martes, 10 de noviembre de 2009


CAPITULO VII–retomando mi vida


Apenas pasaron unas horas y seguia en la habitación, decidi que si no sabia como llamarlo deberia comenzar a bañar a kora, asi que abri el grifo de la bañera del agua caliente, y poco de la fria consiguiendo que el agua quedara tibia; estaba metiendo a kora en la bañera cuando senti el movil bibrar lo coji y solte a la perra era un mensaje de Hugo.


SE QUE NO E SIDO JUSTO CONTIGO, LO SIENTO, HABECES TENGO QUE CONTROLARME, PERO ME HAS VUELTO LOCO, NO ESTOY JUSTIFICANDO MIS ACTOS, PERO SI DANDOTE RAZONES PARA QUE NO ME ODIES.

SOLO QUIERO QUE TODO VUELVA A SER COMO ANTES.

TE QUIERO
HE IDO HABLAR CONTIGO PERO IRAIDE NO ME A DEJADO.

Me sente al lado de la bañera con las piernas entrelazadas y deje a kora en ellas, ella parecio sentirse comoda, se acurruco en ellas como si en una cuna estubiera y se quedo dormida, yo alargue el brazo y cerre el grifo del agua caliente y la fria y heche jabon de nenuco, me encantaba ese olor, esa frangancia de frescura, y comence a pensar, en el mensaje de Hugo, creia que con un simple ‘ yo no queria’ iba a solucionarlo todo, lo tenia claro; pero sabia que devia jugar mis cartas, asi que coji el movil y escribi otro mensaje a Hugo.


TRANQUILO, SE QUE NO FUE TU INTENCION, PERO RECUERDA QUE TE DIJE PACIENCIA.

MAÑANA NOS VEMOS, TE QUIERO


Lo envie, y me quede mirando el movil hasta que decidi que debia llamar a eneko, fui ha hacerlo telefónicamente, pero seria mas obivo con eso asi que intente conectar telepáticamente.
-( bichito, soy yo)- no obtuve respuesta, suspiera y volvi a intentarlo.( eneko), nada sin respuesta, asi que me di por vencida y meti a kora en la bañera, al principio no dio resistencia alguna pero al tener contacto con el jabon… fue otra historia.
-kora, tranquila.
-gua gua gua- empezo a gimotear.
-ya se … venga que no queda nada tonta.- abri el grifo y le aclare el pelo, ella ni se inmuto al aclararle , pero una vez terminada y sacada del agua la tape bien con una toalla y la seque con ella, todo lo que pude, la deje salir de la toalla con el pelo algo mojado, mientras yo me levantaba al armario del baño y miraba si habia algun secador, pero nada ni rastro de ellos, pero encontre una estufa de aire y la encendi al lado de la cesta de minbre de kora, ella se quedaba quieta a calor, pero cuadno el calor se iba cambiando de direccion, saltaba de la cesta detrás de el y a la vez ladrandole, asi pudimos estar mas de media hora, mire el reloj del movil, eran 12:45 de la noche, me concentre en eneko.
-(eneko)
- (ahora no, espera)
- (a que)
- ( espera ahora ire a tu habitación)
-( no ven a la cabaña)
- (bien, ya ire)- no le dije nada mas, por el tono de voz con el que me hablaba me dejaba claro, que no era el mejor momento para hablar con el.

Me rescoste en la cama y kora bino hacia la cama dando saltos intentando subir, pero no podia era muy pequeña para llegar.
- ¿quieres subir kora?- kora se quedo sentada.
- Guau- ladro una vez, la ayude a subir y me tumbe con ella en la cama, las dos nos quedamos dormidas.


Senti unas manos en mi garganta, pero no fue lo que me desperto, fue el llanto de un bebe, abri los ojos y vi a Hugo aferrado a mi cuello con los ojos bidriosos, y al fondo a claudia mas palida que nunca con una niña en brazos, rapidamente me desice de los brazos de Hugo.
-que hace ella aquí, esa niña.- pude saber que era una niña por las ropas rosas que llevaba.
-mel, deja de hacerlo todo tan difícil.
-hugo- el se acerco a mi para atraparme, pero yo fui mas rapida, Sali de la habitación corriendo, no si antes no fijarme que claudia tenia todo el bestido manchado de sangre y que el la niña que tenia en brazos no paraba de llorar.
- atrapala y matala o lo perderemos todo.
-¡melisa! Ven aquí.
Comence a correr como alma que le persigue el demonio, estaba en casa de mi abuela, baje escaleras abajo en direccion al salon, movi un libro con la tapa verde con letras doradas muy elaboradas, parecía latín y la biblioteca se movio y con ello me adentre en una habitación de mármol en ella solo de veia una mesa redonda con un angel en centro, pulse la ala y la mesa se partio en porciones, desniveladas formando a su vez una escalera, vaje corriendo y a oscuras, no tenia tiempo para encender luces, llegue al final del tunel , saque mi colgante y me lo deposite a la altura del pecho, alargue mi brazo sobre la oreja del angel tallado en el mármol.
-Inum Melisa, Inum melisa, Inum melisa.- la puerta se abrio y me adentre en el mundo del angel caido,para correr hacia la casa de mi abuelo, debia contarle lo sucedido, Hugo habia intentado matarme.

Me desperte sudorosa y de un golpe, comence a respirar agitadamente, mire a mi alrededor, habia sido todo una pesadilla, me encontraba en la cabaña de eneko, solo estaba yo, mire el reloj que estaba colgado en la pared, eran mas de las 3 de la mañana y no podia volver a conciliar el sueño sin relajarme, asi que me levante de la cama cuidado, kora seguia durmiendo, me acerque a la fregadera y abri el grifo del agua y me moje la cara.
-Asi no podras arreglar las cosas- dijo una voz detrás mio, me gire sobre mi misma y me quede helada, era eneko, con la cara seria y mirandome fijamente.
-eneko, has venido.
-si, pero por poco tiempo.- dijo serio.
-eneko, sucede algo.
-si, y no se como decirtelo.- me acerque a el, pero el retrocedio un paso.
-que pasa, por que me huyes.
-es mejor asi.
-bichito no te entiendo- me acerque mas a el, pero obtuve la misma respuesta.
-mel, sera mejor que te sientes, tenemos que hablar.
-me estas asustando- dije mienstras me sentaba en una de las sillas de la mesa de la cocina.
-lo que te voy a decir no te va a gustar nada.
-eneko que ha pasado.
-lo que nunca crei que pasaria.
-dilo, me estas agustiando- me puse a temblara.
- no se como a sucedido, no recuerdo , como fue, el caso es que…
-eneko, que a pasado, tus hermanos ¿estan todos bien?
-si mi familia esta bien, el caso es que…
-eneko- me levante de la silla y no le di tiempo a reaccionar me acerque a el y le coji de las manos- puesdes contar conmigo, pase lo que pase estaremos juntos.
-eso era antes, ahora … ya no podra ser asi.
-¿no?- me quede helada y eneko me solto las manos.
- esto me duele tanto como a ti, pero debemos dejarlo.
-pero….¿por que?- comence a llorar, se que no debia llorar pero no podia controlarlo- que a pasado, esta misma tarde , todo era perfecto.
-lose, pero esta noche cuando volvi a casa, no se como decirlo.
-dilo, a de ser muy gordo, para que no podamos estar juntos.
-si lo es, y es algo muy importante.
-eneko deja de dar vueltas y dilo.
-irene esta embaraza- me quede paralizada, y senti como si un cubo de agua fria me hubiera caido de la cabeza, no podia creer lo que estaba escuchando.
-¿Cómo? ¿Cuándo? ¡dios!, eneko dime que es una broma.
-no, y he de ser responsable de mis actos.
-pero tu mismo has dicho antes, que no sabias como habia pasado.
-si, pero ese no es el caso, Irene dice que es mio e de confiar en su palabra.
-eneko, no, no puedes hacer esto.
-si puedo y debo.
-lo ves, sabia que esto no podria ser- segui llorando y eneko me tendio un pañuelo, yo se lo tire y me quite las lagrimas con las manos.
-mel, es lo mejor.
-¡ja! Lo mejor para quien, para nosotros no, ya no habra un nosotros.
-no tengo eleccion
-si la tienes
-no la tengo, ademas- se acerco a mi y me abrazo, deje que sus brazos me rodearan instante, pero me desice de ellos con furia.
-te odio
- no me digas eso.
- te digo lo que me da la gana, estoy arta todos lo que estan a mi alrededor me engañan y me mienten.
-mel- me acaricio la mejilla y senti escozor.
-¡hay!- me queje
-¿Qué te a pasado en la cara?-dijo preocupado, yo retrocedi y me puse el pelo en la cara.
-nada que a ti te importe.
-ha sido Hugo verdad.
-eso a ti te deberia dar igual.
- como haya sido el le mato.
-tu no vas a matar a nadie, ademas has elegido, asi que vete con Irene.
-mel, te amo, pero…- le interrumpi
-no digas que me amas, cuando te vas con otra.
-lo siento, habeces un hombre ha de cumplir como tal.
-eneko eso era en tiempos d emi abuelo, pero eso no escusa.
-no lo entiendes, es mi hijo.
-si lo entiendo por eso me voy, que seas muy feliz.
-no lo sere, sin ti a mi lado.
-tarde para ello, no crees.
-melisa, lo siento de verdad, podras perdonarme algun dia.
-no la pregunta no es esa, la pregunta es… podras perdonartelo tu algun dia.
-yo jamas, pues mi respuesta es simple, si podre perdonarte pero no olvidar.
-me duele, pero es justo.
-se siente, por cierto- me acerque a la cama y coji a Kora- ella me la quedo yo, ahora no tendras tiempo de atenderla conmigo, asi tendras la cama libre para Irene.
-mel, jamas la traere aquí.
-tiempo al tiempo- desapareci de la habitación y me teletrasporte en la mia, me tope con la cama, la habitación estaba a oscuras.
-mierda- dije en voz baja, la luz de la habitación se encendio, era iraide con los ojos entreabiertos.
-¿Qué hora es?
-pronto- mire el reloj- las cuatro de la mañana.
-uff, que sueño, has venido muy pronto.
-si no queria estar mas alli.
-¿ha pasado algo?
-si, eneko y yo hemos roto definitivamente.
-¿Cómo?
-si, Irene esta embaraza y dice que es de el, y pa colmo dice que no se acuerda como fue.
-que jeta.
- ya ves, asi que ahora no hay solucion.
-no por que ella este embarazada se a de quedar con ella.
-diselo a eneko, el no lo ve asi- deje a kora en el suelo- y sabes que me a dicho al final.
-¿Qué?- se incorporo en la cama.
-que me ama
-hombres, anda ven aquí- me acerque a ella y mire en la habitación no vi a mi doble.
-¿Dónde esta?
- a ella, ya no esta la hice desaparecer, me costo lo mio, pero lo consegui al fin.
- cuando
-un poco después de que tu te fueras, vino Hugo a hablar contigo pero no le deje pasar, le dije que teniamos reunion de chicas.
-amp, me mando un mensaje.
-me imagine que no se quedaria quieto.
-si ya me dijo algo el, en fin, ahora me toca quedarme con el.
-no tienes por que.
-iraide tu no lo entiendes, ahora no te eleccio eneko ha elegido a su hijo, cosa que no le culpo le entiendo, pero me duele.
-lose, tranquila todo se arreglara.
- eso espero, o me volvere loca, aunque cada vez veo que esto es como un pozo sin fondo, no tiene fin.
-se que lo ves ahora todo oscuro, duerme, mañana lo veras todo mas claro- me levante de la cama y coji un pijama del armario, me desvesti y me puse el pijama.
-buenas noches iraide.
-buenas noches.
-gracias.
-cuando quieras, descansa mañana sera un dia muy duro.
- tienes razon- coji a kora y me meti en la cama, me acurruque con ella y me quede dormida, rece por no tener mas sueños sino simplemente dormir.




-Buenos dias princesa-escuche decir a Hugo, abri los ojos poco a poco y pude ver un ramo de rosas blancas en mi cara.
-buenos dias dije incorporandome en la cama.- me fije en el ramo y luego le mire a la cara extrañada -¿eso?.
-rosas, no puedo traerle a mi chica un ramo de rosas.
-hugo…- me fije que la cama de al lado no estaba ireaide- ¿iraide?.
-esta fuera desayunando- se sento en la cama a la altura de mis pies y depositando las rosas en mis manos.
-hugo las rosas no arreglan nada, eso lo entenderas.
-si, pero de alguna forma queria disculparme.
-vale, estas perdonado pero no lo vuelvas a hacer- me levante de la cama y deje las rosas en el escritoria, coji un jarron de ceramica que tenai con lapiceros y lo bolque en la mesa , me fui al baño y lo llene de agua y deposite las rosas dentro.-hugo… quiero cambiarme podrias esperarme fuera.
-si, claro- abrio la puerta de la habitación y se dio la vuelta- se que no e sido considerado y me arrepiento, solo te pido que sepas olvidar.
-no fuerces mas las cosas- fue a darme un beso , pero retrocedi, no estaba para besos y menos ahora, suspiro y salio de la habitación, me fui al baño y me empece a desvestir, cuando senti una mano en mi espalda desnuda, me gire y vi a eneko, con los ojos rojos y con cara triste, me separe de el rapidamente como si fuera el mayor de los enemigos.
-no digas nada, solamente e venido a ver que estabas bien.
-eneko… que haces…- dije miestras me tapaba con una toalla.
-no e podido dormir en toda la noche pensando como estabas, se que no tengo derecho a estar aquí.. pero esa marca que tienes en la cara… no me a dejado tranquilo.
-eneko, dejalo, ya no tienes que preocuparte por mi- dije lo mas serena posible, aunque apenas habia dormido en toda la noche.
- pero lo hago, eso no pueden prohibirmelo.
- te han prohibido algo referente a mi- por su cara parecia que habia dado en el grano.
-si, es la condicion que me a puesto…- me acerque a el y le coji de una mano.
- no tienes por que darme explicaciones.
-quiero dartelas, para que entiendas las cosas.
- que lo que tenia que enteder , quedo claro asi que no te agobies.
- mel si quiero conocer a mi hijo, he dejar de hablarme contigo solo justo y necesario.
- aaaaaaaah, asi que solo me puedes hablar en actos oficiales, solo no podemos ¿no?.
-eso es.
- de verdad si … Irene..
- es la madre de mi hijo… la entiendo.
- sera la madre de tu hijo… pero un poco antigua ya es… eneko si no amas a esa mujer como podras vivir el resto de tu vida al lado de ella no ves que es algo incoherente.
-lo se, pero no siempre lo que hacemos es lo correcto.
- bichito- me abrace a el y la toalla se callo, quedandome desnuda ante el, senti los brazos de el rodeandome la cintura y su respiración en mi hombro, calida y suabe, como si estubiera extrayendo el olor de mi cuerpo para si.
- mel quiero que sepas , que aunque me han prohibido verte, si necesitas cualquier cosa, estare siempre hay.
- lo primero es tu hijo eneko.
-si pero esto no durara eternamente, cuando el sea mayor…- me separe de el despacio y le mire a los ojos.
- no podemos vivir con la ilusion de un mañana, haz que tu hijo viva en una familia feliz.
-pero… no me pidas que renuncie a ti.
-yo no lo pedi, tu elejistes, ahora no me pidas tu que te elija esperarte por si hay algun dia hay un mañana, eso nos aria daño a los dos.
-lo entiendo, esto…
- eneko es lo mejor, creeme algun dia lo entenderas.
-vale, pero prometeme que si algun dia necesitas algo iras a la cabaña.
-eneko…
-solo prometemelo.
-para que…
-mel, es lo unico.
-te lo prometo pero eso jammas sucedera.- me agarro fuerte atrayendome hacia el y me susurro al oido.
-en el cajon de los cubiertos al fondo hay un movil, con un solo numero, si necesitas algo llama, por hay jamas podran saber que eres tu, ¿ de acuerdo?.
- si.
-te amo mel.
-eneko yo…
-se que es difícil decirlo cuando estas perdiendo a alguien.
-te amo- comence a llorar, habia intentado ser fuerte, pero ya no podia mas necesitaba llorar, tan solo eso.
-no llores preciosa, sabes que algun dia estaremos juntos.
-eso no es cierto, ¿Cuándo?
- mel , suelen decir que uno mismo hace sus propias letras de su vida, las letras no te hacen a ti.
-bichito- le abrace lo mas fuerte que pude y pudimos quedarno asi minutos, pero entonces senti que alguien entraba en mi habitación y tocaba la puerta del baño, yo me quede rigida pero sin separarme de eneko.- ¿si?- mire a los ojos de eneko.
-melisa, ¿te falta mucho?-dijo Hugo desde el otro lado de la puerta.
-si, si eso ir yendo.
-esta todo bien.
-si, todo bien.
-¿puedo pasar?- “ sera pesao” pense para mi y pude ver la sonrisa en la cara de eneko.
-¡NO!-suspiera hondo y me solte de eneko, cojiendo la toalla del suelo y rehilándomela, me quite lo pantalones y le dije a eneko con señas que se pusiera detrás de la puesta, me fui a la puerta y la entreavi un poco.
-melisa, ¿aun asi?
-si, es que no me encuentro muy bien, me gustaria quedarme hoy en casa.
-mel, as perdido muchas clases.
-lo se, por eso mismo por una mas no me pasara nada.
- pequeñaza deberias venir.
-vale… ire a la siguiente clase, ahora dejame ponerme decentemente, necesito mi espacio.
-como tu quieras, luego te paso a buscar a clase en el almuerzo.
- vale, pero ahora vete dejame sola.
-me das un beso.
-no, ya te he dicho que fuerzes.
-lo siento, esto…
-¿Qué?-dije exasperada.
-recuerda que…- me señalo la cara- ya sabes , si podrias…
-si me maquillare, tranquilo, nadie sabra que me a pasado algo en la cara.
-gracias, me voy hasta luego- cerre la puerta rapidamente y heche el pestillo y mire a eneko que estaba rojo de furia.
- asi que fue el, no me habia equivocado.
-eneko tranquilizate, eso es agua pasada.
-¿Cómo? El hombre que pega a una mujer no es un hombre, es un desgraciado.
-solo a sido una vez y bueno…
- mel venga ya… no le defiendas, por nada en el mundo se puede pegar a nadie.
-lo se, el esta arrepentido.
-tu dejame a mi …
-eneko, deja las cosas como estan.
-mel, no puedo … me hierve la sangre saber que ese mierda te a puesto lamano encima, es que le cojeria y le partiria la cara.
-no eneko, tu no eres asi- dije agarrandole las manos.
-pero… solo de pensarlo…
-pues no pienses, por favor- el sonrio y me miro dulcemente.
-si pudiera estaria protegiendote las 24 horas de dia.
-lo se , pero…
-mel… quisiera…- me miro fijamente y me deje atrapar por su mirada y se fue acercandose a mi lentamente y me beso nos fundimos en un beso, lento y dulce, la toalla se fue callendo lentamente hasta quedarme desnuda ante el, el se quito la camiseta y comenzo a desvestirse mientras me besaba, me abrazo fuerte y desaparecimos de el baño, apareciendo en la cabaña sobre la cama, no se como paso pero estabamos los dos en la cama, unidos como si de un solo ser fueramos, besandonos y amandonos, para mi era la primera vez y me dolio un poco, pero eso era un minucia pequeña, ante el amor que habia rodeandonos entre nosotros dos.
-¿estas bien? pequeña.
-si
-te arrepiente de algo
-no
-yo tampoco.
- Ahora… que vamos a hacer.
-¿hacer?, no se a que te refieres.
-ya sabes-dije incorporandome en la cama.
-mel… yo…
-ya tu hijo… tranquilo lo entiendo- me pase las manos por la cara y el pelo.
-no quiero decir eso… pero… yo no queria que sucediera esto.
-¿Cómo?-dije mirandole seria.
-no me malinterpretes, no me refiero a tu y yo, sino a lo de Irene y yo, si no hubiera empezado con ella para darte celos…
-eneko…
-ya, ya ya se lo que me vas a decir..
- no puedo pedirte que renuncies a tu hijo… asi que… cada uno …
-no lo digas, no hay un cada uno, sino un futuro juntos.
-si un futuro que todavía ha de esperar.
-nadie dijo que esto fuera facil.
-si, es cierto- me levante de la cama tapandome con la sabana de la cama- sera mejor que vuelva, Hugo estara ya preocupado.
-no … ¿Cuándo volveremos a vernos?
- aun no lo se, espero que sea pronto- me acerque a el y le di un beso, lento saboreandolo y desapareci, debia hacerlo asi, sino jamas me iria de alli.

1 comentario:

Brenda dijo...

me encantó este cap.
que sigas así :)