia? ¡ja! Y un cuerno, y ¿respeto?, eso lo has perdido en el momentop que tu m elo faltastes, asi que no vayas de marido machito, que no te pega en el siglo XXI.- se acerco rapidamente a mi y me agarro de la cintura aproximandome hacia el.
-mel, te amo y siento hacer esto de verdad, pero no me dejas otra.- me miro serio y coloco un dedo en mi cabeza.
- ¿Qué vas a hacer? – me puse tensa.
- lo que me pedistes en un principio, voy a borrarte la memoria.
-pero yo no quiero.
- lo querras.
-no, Hugo por favor- dije temblando, casi en un llanto.
-mel, e intentado que esto funcionara, peor encuanto lo ves se va todo al traste.
-no le volvere a ver, pero mis recuerdos…- comenzaron a salir lagrimas de mis ojos- los recuerdos son lo unico que me quedan, eso no me los borres.
-sufriras, y yo no quiero ser duro contigo.
-no volveras a serlo, todo volvera como siempre.
-eso ya lo se, encuanto te haya reajustado la memoria lo veras todo mas claro.
-hugo, no hay otra salida.
-te la di y la desaprovechastes.
-fuy una tonta lo se- deje al perro en el suelo,me abrace a el, necesitaba tiemp; habia descubierto al verdadero Hugo.
-mel, es mejor asi.
-hugo, por favor- me separe un poco de el y le mire a los ojos- no lo hagas, seremos solo tu y yo.
-¿estas segura?- dijo con incredulidad.
-si- y le bese lo mas apasionadamente posible, el bajo la guardia , tal y como habia previsto; se separo de mi y me acaricio la mejilla.
-lo siento de verdad- dijo apenado, pero a mi no me conmovio.
-tranquilo, se que no volvera a pasar.
- eso te lo aseguro- me cojio en brazos y me llevo a la cama- mel sabes cuanto de importante eres para mi.
- si- pense para mi , tanto como toda la herencia de mi familia, pero pense bloqueando la mente.
-mel.. puedo…- se acerco mas a mi.
-puedo… que quieres decirme.
-preguntarte.
-pregunta
- por que bloqueas al mente.
- habeces las chicas necesitamos intimidad.
-pero entre tu y yo no hay secretos ¿verdad?
-no
-bien..- en su cara aparecio una sonrisa y me miro , se fue acercando poco a poco mas a mi y comenzo a besarme cada vez mas apasinadamente, hasa que senti sus manos sobre mi cintura deslizandose por todo el contorno hasta encontrar el boton, empezo a desabrocharlo, yo no sabia como pararlo, asi que cuando estaba bajando la cremallera yo le agarre las dos manos.
-hugo… no es buen momento.
-¿Por qué?- me miro como el niño que no le dan lo que quieren.
-no es que no quiera… es que…estoy con esos dias…
- ¡ah! Lo entiendo, no pasa nada, ya habra otra ocasión, no hay prisa.
-gracias- el se levanto de la cama.
- sera mejor que duermas y comiences a ir a clase o perderas el curso.
-tienes razon- me levante de la cama, mire alrededor y no encontraba a kora, Hugo se dio cuenta.
- buscas a chucho.
-si, ¡kora!- no la veia y me di cuenta que la puerta del armario empotrado estaba semiabierta, abri la puerta del armario y mire alrededor, tenia en el suelo un par de zapatos y unos peluches, y entre ellos pude distinguir a kora con las patitas en la cabeza y temblando, la coji en brazos- mi niña , esta bien todo paso- dije acunadola, pude ver a Hugo como la miraba- Hugo no la mires asi, ella no tiene culpa de nada.
-vale, ¿pero que vas a hacer con ella?
-quedarmela
-sabes que en la residencia no dejan tener animales.
-no se enteraran
-como te pillen..
-te vas a chivar.
-no, por quien me has tomado.
-vale le buscare una casa, pero mientras tanto lo tendre aquí.
-esta bien, necesitaras algo para ella.
-no te preocupes, de eso me encargo luego.
- se lo diras a las chicas.
-si
-hay dios, como os encariñeis con ella no os la quita nadie.
- eso es problema mio, asi que si no te importa preferiria estar sola ahora.
- mel, no querrias que me quedara esta noche aquí contigo.
-hugo…
-mañana vengo a buscarte para desayunar.
- vale.
-y repecto a eneko… deberia preocuparme por algo.
-no, de verdad, le deje las cosas claras.
-me alegro, es lo mejor mel, para todos ¿ lo entiendes?- mostro una sonrisa falsa, que me hacia daño verla en su cara.
-si, buenas noches- le empuje hacia la puerta, pero el se giro sobre si mismo y se quedo delante mio, me cojio de una mano y me acaricio con la otra la mejilla.
- ser mejor que mañana te des maquillaje- me escocio un poco donde me rozo.
-si eso are- me dio un beso y fue a acariciar a kora, pero esta hizo algo que no me lo esperaba le mordio, yo me aguante la risa.
-¡maldita perra!- levanto la mano, fue a pegarla, yo la protegi.
-¡Hugo! Ni se te ocurra- dije enfadad, el se relajo.
-perdona, a sido el instinto no volvera a pasar, que descanses pequeña- me dio un beso en la frente y se fue.
-kora nos hemos quedado solas- le di un beso y la acaricie, pero al olerla pude ver que no olia muy bien, asi que Sali de la habitación y fuy al baño, pero alli me resultaria difícil bañarla, apeñas teniamos jabones y debia mantener en secreto a la perra asi que me mire en el espejo y se me ocurrio una idea, fuy a mi cuarto y saque el libro de mi abuela , comence a leer y me quede leyendo uno que venia como anillo al dedo, lo lei en voz alta y al instante aparecio una doble de mi.
-¡hay madre!- pegue un bote en la cama, ella me miro con cara asustada.
- hola
-¡hay que he hecho!- ella seguia tan asustada como yo.
-me llamo mel.
-no yo me llamo mel, tu no se que eres.
-¿Cómo? – se acerco a mi y me miro sonriente y con ingenuidad, no sabia hasta que punto tenia cara de ingenua.
-quedate donde estas ahora vengo, pense en iraide y la llame, pero no obtube respuesta asi que sali de mi habitación y fui a la habitación de iraide abri la puerta y entre entre sin llamar a su habitación y al abrir vi a iraide y a juanjo enrollandose en la cama.
-¡perdon!-dije poniendome roja y saliendo alli corriendo, escuche un chillido de iraide, pero no me pare me teletrasporte a mi habitación, cosa que provoco un chillido de mi doble.
-tranquila-dije intentandola calmar- bien que hago ahora- dije para mi misma, me gire y mire a mi doble.- haber, como te llamo yo a ti ahora.
-me llamo mel.
-vale como quieras, mel, esto son mas de las 11 de la noche y deberia estar durmiendo, asi que haz solo una cosa vale, ponete el pijama que hay debajo de la almohada y hechate a dormir vale, de lo demas ya que encargo yo.
-pero..
-no hay peros que valgan,hazme caso, sino te volveras loca, mientras buscare una solucion a todo esto. – coji el libro y comencé a buscaar una solucion pero nada ni rastro d ecomo desacerlo, asi que estuve dandole vueltas a la cabeza, cuando Hugo apareciera por la mañana y nos viera a las dos, me vino la imagen de juanjo e iraide en la cama, yo tambien que oportuna, y lo que me habia perdido en estos dias.
-(mel)-dijo una voz, que reconoci al momento, era iraide.
-(perdona no queria molestar)
-( no pasa nada, ahora voy a tu habitación)
-( si por favor, que he hecho una muy gorda)- al momento aparecio.
-que a pasado… ¡dios! Mel has hehco tu eso.
-si
-pero… estas loca.
-no se como paso yo estaba leyendo y ella aparecio.
-y no sabes como desacerlo
-eso es, por eso fuy a bucarte… pero…
-si, bueno, tuvistes que ver la cara de juanjo cuando te vio, se quedo todo cortado, hija llegastes en el mejor momento.
-lo siento , yo no queria…
-tranquila, asi he quedado otro dia con el
- cuanto hace que tu y juanjo…-dije uniendo mis dedos indices.
-na, poc tiempo, la otra noche cuando te fuiste sola me encontre con el y me invito a cenar y na no veas yo con chándal y el bien vestido, peor me lo pase muy bien, y luego… y sabes… fue maravilloso- suspiro.
-aquí alguien se esta enamorando…- dije cantando.
- oye no te rias, para una vez que me decido.
-el sabe que tu…
-no- se puso seria
-pero tendras que decirselo algun dia.
-si lo se, pero eso ya mas adelante todavía necesito tiempo.
-te entiendo.
-y que hacemos con tu doble.
-nose me vendra bien, por lo menso por esta noche.
-mañana ya veremos como lo hacemos.
-ira, me harias un favor.
-¿Cuál? Huy esa cara no me gusta-
-por faaaaaaaaaaaa- ella sonrio.
-anda dilo.
-quedate con ella un rato, yo mientras he de ir a hacer unas cosas.
-¡ya! Esas cosas no seran eneko.
-puede…
-mel, ten cuidado… ya sabes.
-si pero Hugo no sabra nada, ademas aquí estoy yo no, sabra que no me he ido.
-vale, me quedo esta noche aquí, si quieres estate esta noche con eneko yo me encargo.
-gracias, volvere antes de que llegue Hugo – me acerque a ella y le di un beso.
-y este perro.
-es perra y se llama kora, es largo de explicar luego si eso hablamos, ahor e de irme, gracias- le di otro beso- gracias, te lo recompesare.
-de nada, se buena y no hagas nada de lo que yo no aria.
-tranquila con juanjo no me liare jamas.
-¡oye!- y me fue, desapareci para aparecer en la cabaña de eneko, estaba todo a oscuras, no encontre a eneko por ningun lado, pero sabia que habia estado alli, habia dejado todo lo de kora alli bien puesto, saque el movil y marque su numero pero con llamada oculta, no me cojio, asi que me sente en la cama, no sabia si llamarlo telepáticamente pero tenia miedo de que Hugo lo descubriera.

2 comentarios:

chikdivine dijo...

HI ESTA CHEVERE ESTE CAPITULO PERO DE VERDAD HUGO ES MALO Y QUE PASA CON LA DOBLE QUE SACO MELLISA SUBE EL OTRO CAPITULO POR FA

Brenda dijo...

wow hugo es tan malo?
jaja
qiero otro capitulo!!!
ahh ya termine el otro libro está genial!