domingo, 23 de mayo de 2010

" ¿Quien soy?"

Bueno e estado una temporada sin escribir,por que no siempre tenemos inspiracion, pero ahora a vuelto y quiero comenzar con una nueva historia.

aun no le e dado titulo , pero por ahora solo tiene esta reseña " ¿Quien soy?"

espero que os guste.

os dejo con el prologo.



E intentando de mil maneras posibles evitar de hacerme la misma pregunta una y otra vez, ¿Quién soy? ¿De donde vengo?, ¿quien eran mis padres?, pero nada , no tengo respuesta, desde que amanecí en la cama de un hospital, una mañana de septiembre todo lo anterior es negro, sin mas rastro que una mancha oscura, no tengo mas nombre que Sara, por que así ponía en mi colgante con una fecha 05-02-1992, pero ni un apellido ni una dirección, los doctores tienen fe de que pronto recuperare la memoria, ¿y si no lo hago?, el caso, es que vinieron los de servicios sociales, y me llevaron a una casa de acogida donde tengo unos padres adoptivos ejemplares, y donde soy realmente feliz desde hace tres años. Ahora mismo tengo 17 si sumamos bien las cuentas pero quedan pocos días para los 18 y me da miedo, esa fecha desde siempre, es como si tuviera el presentimiento de que algo malo me va a pasar.

No me e presentado soy Sara Tomas, y espero saber algún día quien soy realmente, mientras tanto lo seguiré intentando.

martes, 5 de enero de 2010

feliz año a tod@s!!!!!!!!!!!!!!!!


bueno en este año ya os dare nuevas noticias e historias, espero que este año sea tan magico como espero que lo sea para mi.

os deseo lo mejor a todos y todas, este año es un año de cambios.

asi que.... colgare pronto solo una historia nueva y colgare un regalo de reyes para q os descargueis una historia de regalo para vosotr@s que me leeis, besos y feliz año.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

CAPITULO IX –direccion a la corriente


Ahora me encontraba dentro de mi coche y conduciendo hugo, cosa que me estaba alterando, pero debia ser tolerante y asumir que mi vida habia cambiado , yo no escribia mi vida, sino que ya estaba escrita, asi habia sucedido , no tenia eleccion y las pocas que habia tenido habia pagado un alto precio.

-¿nuevo peinado?- me dice Hugo con una enorme sonrisa, sonrisa la cual se la borraria de un pluzado, me hago la que no he oido.
-¿eh? No te oido, ¿decias algo?.
-si que bonito peinado, me gusta- sonrie mas triunfante y mis ganas de matarle van aumentando.
-cosas de las chicas, a mi tambien me gusta ya sabes, hay que cambiar haveces.-me sorprendo de lo que he dicho y a la vez me da miedo que pueda entederse por otro lado, pero le examino bien la mirada y sigue teniendo la misma de antes de un invecil redomado.
-has pensado que queda poco tiempo.-dice dubitativo.
-¿poco tiempo?- le miro extrañada, pensando en que a querido decir con eso.
-mel..han pasado mas de 6 meses, se suponia que tendriamos un año para que te quedaras en estado.
-¿Qué es lo que me quieres decir?-le digo poniendome nerviosa.
- a que.. deberiamos de empezar a fingir.- al oir eso, me sale un suspiro de alivio, le sonrio.
-ya hablaremos de eso, ahora …-para el coche y lo aparte en el arcen.
-¿Qué haces?- le digo encendiendo la luz del coche.
-sigues enfadada conmigo- me dice agarrandome de la barbilla, yo le cojo la mano con dulzura y se la quito-lo siento yo no quise, no ocurrira nunca mas- me lo dice con los ojos llorosos, yo sigo cayada-el silencio duele, di algo.
-que te repites.
-¿mel?lo siento.
-eso ya lo se, pero no entiendo por que paras.- le digo friamente.
-esta claro quiero que sea todo como antes- me dice cojiendome de la mano.
-hugo, tenemos un trato ¿no? Pues ya esta, quedate con lo que te doy.
-si lo tenemos… per somos… ya se que…-le miro a los ojos con furia y veo en los suyos arrepentimiento, eso me hace pensarme el dejar de ser tan dura, pero tan solo vajo la barrera un momento, no puedo volver a confiar en el, donde hay una puede haber dos.
-hugo… tiempo… es lo maximo que te puedo dar y arranca que les vamos a perder.- me mira y me acaricia la mejilla en donde me pego, me escuece al sentir sus manos en hematoma y me quejo un poco.
-¿te duele? , si yo fuera tu no me perdonaria- le miro y parece un perrito arrepentido, vuelvo a ver a mi Hugo, no a otro sino al que vi el primer dia, y eso hace que mi barrera se caiga levanto mi mano y le acaricio la suya.
-un fallo lo tiene cualquiera, asi que no todo esta perdido- el sonrie y arranca el coche.- ahora los demas pensaran que hemos parado por …
-que va, seguro que ni se han dado cuenta, es mas creo que juanjo y iraide iban detrás de nosotros.
-si es verdad, donde estaran
-¿tu que crees?- me dice sonriendo de medio lado, yo comienzo a reirme – me gusta escucharte reir hacia mucho que no lo hacias.
-si bueno, hay tantas cosas que ya no tengo.
-todo merecera la pena ya lo veras.
- mas nos vale.


Llevamos mas de una en el coche no queda mucho en llegar a litago, y comienzo a recordar la primera vez que llegue a este pueblo, hace casi dos años con mi hermano , no sabia la que me esperaba, y menos lo que descubriria y viviria meses después.

-ya hemos llegado, pero la casa esta con luces encendidas ¿Qué raro?- me dice Hugo estrañado.
-no por que, seguro sera mi abuela andara preparando las habitaciones para nosotros.
-la avisastes
-si, a la tarde la llame.
-a, eso no lo sabia.
- es que no puedes saber todo- le digo dandole en la nariz, vajamos del coche y los demas estan fuera esperandonos.- ¿Qué haceis fuera? Que frio hace – digo mienrtas me abrazo,la noche ya se esta adentrando.
-esperandote- me dice iraide.
-tonterias, esta mi abuela, haber llamado.- me miran los demas , y luego mirar a iradie disimuladamente; he cometido un fallo ellos no saben que ella lo sabe.
-mel, diras mi madre- me dice Hugo sonriendo.
-¿he? A si claro, es que me estaba acordando de mi abuela-voy hacia la casa junto a las demas chicas, mientras los chicos sacan las maletas de los coches, habro la puerta y la entrada esta encendida- ¡PILAR!-digo en alto.
-¡EN LA COCINA!- grita desde ella, nos dirigimos a ella y la encontramos sacando una cazuela del horno.
-hola pilar- dice laura.
-hola niñas, un momento- dice depositando la cazuela en la mesa- ¿Qué tal el viaje?-dice dandonos unos besos a cada una, al llegar a donde iraide se queda mirandola- y ella es…-me mira.
-mi amiga iraide, estudia con nosotras en la facultad.
- encantada, yosoy pilar la madre de Hugo y futura suegra de melisa.
-encantada señora.-dice ella amablemente.
-melisa, estas mas delgada- me coje de la barbilla y parece que me estas estudiando de arriba abajo- tienes ojeras, ya comes bien.
-si solo he estado costipada.
-juventud, solo comeis comida rapida, ya veras en un par de dias comiendo como dios manda y tendras buena cara.
-si comemos bien.
-otra como mi hija, ya empezamos con las dietas.
-dejalo mama- dice Hugo entrando en la cocina con los demas .
-hijo- le da dos besos- haber donde habeis dejado las maletas .
-en la entrada- dice juanjo.
-haber esperar, ¡Sheila!- dice Pili.
-¿Quién es Sheila?-le digo estrañada.
-una chica que me esta ayudando a limpiar la casa, es que yo sola no puedo con todo ahora, la edad hija- dice mientras aparece una mujer bajita con el pelo negro recogido en un moño, con ojeras profudas,¿me pregunto que parte de la familia me tocara? Esta claro que no es de este siglo, aparenta unos treinta años.
-si señora- dice ella con las manos cruzadas.
-sheila, ella es melisa es la señora de la casa- dice presentandome.
-señora-dice inclinandose.
-¿señora? De eso nada- le digo acercandome a ella le agarro de la mano y tal como me temia fria con un tempano, ella sonrie- me llamo melisa, asi que bueno les podrias decir a mis amigos cual va a ser sus habitaciones.
-si seño… melisa.-dice sonriendo- sigadme, los demas le siguen, y nos quedamos en la cocina Pili, Hugo y yo.
-melisa no debistes hacer eso, te tiene que hablar con respeto- me dice Pili seria.
-venga pilar, que eso es muy antiguo, me ves antigua a mi.
-la educación no es antigua.
-mama.
-no hijo, hay que seguir las normas.
-vale, una cosa pilar, es curiosidad.
-miedo me das- me mira con cariño.
-¿Qué parte de la familia me toca Sheila?
-no te has tragado que haya contratado a nadie.
-pues no, la verdad es que no.
-chica lista, era tu abuela, ya sabes como le gusta disfrazarse.
-si ya veo, la abuela es lista.
-asi que venga iros a comodaros a la habitación- dice Pili, le doy un beso y le agarro de la mano a Hugo.
-vamos cariño, quiero ponerme comoda- le digo tiernamente, el pone cara de asombro y salimos de la cocina y nos dirigimos a mi habitación.
-mel, he pensado..-le miro y sonrio.
-no lo digas, aquí las paredes tienen oidos- entramos en la habitación y enciendo la luz.-hogar dulce hogar- sonrio al ver la habitación, sigue igual que siempre.
-melisa, yo dormire en el sofa.
-dejala ya Hugo vale, esta todo bien, dormiras en la cama, ademas si me ataca una serpiente…
-no ocurrira mas, esta todo controlado- me dice abrazandome por detrás.
-hugo…- se suelta y tocan a la puerta.
-vale, perdona.
-¿si?- digo en voz alta.
-señora- oigo decir a Sheila o lo que es decir mi abuela.
-entre- abren la puerta y entra mi abuela y cierra la puerta.-digame Sheila que desea.
-pilar a dicho que la cena estara lista en 20 minutos que pueden bajar cuando quieran.
-si esta bien abuela gracias- ella sonrie, yo me acerco a ella y la abrazo- abuela te he hechado mucho de menos.
-yo a ti cariño- dice cambiando la voz- pero deberias haber dicho que traias a alguien que no conocia el secreto casi nos da un infarto cuando lo vimos.
-me imagino, pero ¿infarto?- le digo mriandola, es imposible que a un vampiro le de un infarto.
-si bueno es una forma de hablar








COLGARE MAS TARDE LO QUE SIGUE DEL CAPI Q AUN NO ANDABA TERMINADO, Y E DE SEGUIR ESCRIBIENDO NO ME MATESI SY COMENTAR O NO CUELGOOOOOOOOOO LO JURO

CAPITULO VIII- comenzando la mentira de mi vida


CAPITULO VIII- comenzando la mentira de mi vida


Baje las escaleras de la cafetaria junto a las chicas, los chicos nos estaban esperando en la cafetaria para almozar, iraide enseguida se acerco a juanjo dandose un beso delante de todos, iraide se puso roja y los chicos comenzaron a silvar.

- juanjo e iraide, ¿ creo que me he perdido algo?-dijo laura.
- Si un poco- dije yo riendome.
- ¿desde cuando?- dijo Oriol.
- Dejar de hacer tantas preguntas- dijo juanjo
- Miralo se nos ha enamorado el papa- dijo Oriol, riendose- y ahora quien nos preparara el desayuno.
- No se, pero ya no mas, ahora es mio-dijo iraide abrazandolo, se le veia feliz.
- Iraide, les dejo una semana a la deriva y se me mueren de hambre.
- Oye que yo se cocinar- dijo Hugo ofendido.
- Bueno Hugo, calentar latas tambien se yo- dije mirandole, parecia que todo iva bien, no se habia dado cuenta de nada y tenia buena cara, como yo, me habia maquillado y no parecia que tuviera un hematoma en la cara.
- Al menos algo es algo, con tal de no morir de hambre.
- Yo tengo hambre- dijo laura.
- Que quereis comer chicas- dijo oriol.
- Yo uno de tortilla-dijo laura.
- Yo jamon con pimientos- pedi yo.
- Tu iraide.
- Yo nada, hoy tomare un zumo de naranja, estoy acatarrada.
- Marchando- se iva a por la comida cuando gritaron los chicos.
- ¡hey! Nosotros- grito Hugo.
- ¿Es que no sabeis pedir?-dijo con una mueca en la cara.
- Yo uno de tortilla y una coca-cola-dijo juanjo
- Yo uno de bonito, sin pimiento.-dijo hugo
- ¿algo mas?-dijo algo molesto.
- Si , que no tardes-dijo juanjo aguantando la risa.
- Iros…- se callo y se fue hacia la barra.
- Chicos, he estado pensando que este finde semana podriamos ir al pueblo, como hay puente.-dijo juanjo
- Es buena idea, pero… melisa anda atrasada con el trabajo de clase- dijo iraide.
- Iros vosotros, yo me quedare aquí estudiando.
- ¿Cómo?-dijo laura- de eso nada.
- Pero laura , como no me ponga las pilas no podre aprobar los de febrero- dije quejandome.
- Eso es una tonteria, seguro que apruebas chiquitina.-dijo Hugo, mientras me daba un beso en la frente.
- Hugo… has sido tu el que me ha dado el sermón de que tengo que ponerme al dia que sino no llegare a los finales.
- Si es verdad, pero hasta yo me equivoco, ademas un poco de descanso no nos vendra mal, cuando vuelvas, te ayudare a ponerte al dia.
- Hugo… para eso ya tengo a laura y a iraide.
- Si eso, que vosotros dos juntos no os concentrariais mucho-dijo juanjo.
- Juanjo…- le dio un codazo iraide ajuanjo.
- Vale , vale ya me callo
- Mejor-dijo iraide.
- ¿pero vamos a ir?-dijo juanjo
- Ir… ¿A dónde?- aparecio oriol con una bolsa llena de bocadillos y bebidas.
- Vayamos al jardin, y comemos alli.
- Juanjo a dicho de ir al pueblo estos dias que hay fiesta- dijo laura
- ¿si? Me parece buena idea.
- Vale, oriol esta de acuerdo, Hugo tambien, ahora faltais vosotras chicas.
- Me apunto-dijo iraide animada- lo que sea con tal de salir de aquí.
- Yo tambien, a donde vaya…
- Oriol, yo tambien voy-dijo Hugo en tono de vurla.
- Cari, dile algo a Hugo, se esta riendo de nosotros.
- Que quieres que le diga-dijo oriol, con cara de circustancias, todos comenzamos a reir.
- Melisa quedas tu- dijo juanjo.
- Bueno… me lo pensare.
- No vas a pensar nada, por que vas a venir-dijo iraide.
- Pero… he de estudiar-no queria ir, y no sabia como escaquearme.
- Ahora te da por estudiar, dejate, cuando volvamos nos ponemos las pilas, pero tu te vienes- dijo laura algo severa.
- Si mama-dije en tono de burla.
- Vamos todos, asi que … ahora tenemos que mirar donde podemos alquilar tiendas de campaña.
- Tiendas de que…- dijo laura.
- Anda hermanita, no me seas quisquilla.
- Juanjo, no me gusta dormir al aire libre ¿ lo sabes?
- Pero si no va a pasar nada.
- Y si dormimos todos en mi casa- todos me miraron- en mi casa hay mas que habitaciones de sobra para todos.
- Si por favor, todo menos acampar-dijo laura suplicante.
- Votos a favor- todos levantaron las manos menos juanjo.- juanjo somos mayoria , asi que dormiremos en mi casa.
- Si, si todo lo que vosotras digais, pero ahora hay clase, asi que a la tarde quedamos y hablamos que vamso a hacer.
- Hasta la tarde-me levante y me fui direccion a clase.
- Melisa- me llamo Hugo.
- Si
- Podrias venir un momento- dijo tendiendome su mano, yo dude en cojersela, pero los demas no podian saber nada asi que decidi serguir con mi actuación.
- Si claro- le di la mano, anduvimos un poco apartados y paramos.
- Mel, se que me has pedido tiempo y espacio, pero necesito saber que… como.. uff por que sera tan difícil.
- Hugo…
- Van a comenzar a pensar que pasa algo entre tu y yo.
- Hugo, eso no es verdad.
- Ya ni nos besamos.
- Te he dicho…
- Si , ya se que me has dicho que necesitas tiempo…
- Esta bien, delante de ellos actuaremos como una pareja normal, pero luego…
- Vale, te dare un respiro.
- Veo que te a quedado claro, asi que ahora me voy a clase que llego tarde- salir corriendo, no iba a llegar a clase de ico, y el profesor que daba esa asignatura era un hueso, entre con cuidado por la parte de atrás de la clase, mientras el profesor estaba escribiendo en la pizarra.
- ¿todo bien?- me dijo iraide
- Si, todo bien- le guiñe el ojo.
- Melisa, podria decirme cual es el resultado de esta suma en binario- dijo el profesor señalando lo escrito en la pizarra.
- Esto..- no sabia el resultado, no habia ido a clase en semanas y resulta que al profesor se le habia quedado mi nombre.
- Melisa… ¿sabe la respuesta?
- Esto…
- No tengo todo el dia..-dijo el profesor algo impaciente.
- (cero, uno, uno, uno)- me dijo iraide
- Si, es.. cero, uno, uno, uno.
- Muy bien, veo que aunque no ha venido a clase parece que a estudiado, me alegra- siguieo el profesor explicando.
- Gracias.
- De nada, pero ahora atiendo o te volvera a preguntar.- laura aranco un cacho de papel de mi cuaderno y escribio algo en el y me lo paso.


-¿TODO BIEN ENTRE TU Y HUGO?- escribio en el papel
-Si , solo era una tonteria-escribi yo, ella escribio .
- a la tarde de compras.
-vale- le respondi- iraide te vienes-le dije
-si claro, a la tarde.



Llevamos mas de una hora en el centro comercial, pero apenas tengo ganas de comprar ropa, pero he decidido serguir con esta farsa, mi vida con Hugo a de ser perfectar por eneko y por mi, es lo mejor y por ese niño que viene en camino.

- melisa, no pretendes comprar nada.- dice laura
- Me da a mi que prefiere ser perchero.- me mira iraide , pero yo le quito la mirada.
- No, si quiero pero es que no encuentro nada …
- No se hable mas, tenemos una mision- dice laura agarrandome de la mano – mision melisa.
- ¿Qué?- digo asustada, se que laura cuando se lo propone hace lo que
- quiere, y a puesto esa mirada de , a por todas.- espera… que aquí hemos venido por las tres.
- Si, pero nosotras hemos comprado muchas cosas y tu nada, asi que ahora te toca a ti.- mire a iraide con reproche.
- Gracias por ayudar – le digo seria.
- De nada, mira zara te gusta, entremos- dijo señalando la tienda, entramos y estaba lleno de gente, otra vez a enfrentarme con la pregunta del millon, ¿ me quedara bien?.
- Mira este, es bonito- dijo enseñandome un bestido blanco con tirantes negros.¡uf! Ese no me gusta- dije moviendo la cabeza.
- Vale y este- dijo iraide , enseñandome un bestido verde champan
- Para nochevieja …-dije un poco de mala gana.
- Venga ya, no seas asi, pon algo de tu parte- me regaño iraide.
- Vale, vale- empece mirando los stans, hasta que vi unos pantalones negros- me gusta estos.
- Confiscados- dijo laura quitandomelos de las manos.
- Voy a mirar si encuentro una camiseta.
- No cojas marron, que con eso no pegan.-dijo iraide, le sonrei y segui mirando entre las camisetas, hasta que vi un jersey blanco y negro, de rallas horizontales.
- ¿Qué os parace este?
- Perfecto, si$ quieres parecer recien salida de una carcel- dijo iraide.
- Me gusta, asi que laura confiscalo.
- Confiscado-me lo quito de la mano- pero mel… algo de color.
- Esta bien, mirare algo que no sea negro- segui mirando hasta que vi un abrigo rojo, era de cuatro botones en forma de cuadrado, con una evilla en la parte trasera del abrigo y cuello alto.
- ¿Qué os parece este?- dije mostrandole
- me gusta, es mas animado-dijo iraide.
- Yo a ese chaqueton le compraria unos pantalones blancos.
- Si, mira unos como estos- dijo iraide cojiendo unos- confiscados tambien- poco a poco los brazos de laura ivan descendiendo a cuenta del peso de la ropa.
- Creo que con esto bastara- dije mirando toda la ropa que habia comprado en zara.
- Si, por ahora- dijo laura, con meida sonrisa.
- Ha no, esa sonrisa la conozco, que andas tramando.- iraide la miro sonriente, algo escondian.
- No fastidies, iraide tu tambien, os habeis compinchado, ¿Cuándo?-dije quejandome.
- Anda calla y deja de quejarte-dijo agarrandome del brazo una por cada lado, parecia un presa sin salida, poco a poco pude adivinar hacia donde nos dirigiamos.
- ¡NO! DE NINGUNA MANERA, NO PIENSO ENTRAR HAY.
- Venga mel, sino te va a doler.
- QUE HE DICHO QUE NO-grite mas alto de lo normal, haciendo que la gente se girara.
- Anda no nos hagas un escandalo, un simple peinado no hace daño a nadie.
- Pero si odio ir a la peluqueria nunca salgo como quiero.
- Ya veras como aquí si, aquí tengo a una amiga- dijo iraide guiñandome un ojo- seguro que te gusta tu cambio- dijo entrando en la peluqueria.
- ¿cambio?-dije mirandola
- Si, después de cómo has estado estos dias, un cambio de imagen es lo que necesitas.- dijo laura.
- Pero si me gusta como estoy.
- Nos vamos a cambiar nosotras tambien, asi que no te quejes.
- Hola chicas, iraide esta todo listo.
- Hola Amanda.
- Haber tus debes de ser melisa- dijo señalandome.
- Si
- Iraide tenias razon, necesita un cambio urgentemente.
- Esta Yelco tambien, el se encargara del cambio junto conmigo- me miro a mi ¿yelco? , ¿Qué clase de nombre es ese?; entramos al fondo de la peluqueria y dos chicas nos cojieron las bolsas y los abrigos, después cada una de nosotras; nos sentamos en una silla cada una y se acerco un chico con Amanda que deduje que seria Yelco.
- Hola hermosuras- dijo yelco, un chico de pelo negro de media melena y con ojos claros, bastante algo y delgado.
- Hola- tan solo dije eso, no me gustaban los cambios, demasiados cambios habia soportado, ahora el pelo tambien.
- Haber chicas sabeis que es lo que queries.-dijo mirandonos sonriente.
- Yo si, irme- dije automáticamente sin pensar, todas se me quedaron mirando serias, menos eneko.
- Veo que aquí tenemos a alguien que no le gustan los cambios, ¿ no querida?
- No … no es eso… es que…- no sabia que decirle me estaba poniendo muy nerviosa y roja.
- No pasa naa querida, es normal, a todos nos cuesta hacer cambios, pero habeces es mejor, para quitar lo malo y comenzar con un nuevo aura.
- Yelco, a estado mala y a tenido una mala racha, es normal.
- ¿de verdad querida?, cuanto lo lamento, pero tu tranquila, me voy a encargar yo mismo de tu cambio, me lo tomare como un reto, se te ve que eres muy critica con tu pelo, asi que… manos a la obra.
- Yelco…- dije con miedo.
- Si querida.
- Esto…
- Anda habla cariño, no tengas miedo
- Solo un favor, no me cortes el pelo corto.- le mire fijamente y el apoyo sus manos en mis hombros.
- Por extraño que parezca a mi no me gusta cortar mas de lo becario asi que no te preocupes por eso, tu dejame a mi y veras como cuando sales, todo el mundo se te queda mirando.
- Toda tuya…- dije lo mas animada posible, iraide y laura se habian molestado tanto por mi, que no podia dejarlas asi, al ver mi respuesta laura y iraide sonrieron.
- Amanda, traeme el libro de los tintes y el atifaz.
- ¿antifaz?- dijo laura
- No espera, que sean tres.
- A no a mi no me pones un atifaz- dijo iraide.
- Si a ella tambien, o todas o ninguna- dije yo sonriendo.
- Bien dicho mel- dijo laura dandome un empujon en el hombro, iraide puso cara fastidio, Amanda aparecio con un libro grande y gordo y con tres antifaces, nos dio una a cada una, era gafas con ojos, me las puse y no se veia nada.
- Bien chicas, ahora colocaroslas y hasta que yo no diga, bajo ninguna circunstancia os quiteis las gafas, ¿a quedado claro?
- Si- dijimos las tres a la vez, me puse las gafas y me quede lo mas quieta posible, mientras sentia como me andaban en el pelo y lo que es aun peor cuando senti la tijera en el pelo, después de pasar un rato interminable, escuche decir a Yelco.
- Quitaros las gafas y no habrais los ojos- yo me las quite y no abri los ojos- iraide no hagas trampa, no habras los ojos.
- pero ¿ por que?
- Por que lo digo yo, y por que aun no he terminado- senti como empezaban a maquillarme la cara , abrieron un ojo y después el otro haciendome la linea sobre el ojo.
- Falta mucho- dijo iraide.
- No , ya esta todo, abrir los ojos- me mire a mi misma y no me reconocia, estaba guapisima y lo que es mas, me alegraba la cara.
- Yelco, eres… un artista-dijo iraide , la habia teñido el pelo de negro con reflejos rojos.
- ¿te gusta?-dijo yelco acercandose a ella.
- Estas de broma, ¿verdad?-dijo mirandole, deje de mirarla y mire a laura, estaba de rubia entera, ni ella misma se reconocia y es mas la habai cortado su melena larga haciendole media melena, con un flequillo de medio lado; vi como se miraba y dejo de mirarse en el espejo y se fijo en mi.
- Melisa, que cambio estas gauapisima.
- ¿de verdad?- dije animada, me mire en el espejo y vi , me habai ondulado el pelo y me habia hecho distintas capas con reflejos rubios, me habia hecho un flequillo hacia el lado izquierdo de mi cara, me gustaba el nuevo cambio.
- Estas distinta , te hace mas… nose- le vi nerviosa a laura, y me daba cuenta que los cambios no era su plato fuerte, que no le gustaban en absoluto.
- Mas mayor- dije sonriendo.
- Si , eso es- dijo ella.
- Chicas, de verdad conmigo a acertado de pleno, y contigo laura, ya veras cuando te vea oriol.
- ¡los chicos! Habiamos quedado con ellos para cenar en el pueblo, es tarde vamos a cambiarnos rapidas.
- Melisa tu tambien estas muy guapa.
- Iraide, tu cambio a sido radical.
- Y el tuyo, a sido tambien.
- No del todo, creo que me falta algo, pero no se que es- dije sonriendo.
- Chicas os falta cambiaros de ropa, al fondo teneis vestidores si quereis podeis cambiaros en ellos.-dijo yelco mostrandonos el camino.- chicas espero que no os haya molestado, pero he rebisado buestras bolsas y os he dejado lo mas apropiado para vuestros peinados, luego os dare una sorpresita que tengo, ahora entrar y camnbiaros.- una a una entramos en cada habitación a cambiarnos.




Tras salir de la peluqueria cada una de nosotras ibamos mirandonos las unas a las otras , iraide iva entera de negro con un vestido de colegiala negro con tacones de aguja blacos y con una chaqueta de cuero blanca, laura iba de color vercer un pantalón verde musgo, uan chaqueta de verde musgo y unas parisinas a juego con el jersey, y yo ia con un pantalón gris y uan camiseta olgada veis con los tacones negros.

-¡chicas!- escuchamos la voz de yelmo detras nuestra, nos giramos las tres.-¿a donde creeis que vais?
- con los chicos- dijo laura entusiasmada.
-no de eso nada, os falta una cosa.
-¿el que?- dije yo
-haber que os falta, fijaros bien
- creo que nada
-¿no? Y los pendientes.- me toque la orejas- si no os habeis llevado mi regalo, haber aqui teneis.

-gracias- dijimos las tres.
-que bonitos-dijo iraide, sacando unos pendientes en forma de estrella de plata, enseñandolos a todas, abri la mia eran unas perlas grises que colgaban de una cadena fina larga de oro blanco.

-gracias yelmo, son preciosos, pero como sabias que me gustaban las perlas.
-queria cuando llevas muho tiempo en esa profesion se sabe que es lo que le gusta a cada una.
-yelco, lo estaba buscando- dijo laura contenta, los de ella eran de nacar unas lunas de nacar blanco, bantantes grandes.
-chicas yo lo se todo, asi que haber poneoslos.- saque los pendientes de las caja y me los puse, las demas hicieron lo mismo- asi esta mucho mejor, anda juntaros- sijo mientras sacaba una camara del bolsillo- decir pa-ta-ta.
-¡pa-ta-ta!- y nos saco una foto.
- venga daros prisa que no llegais- le dimos un beso y nos fuimos corriendo al parking centrol comercial, teniamos que volver a la residencia cuanto antes o llegariamos tarde.


Al llegar a la residencia subimos a las habitaciones rapidamente, hacia nuestra habitación, iraide se fue direccion a la suya.
-daros prisa- grito mientras iba direccion a su habitación.
-corre- le dije a laura, los chicos estarian al caer, tan solo nos quedaban 15 miutos, 15 minutos para interminables en los que deberia hacer que quiero a alguien cuando en realidad le desprecio por ser como es.

martes, 10 de noviembre de 2009


CAPITULO VII–retomando mi vida


Apenas pasaron unas horas y seguia en la habitación, decidi que si no sabia como llamarlo deberia comenzar a bañar a kora, asi que abri el grifo de la bañera del agua caliente, y poco de la fria consiguiendo que el agua quedara tibia; estaba metiendo a kora en la bañera cuando senti el movil bibrar lo coji y solte a la perra era un mensaje de Hugo.


SE QUE NO E SIDO JUSTO CONTIGO, LO SIENTO, HABECES TENGO QUE CONTROLARME, PERO ME HAS VUELTO LOCO, NO ESTOY JUSTIFICANDO MIS ACTOS, PERO SI DANDOTE RAZONES PARA QUE NO ME ODIES.

SOLO QUIERO QUE TODO VUELVA A SER COMO ANTES.

TE QUIERO
HE IDO HABLAR CONTIGO PERO IRAIDE NO ME A DEJADO.

Me sente al lado de la bañera con las piernas entrelazadas y deje a kora en ellas, ella parecio sentirse comoda, se acurruco en ellas como si en una cuna estubiera y se quedo dormida, yo alargue el brazo y cerre el grifo del agua caliente y la fria y heche jabon de nenuco, me encantaba ese olor, esa frangancia de frescura, y comence a pensar, en el mensaje de Hugo, creia que con un simple ‘ yo no queria’ iba a solucionarlo todo, lo tenia claro; pero sabia que devia jugar mis cartas, asi que coji el movil y escribi otro mensaje a Hugo.


TRANQUILO, SE QUE NO FUE TU INTENCION, PERO RECUERDA QUE TE DIJE PACIENCIA.

MAÑANA NOS VEMOS, TE QUIERO


Lo envie, y me quede mirando el movil hasta que decidi que debia llamar a eneko, fui ha hacerlo telefónicamente, pero seria mas obivo con eso asi que intente conectar telepáticamente.
-( bichito, soy yo)- no obtuve respuesta, suspiera y volvi a intentarlo.( eneko), nada sin respuesta, asi que me di por vencida y meti a kora en la bañera, al principio no dio resistencia alguna pero al tener contacto con el jabon… fue otra historia.
-kora, tranquila.
-gua gua gua- empezo a gimotear.
-ya se … venga que no queda nada tonta.- abri el grifo y le aclare el pelo, ella ni se inmuto al aclararle , pero una vez terminada y sacada del agua la tape bien con una toalla y la seque con ella, todo lo que pude, la deje salir de la toalla con el pelo algo mojado, mientras yo me levantaba al armario del baño y miraba si habia algun secador, pero nada ni rastro de ellos, pero encontre una estufa de aire y la encendi al lado de la cesta de minbre de kora, ella se quedaba quieta a calor, pero cuadno el calor se iba cambiando de direccion, saltaba de la cesta detrás de el y a la vez ladrandole, asi pudimos estar mas de media hora, mire el reloj del movil, eran 12:45 de la noche, me concentre en eneko.
-(eneko)
- (ahora no, espera)
- (a que)
- ( espera ahora ire a tu habitación)
-( no ven a la cabaña)
- (bien, ya ire)- no le dije nada mas, por el tono de voz con el que me hablaba me dejaba claro, que no era el mejor momento para hablar con el.

Me rescoste en la cama y kora bino hacia la cama dando saltos intentando subir, pero no podia era muy pequeña para llegar.
- ¿quieres subir kora?- kora se quedo sentada.
- Guau- ladro una vez, la ayude a subir y me tumbe con ella en la cama, las dos nos quedamos dormidas.


Senti unas manos en mi garganta, pero no fue lo que me desperto, fue el llanto de un bebe, abri los ojos y vi a Hugo aferrado a mi cuello con los ojos bidriosos, y al fondo a claudia mas palida que nunca con una niña en brazos, rapidamente me desice de los brazos de Hugo.
-que hace ella aquí, esa niña.- pude saber que era una niña por las ropas rosas que llevaba.
-mel, deja de hacerlo todo tan difícil.
-hugo- el se acerco a mi para atraparme, pero yo fui mas rapida, Sali de la habitación corriendo, no si antes no fijarme que claudia tenia todo el bestido manchado de sangre y que el la niña que tenia en brazos no paraba de llorar.
- atrapala y matala o lo perderemos todo.
-¡melisa! Ven aquí.
Comence a correr como alma que le persigue el demonio, estaba en casa de mi abuela, baje escaleras abajo en direccion al salon, movi un libro con la tapa verde con letras doradas muy elaboradas, parecía latín y la biblioteca se movio y con ello me adentre en una habitación de mármol en ella solo de veia una mesa redonda con un angel en centro, pulse la ala y la mesa se partio en porciones, desniveladas formando a su vez una escalera, vaje corriendo y a oscuras, no tenia tiempo para encender luces, llegue al final del tunel , saque mi colgante y me lo deposite a la altura del pecho, alargue mi brazo sobre la oreja del angel tallado en el mármol.
-Inum Melisa, Inum melisa, Inum melisa.- la puerta se abrio y me adentre en el mundo del angel caido,para correr hacia la casa de mi abuelo, debia contarle lo sucedido, Hugo habia intentado matarme.

Me desperte sudorosa y de un golpe, comence a respirar agitadamente, mire a mi alrededor, habia sido todo una pesadilla, me encontraba en la cabaña de eneko, solo estaba yo, mire el reloj que estaba colgado en la pared, eran mas de las 3 de la mañana y no podia volver a conciliar el sueño sin relajarme, asi que me levante de la cama cuidado, kora seguia durmiendo, me acerque a la fregadera y abri el grifo del agua y me moje la cara.
-Asi no podras arreglar las cosas- dijo una voz detrás mio, me gire sobre mi misma y me quede helada, era eneko, con la cara seria y mirandome fijamente.
-eneko, has venido.
-si, pero por poco tiempo.- dijo serio.
-eneko, sucede algo.
-si, y no se como decirtelo.- me acerque a el, pero el retrocedio un paso.
-que pasa, por que me huyes.
-es mejor asi.
-bichito no te entiendo- me acerque mas a el, pero obtuve la misma respuesta.
-mel, sera mejor que te sientes, tenemos que hablar.
-me estas asustando- dije mienstras me sentaba en una de las sillas de la mesa de la cocina.
-lo que te voy a decir no te va a gustar nada.
-eneko que ha pasado.
-lo que nunca crei que pasaria.
-dilo, me estas agustiando- me puse a temblara.
- no se como a sucedido, no recuerdo , como fue, el caso es que…
-eneko, que a pasado, tus hermanos ¿estan todos bien?
-si mi familia esta bien, el caso es que…
-eneko- me levante de la silla y no le di tiempo a reaccionar me acerque a el y le coji de las manos- puesdes contar conmigo, pase lo que pase estaremos juntos.
-eso era antes, ahora … ya no podra ser asi.
-¿no?- me quede helada y eneko me solto las manos.
- esto me duele tanto como a ti, pero debemos dejarlo.
-pero….¿por que?- comence a llorar, se que no debia llorar pero no podia controlarlo- que a pasado, esta misma tarde , todo era perfecto.
-lose, pero esta noche cuando volvi a casa, no se como decirlo.
-dilo, a de ser muy gordo, para que no podamos estar juntos.
-si lo es, y es algo muy importante.
-eneko deja de dar vueltas y dilo.
-irene esta embaraza- me quede paralizada, y senti como si un cubo de agua fria me hubiera caido de la cabeza, no podia creer lo que estaba escuchando.
-¿Cómo? ¿Cuándo? ¡dios!, eneko dime que es una broma.
-no, y he de ser responsable de mis actos.
-pero tu mismo has dicho antes, que no sabias como habia pasado.
-si, pero ese no es el caso, Irene dice que es mio e de confiar en su palabra.
-eneko, no, no puedes hacer esto.
-si puedo y debo.
-lo ves, sabia que esto no podria ser- segui llorando y eneko me tendio un pañuelo, yo se lo tire y me quite las lagrimas con las manos.
-mel, es lo mejor.
-¡ja! Lo mejor para quien, para nosotros no, ya no habra un nosotros.
-no tengo eleccion
-si la tienes
-no la tengo, ademas- se acerco a mi y me abrazo, deje que sus brazos me rodearan instante, pero me desice de ellos con furia.
-te odio
- no me digas eso.
- te digo lo que me da la gana, estoy arta todos lo que estan a mi alrededor me engañan y me mienten.
-mel- me acaricio la mejilla y senti escozor.
-¡hay!- me queje
-¿Qué te a pasado en la cara?-dijo preocupado, yo retrocedi y me puse el pelo en la cara.
-nada que a ti te importe.
-ha sido Hugo verdad.
-eso a ti te deberia dar igual.
- como haya sido el le mato.
-tu no vas a matar a nadie, ademas has elegido, asi que vete con Irene.
-mel, te amo, pero…- le interrumpi
-no digas que me amas, cuando te vas con otra.
-lo siento, habeces un hombre ha de cumplir como tal.
-eneko eso era en tiempos d emi abuelo, pero eso no escusa.
-no lo entiendes, es mi hijo.
-si lo entiendo por eso me voy, que seas muy feliz.
-no lo sere, sin ti a mi lado.
-tarde para ello, no crees.
-melisa, lo siento de verdad, podras perdonarme algun dia.
-no la pregunta no es esa, la pregunta es… podras perdonartelo tu algun dia.
-yo jamas, pues mi respuesta es simple, si podre perdonarte pero no olvidar.
-me duele, pero es justo.
-se siente, por cierto- me acerque a la cama y coji a Kora- ella me la quedo yo, ahora no tendras tiempo de atenderla conmigo, asi tendras la cama libre para Irene.
-mel, jamas la traere aquí.
-tiempo al tiempo- desapareci de la habitación y me teletrasporte en la mia, me tope con la cama, la habitación estaba a oscuras.
-mierda- dije en voz baja, la luz de la habitación se encendio, era iraide con los ojos entreabiertos.
-¿Qué hora es?
-pronto- mire el reloj- las cuatro de la mañana.
-uff, que sueño, has venido muy pronto.
-si no queria estar mas alli.
-¿ha pasado algo?
-si, eneko y yo hemos roto definitivamente.
-¿Cómo?
-si, Irene esta embaraza y dice que es de el, y pa colmo dice que no se acuerda como fue.
-que jeta.
- ya ves, asi que ahora no hay solucion.
-no por que ella este embarazada se a de quedar con ella.
-diselo a eneko, el no lo ve asi- deje a kora en el suelo- y sabes que me a dicho al final.
-¿Qué?- se incorporo en la cama.
-que me ama
-hombres, anda ven aquí- me acerque a ella y mire en la habitación no vi a mi doble.
-¿Dónde esta?
- a ella, ya no esta la hice desaparecer, me costo lo mio, pero lo consegui al fin.
- cuando
-un poco después de que tu te fueras, vino Hugo a hablar contigo pero no le deje pasar, le dije que teniamos reunion de chicas.
-amp, me mando un mensaje.
-me imagine que no se quedaria quieto.
-si ya me dijo algo el, en fin, ahora me toca quedarme con el.
-no tienes por que.
-iraide tu no lo entiendes, ahora no te eleccio eneko ha elegido a su hijo, cosa que no le culpo le entiendo, pero me duele.
-lose, tranquila todo se arreglara.
- eso espero, o me volvere loca, aunque cada vez veo que esto es como un pozo sin fondo, no tiene fin.
-se que lo ves ahora todo oscuro, duerme, mañana lo veras todo mas claro- me levante de la cama y coji un pijama del armario, me desvesti y me puse el pijama.
-buenas noches iraide.
-buenas noches.
-gracias.
-cuando quieras, descansa mañana sera un dia muy duro.
- tienes razon- coji a kora y me meti en la cama, me acurruque con ella y me quede dormida, rece por no tener mas sueños sino simplemente dormir.




-Buenos dias princesa-escuche decir a Hugo, abri los ojos poco a poco y pude ver un ramo de rosas blancas en mi cara.
-buenos dias dije incorporandome en la cama.- me fije en el ramo y luego le mire a la cara extrañada -¿eso?.
-rosas, no puedo traerle a mi chica un ramo de rosas.
-hugo…- me fije que la cama de al lado no estaba ireaide- ¿iraide?.
-esta fuera desayunando- se sento en la cama a la altura de mis pies y depositando las rosas en mis manos.
-hugo las rosas no arreglan nada, eso lo entenderas.
-si, pero de alguna forma queria disculparme.
-vale, estas perdonado pero no lo vuelvas a hacer- me levante de la cama y deje las rosas en el escritoria, coji un jarron de ceramica que tenai con lapiceros y lo bolque en la mesa , me fui al baño y lo llene de agua y deposite las rosas dentro.-hugo… quiero cambiarme podrias esperarme fuera.
-si, claro- abrio la puerta de la habitación y se dio la vuelta- se que no e sido considerado y me arrepiento, solo te pido que sepas olvidar.
-no fuerces mas las cosas- fue a darme un beso , pero retrocedi, no estaba para besos y menos ahora, suspiro y salio de la habitación, me fui al baño y me empece a desvestir, cuando senti una mano en mi espalda desnuda, me gire y vi a eneko, con los ojos rojos y con cara triste, me separe de el rapidamente como si fuera el mayor de los enemigos.
-no digas nada, solamente e venido a ver que estabas bien.
-eneko… que haces…- dije miestras me tapaba con una toalla.
-no e podido dormir en toda la noche pensando como estabas, se que no tengo derecho a estar aquí.. pero esa marca que tienes en la cara… no me a dejado tranquilo.
-eneko, dejalo, ya no tienes que preocuparte por mi- dije lo mas serena posible, aunque apenas habia dormido en toda la noche.
- pero lo hago, eso no pueden prohibirmelo.
- te han prohibido algo referente a mi- por su cara parecia que habia dado en el grano.
-si, es la condicion que me a puesto…- me acerque a el y le coji de una mano.
- no tienes por que darme explicaciones.
-quiero dartelas, para que entiendas las cosas.
- que lo que tenia que enteder , quedo claro asi que no te agobies.
- mel si quiero conocer a mi hijo, he dejar de hablarme contigo solo justo y necesario.
- aaaaaaaah, asi que solo me puedes hablar en actos oficiales, solo no podemos ¿no?.
-eso es.
- de verdad si … Irene..
- es la madre de mi hijo… la entiendo.
- sera la madre de tu hijo… pero un poco antigua ya es… eneko si no amas a esa mujer como podras vivir el resto de tu vida al lado de ella no ves que es algo incoherente.
-lo se, pero no siempre lo que hacemos es lo correcto.
- bichito- me abrace a el y la toalla se callo, quedandome desnuda ante el, senti los brazos de el rodeandome la cintura y su respiración en mi hombro, calida y suabe, como si estubiera extrayendo el olor de mi cuerpo para si.
- mel quiero que sepas , que aunque me han prohibido verte, si necesitas cualquier cosa, estare siempre hay.
- lo primero es tu hijo eneko.
-si pero esto no durara eternamente, cuando el sea mayor…- me separe de el despacio y le mire a los ojos.
- no podemos vivir con la ilusion de un mañana, haz que tu hijo viva en una familia feliz.
-pero… no me pidas que renuncie a ti.
-yo no lo pedi, tu elejistes, ahora no me pidas tu que te elija esperarte por si hay algun dia hay un mañana, eso nos aria daño a los dos.
-lo entiendo, esto…
- eneko es lo mejor, creeme algun dia lo entenderas.
-vale, pero prometeme que si algun dia necesitas algo iras a la cabaña.
-eneko…
-solo prometemelo.
-para que…
-mel, es lo unico.
-te lo prometo pero eso jammas sucedera.- me agarro fuerte atrayendome hacia el y me susurro al oido.
-en el cajon de los cubiertos al fondo hay un movil, con un solo numero, si necesitas algo llama, por hay jamas podran saber que eres tu, ¿ de acuerdo?.
- si.
-te amo mel.
-eneko yo…
-se que es difícil decirlo cuando estas perdiendo a alguien.
-te amo- comence a llorar, habia intentado ser fuerte, pero ya no podia mas necesitaba llorar, tan solo eso.
-no llores preciosa, sabes que algun dia estaremos juntos.
-eso no es cierto, ¿Cuándo?
- mel , suelen decir que uno mismo hace sus propias letras de su vida, las letras no te hacen a ti.
-bichito- le abrace lo mas fuerte que pude y pudimos quedarno asi minutos, pero entonces senti que alguien entraba en mi habitación y tocaba la puerta del baño, yo me quede rigida pero sin separarme de eneko.- ¿si?- mire a los ojos de eneko.
-melisa, ¿te falta mucho?-dijo Hugo desde el otro lado de la puerta.
-si, si eso ir yendo.
-esta todo bien.
-si, todo bien.
-¿puedo pasar?- “ sera pesao” pense para mi y pude ver la sonrisa en la cara de eneko.
-¡NO!-suspiera hondo y me solte de eneko, cojiendo la toalla del suelo y rehilándomela, me quite lo pantalones y le dije a eneko con señas que se pusiera detrás de la puesta, me fui a la puerta y la entreavi un poco.
-melisa, ¿aun asi?
-si, es que no me encuentro muy bien, me gustaria quedarme hoy en casa.
-mel, as perdido muchas clases.
-lo se, por eso mismo por una mas no me pasara nada.
- pequeñaza deberias venir.
-vale… ire a la siguiente clase, ahora dejame ponerme decentemente, necesito mi espacio.
-como tu quieras, luego te paso a buscar a clase en el almuerzo.
- vale, pero ahora vete dejame sola.
-me das un beso.
-no, ya te he dicho que fuerzes.
-lo siento, esto…
-¿Qué?-dije exasperada.
-recuerda que…- me señalo la cara- ya sabes , si podrias…
-si me maquillare, tranquilo, nadie sabra que me a pasado algo en la cara.
-gracias, me voy hasta luego- cerre la puerta rapidamente y heche el pestillo y mire a eneko que estaba rojo de furia.
- asi que fue el, no me habia equivocado.
-eneko tranquilizate, eso es agua pasada.
-¿Cómo? El hombre que pega a una mujer no es un hombre, es un desgraciado.
-solo a sido una vez y bueno…
- mel venga ya… no le defiendas, por nada en el mundo se puede pegar a nadie.
-lo se, el esta arrepentido.
-tu dejame a mi …
-eneko, deja las cosas como estan.
-mel, no puedo … me hierve la sangre saber que ese mierda te a puesto lamano encima, es que le cojeria y le partiria la cara.
-no eneko, tu no eres asi- dije agarrandole las manos.
-pero… solo de pensarlo…
-pues no pienses, por favor- el sonrio y me miro dulcemente.
-si pudiera estaria protegiendote las 24 horas de dia.
-lo se , pero…
-mel… quisiera…- me miro fijamente y me deje atrapar por su mirada y se fue acercandose a mi lentamente y me beso nos fundimos en un beso, lento y dulce, la toalla se fue callendo lentamente hasta quedarme desnuda ante el, el se quito la camiseta y comenzo a desvestirse mientras me besaba, me abrazo fuerte y desaparecimos de el baño, apareciendo en la cabaña sobre la cama, no se como paso pero estabamos los dos en la cama, unidos como si de un solo ser fueramos, besandonos y amandonos, para mi era la primera vez y me dolio un poco, pero eso era un minucia pequeña, ante el amor que habia rodeandonos entre nosotros dos.
-¿estas bien? pequeña.
-si
-te arrepiente de algo
-no
-yo tampoco.
- Ahora… que vamos a hacer.
-¿hacer?, no se a que te refieres.
-ya sabes-dije incorporandome en la cama.
-mel… yo…
-ya tu hijo… tranquilo lo entiendo- me pase las manos por la cara y el pelo.
-no quiero decir eso… pero… yo no queria que sucediera esto.
-¿Cómo?-dije mirandole seria.
-no me malinterpretes, no me refiero a tu y yo, sino a lo de Irene y yo, si no hubiera empezado con ella para darte celos…
-eneko…
-ya, ya ya se lo que me vas a decir..
- no puedo pedirte que renuncies a tu hijo… asi que… cada uno …
-no lo digas, no hay un cada uno, sino un futuro juntos.
-si un futuro que todavía ha de esperar.
-nadie dijo que esto fuera facil.
-si, es cierto- me levante de la cama tapandome con la sabana de la cama- sera mejor que vuelva, Hugo estara ya preocupado.
-no … ¿Cuándo volveremos a vernos?
- aun no lo se, espero que sea pronto- me acerque a el y le di un beso, lento saboreandolo y desapareci, debia hacerlo asi, sino jamas me iria de alli.

domingo, 8 de noviembre de 2009









CAPITULO VI – tan cerca y tan lejos.



A la mañana siguiente amaneci en la cama de la cabaña, mire a mi alrededor y tristemente me trajo recuerdos, a mi lado estaba eneko abrazado a mi cintura, dormia placidamente; al final accedi una noche no mata a nadie, llame a hugo diciendole que estaba bien y que necesitaba estar una noche sola, el accedio sin ningun problema, su unica pregunta fue ¿estas bien?, yo le respondi que si, solo que necesitaba mi espacio un poco, luego estuvimos eneko y yo dando un paseo y le esplique el por que no me quedo otra para casarme con hugo, el reacciono muy mal pero se aguanto su ira y siguió escuchandome, luego le dije del cambio de hugo y que el me respetaba y que habiamos llegado a un acuerdo el y yo, y que por eso haciamos como sino hubiera pasado nada, el quiso convercerme de que tenia que decirselo a la familia que tenia que dejar de incubrir a hugo, que el era un traidor, pero yo me sentia incapaz de hacer tal cosa, después de todo hugo no habia sido mas que otro titere en manos de claudia.


Asi que me levante de la cama con cuidado , intentando hacer el menos ruido posible saque el cuaderno de el cajon de la mesa y coji un lapiz.


ENEKO ESTO ME DUELE MAS A MI QUE A TI, PERO TU SIGUE CON TU… NOVIA IRENE Y SE FELIZ , ¿VALE?.

ASI QUE HAZ COMO SI LO DE ESTA NOCHE NO HUBIERA PASADO.
MEL


Andube dudando si ponerle te quiero, peor sabia que si lo escribia el sufriria mas asi que solo firme, le mire por ultima vez y le di un beso en los labios muy suabe para no despertale mientras una lagrima recorria mi cara, me la recogi a tiempo que se depositara en la cara de eneko.

-adios bichito, siempre te amare- dije en voz baja , antes de irme.


Al llegar a la residencia pude ver que apenas habia gente por los pasillos, eran mas de las 10 de la mañana asi que hoy tampoc iria a clase, subi dispuesta a ponerme al dia con las clases, pero una vez dentro del piso, me derrumbe y comence a llorar, sin consuelo, le habia tenido a eneko tan cerca y tanlejos, estuve a punto de ser suya, pero mi cabeza no me dejaba, sabia que asi le aria mas daño, asi que solo dormimos juntos.

-¡MALDITASEA!-grite llena de rabia-¡¿POR QUE A MI?! ¡ NO ES JUSTO!- las lagrimas no cesaban y el aire apenas entraba en mi nariz, de tanto llorar; me fui serenando poco a poco y me fui a mi habitación al entrar todo parecia normal, escetuando por una carta en mi mesa, tenai escrito peque, eso dejaba claro que era de hugo.


Peke:

Se que te hayas encontrado de nuevo con eneko no a sido facil, tan poco se si volveras hoy o dentro de una semana, pero que sepas que si quieres tomar alguna decisión , como… dejarlo, lo aceptare; yo se… que estamos casados y que eso nos unira para siempre, pero tambien se que tu y yo no somos una pareja convencional, no quiero decir que no me quieras, que eso no lo dudo.

Tan solo digo que cueste lo que cueste quiero que seas feliz, yo estoy haciendo todo lo posible por que tu felicidad sea lo mas completa posible.

Te quiero peque
HUGO

PD: NO ES UN ULTIMATUM.

Al leer la carta me quede mirandola, yno entendia , ¿como?, pero si dije que necesitaba estar sola, en fin , mi madre dice que la cara es el espejo del alma y creo que al ver a eneko hugo vio lo que siento realmente por el.

Me cambie de ropa y recogi unos libros, tenia tiempo suficiente para ir a las tres ultimas clases asi que me dirigi hacia el campus andando, al llegar a la facultad , enseguida me encontre con iraide y laura, las dos andaba con la cabeza metida en el libro, iraide fue la primera en levantar la cabeza.

-hola chicas-dije intentado hacer como si nada, pero en la cara de laura se veia que andaba un poco enfadada.
-hola
-hola mel- se levanto de la silla iraide- viene a la cafeteria, no quiero dar clases hoy.
-bueno… la verdad es que ando faltando mucho.
-tranquila iros yo me quedare cogiendo apuntes-dijo laura medio sonriendo,iraide me agarro del brazo y salimos de la clase.

-¡LAURA, LUEGO TE LLAMO!-chille mientras salia de clase, mire a iraide la notaba algo preocupada.- ¿pasa algo?- iraide sonrio.
-no… bueno si laura ando mosca contigo y conmigo.
-¿mosca?
-si le dije que salimos a correr juntas y se enfado por que no la avisamos.
-pero… bueno dejalo luego hablare con ella.
-y a ti, ¿que te pasa?
- a mi nada- dije poniéndome un tanto nerviosa, iraide era muy obserbadora.
-mel, ayer te vi con un chico… y bueno… creo que tenemos que hablar.
-¿chico?-me hice la tonta
-si, y no intestes negarmelo, ademas te hecho salir de clase por que tenemos que hablar.
- no te entiendo, no se de que quieres hablar.
-vamonos de aqui- dijo entrando en el baño.
-pues en el baño no vamos a ir muy lejos.
-mel, lo se todo y quiero ayudarte- me agarro el brazo- pero antes vamos a un lugar seguro, aqui las paredes tiene oidos- yo me quede quieta, iraide sabia mi secreto no me lo podia creer, me agarro fuerte- cierra los ojos- cerre y sentir fluir a otro sitio.


Tras sentir mis pies posar en un suelo de arena , abri los ojos y pude ver donde nos encontrabamos en una playa, el sonido de las gaviotas me tuvo un momento inotizada, pero al ver a iraide pude recordar las palabras de iraide y especial “ lo se todo y quiero ayudarte”, me quede mirandola y ella sonrio.

-esto…- no sabia como empezar.
-mel, veras se quien eres y quien es tu familia.
-y…
- yo tambien desciendo de tu familia, somos primas lejanas.
-¿Qué?-mi vida era una autentica locura, retrocedi un paso.
-quiero ayudarte-se acerco a mi tendiendome la mano, yo le rechaze; ella sonrio- no estoy encontra tuyo , solo quiero que confies en mi y te desaoges o te volveras loca – me sente en la arena y mire al horizonte.
-¿Cómo sabes que somos familia?- salio de mi boca esa pregunta, sin pensar.
-veras, en la familia no solo ha habido un solo hijo yo desciendo de los hijos de la primera hija de melisa.
-¿Por qué no te llamas melisa?
-no soy de las herederas, asi que pueden llamarme como quiera.
- asi que pretendes que me crea que tu eres de mi familia.
-si
- ¡iraide!
-es la verdad.
-¡vale! Y no ves que es mucha casualidad que tu y yo estemos en la mismca clase.
-no, no es casualidad, vine para protegerte.
-¿protegerme?
-si, veras teniendo encuenta tu herencia familiar, pues… te has ganado unos cuantos enemigos por herencia.
-ya… a mi me lo vas a contar- deposite mi cabeza en las rodillas- eso me a costado perder a eneko.
-lose
-¿lo sabes?
-si, ya te dije que te vi con el, pero hay algo que no entiendo ¿ si tu estas con Hugo, eneko…?
-es muy largo de explicar…
-tenemos todo el tiempo del mundo.
-hace frio- me queje , seguia mirando al mar y las gaviotas, me relajaba aquel lugar
-yo quiero a eneko pero…
-¿pero?
- no puedo contartelo, no quiero poner a mas gente en peligro.
-a mi no me pondras en peligro, soy …
-¿Qué eres?
-mel, no te han hablado de los guardianes
-¿guardianes?- pense por un instante y no pude recordar.
-no, nada, solo conozco la orden
- entonces si sabes, la orden esta formada por componentes de la familia, con el paso de los años se han ido formado grupos de la familia a traves de toda España y alrededores, y asi mismo cada uno tiene encargado una funcion en la orden, por ejemplo tu tienes la mision de proteger la puerta y yo la de proteger a la señora de la puerta ,que en este caso eres tu.

-¡ah! Asi que te has hecho pasar por mi amiga durante todo este tiempo.
-no, no me he hecho pasar, soy tu amiga.
-pero por que me lo has ocultado.
-era por tu bien, tu no devias de saber quien soy yo, al menos…
-¿Cómo que no? En eso no estoy de acuerdo.
- eso no lo decides tu.
- vale, y que te ha hecho cambiar de opinión.
-saber que estas en peligro.
-¿peligro?
-si, esta noche mientras tu estabas con … eneko… alguien visito el piso y te dejo un amable regalito.
-¿regalo?
-si, una serpiente; no sabes lo que me a costado capturarla.
-¿serpiente?- me puse a temblar con tan solo pensar en ver la serpiente subir por mi pierna
- si claudia, ¿la conoces creo?
-si, no nos caemos en gracia.
-lo se, tambien se que te has casado con Hugo.- abri los ojos de par en par- tranquila eso no lo tube que averiguar, me lo digistes mientras dormias llorando.
-no se lo digas a nadie, por favor, Hugo lo a hecho para protegerme no quiero que salga herido.
-no lo he hecho, por que tengo una buena razon.
- uff- dije tumbandome en la arena.-gracias.
-no tienes por que darmelas-se tumbo ella de costado, yo gire m cara y la mire.
-anoche… se que estuvo mal, pero tenemos un problema.
-¿Cuál?
- eneko esta comenzando a recordar cosas, Hugo debe de enterarse y borrarle de nuevo la memoria.
-no se lo diras- se puso seria- ahora Hugo es bueno, pero eso no quiere decir que no pueda volver a cometer herrores, asi que trata que no cometa ninguno mas, ya no podre taparlo.
-pero… eneko….!dios!- empece a llorar- saber que…
-dilo, desaogate no tienes por que avergonzarte.
- es que tu no sabes lo que es esto, no sabes lo que es tener a quien amas tan cerca y la vez tan lejos, es como una pared trasparente pero no se puede pasar.
-lo se.
- y no es que no quiera a Hugo, pero cuando estoy con eneko se me pasa el tiempo.
-lo se, pero ahora no es momento de estar con eneko.
- ya nunca habra un nosotros, sino que hubo un nosotros.
- nunca se ha de tirar la toalla.
- yo la e tirado esta mañana, le he dicho a eneko que reaga su vida con otra persona.
-¿Quién? La lagarta esa, la novia supuesta que tiene el.
-si la misma.- ella sonrio con desgana.
- ¡ay! Hombres, tu tranquila encontraremos solucion a esto.
- ¿deveras?
-si confia en mi lo que me propongo , siempre lo consigo.
- no creo aquí no hay mas que hacer.
-si lo hay y mucho, pero , has de tener paciencia.
- uf, de eso tengo para rato, pero se me agota.
- pues la recargas , aso no puedes hacerlo, ademas tu si tienes ganas de desaogarte quedamos aquí ¿ vale?
-si, pero será mejor que vallamos, laura a de estar preguntándose donde no habremos metido.-mire el reloj.
- todavía queda una hora para que terminen las clases hay tiempo.
- Que propones que hagamos.
- No se .
- ¿dónde nos econtramos?
- En Acoruña
- ¿Cómo?
- Si , siempre que vengo aquí es para relajarme, casi nunca hay andie en la costa a estas alturas del año y me viene bien despejarme.
- No me extraña con el frio que hace como para parar aquí quieta.
- Mel – me levante.
- Si
- Vas a volver a ver a eneko- yo me pare en seco .
- No quiero hablar ahora de eso
- Algun dia tendras que hablarlo
- Si, pero ahora no quiero no me apetece.
- Cuanto antes creo que...
- Dejalo vale, ahora no es momento, ademas antes devo de saber mas por que no me habias dicho nada hasta ahora.
- Si ya te lo he dicho.
- Ya pero eso no cambia nada.
- Como que no
- Bueno si , que me has estado mintiendo.
- No, solo te e ocultado información
- ¿qué edad tienes?
- Mmm, me preguntaba cuando me lo ivas a decir
- Ira...
- 23
- ¿23?- abri los ojos, pero si apenas parecia que tuviera 20.
- Si
- Has tenido que dejar tu vida por mi culpa, mi vida es la causante de tantas complicaciones en otras- me lamentaba de mi vida, y de sus consecuencias.
- No, yo decidi, nadie me obliga asi que no te rayes con eso ahora, ademas recuerda que no se lo puedes decir a hugo.
- ¿por qué?- me queje, ella me puso la mano en un hombro mientras andabamos.
- Se que se a portado bien , ¡ahora! , pero eso no justifica nada.
- Le van a hacer algo.
- No, por que solo lo se yo.
- ¿vas a contaselo?
- No- siguió andando por delante mio- pero me soprende que te sigas preocupandote por el.
- Quizas sea raro, pero me preocupa yo se como es realmente hugo ahora.- ella paro en seco y me miro seria.
- ¿estas segura?
- Si, completamente
- Quien la hace una la hace dos.
- No tiene por que, ademas la gente aprende de sus errores
- Eso espero que tengas razon, sino ...
- Ira..
- No podre seguir guardándole las espaldas, entiéndelo.
- Lo entiendo.- me comenzo a bribar el movil, lo saque del bolsillo
- ¿quién?- mire a la pantalla.
- Nadie- colgue era eneko
- Si quieres cojelo yo me voy, sabes ir a casa.
- Si, pero da igual.
- Va quedate un poco aquí , yo he de irme- dude un poco pero al final accedi.
- Tienes razon quedarme un poco sola me vendra bien, luego voy ,en mi habitación dentro de media hora.
- Vale, hago yo la comida le digo a laura .
- Gracias
- De nada, para eso estamos, pero... bueno , ya hablaremos,y recuerda no te comas tanto la cabeza, al final todo saldra bien.- me dijo adios con la mano y desaparecio, me quite los zapatos y comence a andar sobre la arena, con los pies descalzos, necesitaba pensar y iraide tenia razon, era el lugar perfecto para ello.

Llevaba mas de una andando sobre la arena, cada vez hacia mas frio, pero eso era lo que me reconfortaba , me hacia sentir viva, no tenia por que pensar solo mirar a la mar y que ella se llevara mis problemas, no queria ni pensar en volver a la residencia y a mi vida, ¿para que? Amar a alguien que quiero, pero… me a destrozado mi vida, no poder estar con quien amo…
Huir no es la mejor opción, esa frase apareció en mis pensamiento; en mi vida e huido no voy a comenzar ahora; recogí los zapatos de la arena y me dispuse a limpiarme los pies para calzarme los zapatos, cuando… senti la sintonia de mi movil, en la pantalla aparecio el nombre de Hugo, le colgue ahora no queria hablar con el, eso me hizo cambiar de opnion me apetecia quedarme un poco mas, un poco mas no aria daño a nadie, pero el movil volvio a sonar y coji sin mirar.
-hugo, necesito estas sola, lo siento
- no soy Hugo- enseguida reconoci la voz,pero mire la pantalla era eneko.
-perdona… ya hablamos …- me disponia a colgar cuando…
-necesito verte
-¿para que?, no me vas a hacer cambiar de opinión- me colgo.
-mel- me gire sobre mi misma y eneko estaba de pie frente a mi.
-ENEKO- chille fuerte, comence a agitarme, me habia dado un susto de muerte.
- que haces aquí
-eso a ti no te importa, asi que sino te importa dejame sola- me di la media vuelta mirando a la mar.
-no
-gracias
-no me voy
-eneko no seas cabezota, vuelve con tu querida Irene
-no,me quedo contigo
-eneko esto no esta bien- me levante y comence a andar hacia la orilla, hasta llegar al agua que estaba fria, eneko me siguio-sera mejor que me dejes sola.
-tu no te enteras
- ¡no! El que no parece que se entere eres tu, ¡dejame sola!
- ¡ no pienso hacerlo!
- vale – Sali del agua, me sente en la arena y comence a sacudir los pies con los calcetines, me los puse y me calze los zapatos, eneko me miraba , pero su mirada era inesistente, solo me miraba pero sin expresión ninguna, era como si me mirara y a la vez estuviera sintiendo un dilema interior.- me voy, quedate aquí, ¡adios!; besos a Irene.- me fui, pero no me iva a la residencia me fuy a donde supe que nadie me buscaria, me fuy a la torre eifel, no me pregunteis por que, el cuerpo me pedia estar alli, tan solo necesitaba sentir un antiguo recuerdo, tan solo para saber que alguna vez tuve la felicidad plena; y alli me encontraba yo, en lo mas alto de la torre eifel, viendo paris, aunque habia una densa niebla, me sente en el suelo y apolle la cabeza sobre las rodillas, tan solo tenia ganas de llorar, el haber ido alli fue un error, y lo sabia, era masoca, sabia que estar alli me aria daño, pero habeces es mejor sentir el dolor, a dejar de sentir.


Se habia hecho de noche en la ciudad del amor, ¿ironico?, yo en la ciudad del amor, sola y muriendome por dentro, por haber perdido aquello que mas me habia importado eneko, aquel niño que habia aborrecido hasta la saciedad, desde que naci; la vida es una constante ironia, cuando quieres no tienes y cuando tienes no quieres; me dispuse a bajar las escaleras y baje un escalon cuando alguien me cojio de la mano, yo no queria darme la vuelta, sentir la mano calida y fuerte agarrandome con dulzura.
-espera
-¿para que?
-para no perderte
-me perdistes
-no te creo
-creelo, ya no hay nada que hacer- seguia sin darme la vuelta, no me atrevia a decirselo a los ojos.
-dimelo a la cara
- no tengo por que
-yo creo que si, ademas si ya te perdi, dimelo a los ojos no creo que eso te cause ningun problema.
-yo… no me hagas esto…
-es sencillo , es lo ultimo que te pido, mirame y dimelo a la cara y me ire, are como si nada hubiese pasado.-respire hondo e intente concentrarme, me gire y le vi, hay estaba eneko con los ojos tristes y serio.
-eneko… por favor.
-mel…
-eneko …- una lagrima se deslizo por mi cara, eneko la recogio de mi cara y me acaricio la mejilla, yo me deje llevar por esa caricia, no sabia cuanto echaba de menos sus mimos, estos meses sin el había sido un autentico suplicio- no… - no podia hablar, un nudo en la garganta aparecio y con el ganas de llorar sin parar, pero aguante cuando pude, eneko dejo su mano en mi mejilla y me miro fijamente.
- no puedo vivir sin ti.- mis ojos se llenaron de lagrimas.
-ni yo podria dejar que te matasen- las lagrimas brotaron de mis ojos, me agarro de la cintura y me atrajo a el, me comenzo a besar y yo me deje llevar, tenia sed de sus besos y de sus caricias, cada caricia de el me hacia que mi cuerpo se estremeciera de alegria.
- te quiero, y nadie me matara- escuchar esas palabras de el me trajo a la realidad, me separe del el rápidamente, retrocediendo para tras tan rápida que me trastabille en las escaleras cayendo hacia atrás, esperando a sentir el golpe, y en vez de eso, me pude ver estar suspendida en el aire y acercándome a eneko, cuando estuve a su altura, el me abrazo y me susurro al oido- uir no es el mejor camino.
- para mi el mejor camino es donde tu estes vivo.
- crees que me mataran ¿ a mi? , princesa eso no sucedera, no eres la unica que se ha roto los sexos para intentar buscar sentido a todo esto.
- he de irme- dije sin desprendeme de sus brazos.
- no quiero que te vayas.
- he de irme, Hugo…
- ya , tu marido…. ¡ Le odio!
- no digas eso, el solo hizo lo creyó mejor.
- le defiendes – me quito de sus brazos y me agarro de los hombros obligandome a mirarle a la cara.
- el a cometido errores, pero esta …
- ya, que lo que a hecho no cuenta, como lo esta arreglando según el.
- bichito…- sabia que habia jugado sucio, al llamarlo asi, pero no queria que se enfadara ahora, no podia discutir con el.
- vale , vale; en fin el que ha hecho, me roba a mi novia , me borra la memoria a mi y a mi familia , claro y tambien a la tuya, te obliga a casarte con el y para colmo, en vez de que estes enfadada con el, le defiendes- me suelta- ¡ esto es el colmo! , si quieres le doy las gracias.
- no es eso.
- solo respondeme a una pregunta- dijo algo enfadado- por que no leistes el papel, ya sabes el encantamiento, ahora no estariamos asi.
- es verdad , ahora estarian en guerra las dos familias.
- no tendira por que.
- si , era casarme o matarme a mi o a ti, no te enteras no tuve eleccion.
- si la tenias- dijo enfadado, pero sereno.
- ¿de veras? – puse las manos en jarras- y tu ¿Qué?
- yo – se señalo asi mismo y puso cara de soprendido.
- si tu, hace cuanto que recuperastes la memoria.
- mel… pues…
- la verdad
- el dia que nacieron las niñas.
- ¿Cómo?
- no lo se, solo me acuerdo que entre en la cabaña tu estabas durmiendo con las niñas y yo me aburria, me puse a dibujar en el cuaderno que habia dentro de la mesa de la cocina y cayo un papel de el, lo lei y bi un papel con tu letra, de pros y contras de Hugo y mios, y atrás vi con mi letra , escrito, me elijio a mi, al principio pense que eran alucionaciones mias, pero mas tarde comence a darle vueltas he hizo un conjuro de rememoración, y comence a recuperar la memoria, luego anduve mirando en tu cabeza- le mire enfadada, eso no se hacia- si, ya se que no debía, pero necesitaba saber, entonces me entere de todo, tu casada con Hugo, y que lo hacías por salvarme a mi, intente hablar contigo pero te matenias escurridiza.
- veo que sabes las cosas- dije seria- pues entenderas que he de irme.
- no tienes que irte, se lo diremos a todos e intentaremos que esto vya a donde deva ir.
-no, no voy a poner tu vida en peligro- me acerque a el enfadada y con las manos apretadas.- el me cojio de los brazos y me abrazo.
-no es algo que vayamos a discutir, te perdi una vez no te volvere a perder.
- no solo decides tu.
- ya esta todo decidido, vamos-
- ¿ a donde?
- a ser solo dos personas mas entre en tumulto, tan solo tu y yo.
- eneko…- me sello los labios con un beso, me calle y le mire
- cenemos y que pase lo que tenga que pasar a partir de mañana, olvidate que tu eres mel y yo eneko.
- tu…
- ¿gano?- sonrio-lose, te he hechado de menos.
- yo tambien.- saque el movil del bolsillo, lo apague- solos tu y yo- saco el su movil.
-tan solo tu y yo, y ahora vayamos a las calles de paris.
- carpe diem
- eso es- cojimos el ascensor para bajar, la torre eifel estaba encendida y la ciudad despejada , desde alli se podia ver todo paris, me sentia en una nube como si hubiese despertado de un mal sueño; nos adentramos en las calles y miramos distintos restaurantes, al final paramos en uno pequeñito con las mesas de barriles, un italiano, pedimos una pizza y nos mirabamos , las palabras sobraban, era un beso una caricia, era intentar recuperar el tiempo perdido de besos y caricias no dadas en tanto tiempo; después de cenar anduvimos y me esplico que habia en cada calle los museos, paramos en un escaparate, era una tienda de animales, me quede fija mirando un cachorrito de pelo negro un cocker, con los ojos tristes.
-bichito… mira – señale el crital, hacia donde se econtraba el perro.
-que.. ¿te gusta?
- me da pena, mirale hay solito.
- espera
-¿Qué vas a hacer?- entramos en la tiendo, ya era hora de cerrar.
-buenas noches.
- guenas- dijo un hombre mayor, nos miro el hombre.
- cuanto pide por ese perro.
- ¿Cuál?
- aquel, el negro- señale el perro.
- ¡ah! Sabia eleccion con la raza, pero ese no es el mejor, por que no elige mejor uno de sus hermanos- me señalo a otros perros que habia en otra jaula.
-no, eneko me gusta ese.
- es el cachorro mas debil de todos, si sobrevive sera un milagro.
- nos lo llevamos – eneko se acerco a la jaula- podriamos llevarnoslo ahora.
- si, esperen un momento.
-estas loco, donde lo metemos-
- se me ocurre un lugar- en su cara aparacio una mirada de felicidad y alegria.
- me imagino por donde vas, asi podremos vernos.
- yo crei que nos veriamos igual.
- poco a poco, no podemos ir a la deriba debemos buscar la salida.
- vale, pero nos veremos una vez al dia.
- si, pero tenemos que ser…
- ya precabidos.- el hombre aparecio con una cesta de plastico, se dirgio a mi.
- señorita queria cojerlo ahora antes de meterle a en la cesta de viaje.
- claro, haber pasemelo- el hombre vajo y saco al perro de la jaula, pude ver como temblaba.
- tambien quisieramos comprar algunas cosas mas, como un collar una cama comida.
-si claro, ahora lo preparo mientras señorita mire el collar que mas le guste y piense en un nombre le regalare su inicial para que lo cuelgue en el collar.
- gracias- le sonrei al tendero y comence a mirar los collares habia en muchso colores pero al final me decidi en uno rojo de cuero con perritos pequeños de plata.- este me gusta, que te parece- le enseñe a eneko.
- me gusta, como lo vamos a llamar.
- no se que te parece … akor.
-¿akor?
- si , lo hoy una vez – el tendero aparecio con mas cosas, un saco de comida una cama de goma espuma, una manta una, la correo estensible y un modedor en forma de perro de la dama y el vahabundo.
- señor, creo que ya esta todo- sonrio y deposito todas las cosas sobre el mostrador.
-si, las vacunas…
- por eso no hay problema los jueves viene el veterianario, os doy para la semana que viene.
-si- eneko acaricio a akor.
- ¿ que hora le vendria mejor?
- por la tarde.
- sobre que hora
- a las cinco- respondi yo, antes no podria y mas tarde seria difícil que pudiera ir.
- ya esta apuntados, pero… han decidido el nombre de perro.
- akor-dijo eneko.
- sabio nombre , corto y poco comun- dijo mientras lo escribia en una tarjeta, dejo de escribiry se acerco a ami- has elegido el collar.
-si, este – se lo mostre.
-deme un momento señorita- le deje el colante y puso una letra “A” con cristales de swaroski.
-no tendria otro mas masculina.-dijo eneko.
-¿perdon?
-si eso mas para perras ¿no?-dijo eneko.
- si señor, por eso mismo, es hembra.
- ¿hembra?-dijo eneko, yo agarre mas fuerte al akor, o debia afeminar el nombre.
-si , eso es perra.
-mmmm… pues…
-pues nada, nos la quedamos.
-mel…
- bichito… pero si a ti te gusta.
- si, pero nos traera problemas.
- no mas de lo que ya tenemos.- puso los ojos en blanco.
-esta bien tu ganas- sonrei y le di un beso en la cabeza al perro.
-mmm… creo que ya no te llamaras oker sino Kora.
-kora es bonito, pero a mi oker me gustaba tambien.
- tu me diras es hembra no le voy a poner nobre de perro siendo perra.
-Kora- la perra empezo a moverse feliz con la colita rapidamente, haciendome cosquilas en la mano.
-¿kora?- sijo el señor- eso es con k o q.
-con K- dijo eneko, el hombre rebusco en la caja y saco una k, la engancho de la correa.
-si me deja señorita le colocare el colgante a kora.
-si por supuesto- deje el perro encima del mostrador sujetándolo para que no se callera, le puso el collar, metio todas las compras en varias cosas y relleno eneko una cartilla del perro, poniendo el perro a nombre de los dos.
-mel- me jire sobre mi misma- deberiamos volver a casa.
-si la verdad es que hugo andara algo mosca ya son dos dias no le e visto cuando e vuelto hoy.
-no me referia a zaragoza sino a… - miro al perro.
- perdona, se me habia olvidado , pero es que me da penica dejarla la noche sola.
-que pretendes hacer, llevarlo a …
- vale… pero..- comence a pensar, se me ocurrio una idea.
- ¡ hay dios! Con esa cara miedo me das, que andaras pensando.
-y si.. va dejalo.
-dilo… si al final lo vas a decir.
- y si te haces un hechizo de proteccion y te vienes a pasar una noche alli conmigo, bueno y la kora.
-si claro, y cuando vea a hugo le digo ¡hola! Vengo a dormir con tu mujer.- le puse cara de póquer.
-ahora te da reparos besar a la mujer de otro, te recuerdo que a pasado antes…
- mel, no empezaremos a discutir ahora.
- no- mire el reloj eran mas de las 9, comence a pensar que estaria pensando hugo o iraide y laura.
- mel, poco a poco , soy yo el primero que se muere por estar contigo, pero no podemos haer todo lo que queramos cuando queramos.
-tiees razon, asi que buenas noches- desapareci y apareci en mi habitación, con kora en brazos.
-hola- escuche la voz de hugo tras de mi, me gire y le mire.
-hola- dije bajando la cabeza, el se acerco a mi.
- mel, dijimos que nada de secretos.
-si
-¿hay alguno?- dude unos minutos, pero decidi decir que no.
-no, solo estoy un poco agobiada, solo eso.
-seguro…- me miro como intentado entrar en mi memoria y yo le bloquee, no sabia como pero sabia que lo habia conseguido por que puso cara de fastidio.
-dejame- dijo serio.
-no
- ¿por que?
- por que no- dije enfadada, me molestaba que no confiara en mi, si quiero puedo tener mis secretos.
-mel, se que escondes algo, tarde o temprano lo descubrire- me agarro del brazo- no solo hablamos de tu vida sino tambien de la mia.
- lose, pero sueltame ahora, me haces daño- comence a llorar y conmigo la perra se puso inquieta, la cara de hugo era rabia y pude ver un matiz de odio; pero aun asi no aflojo, sino todo lo contrario- hugoooooooooo
-no-me miro mas serio- dime donde has estado.
-no tengo por que, sino quiero no te lo dire.
-no es una condicion, es una orden.- me miro serio y me chillo- melisa no me hagas enfadar- me estaba haciendo mucho daño.
-si no ¿que?- respiere ondo y me parre de llorar a pasar a la rabia- ¡o me sueltas ¡
- no te soltare, esta vez te has pasado.
-chillare.
-no te oiran- dijo triunfante.
-¿Seguro?
-si, ya sabes magia.
-yo se como deshacer…
- y yo..mel no me dejas otra opcion.
-peque- dije co voz baja y el aflojo, sonrei- que quieres saber.
-solo por que te fuistes asi sin mas.
-necesitaba espacio, volver a ver a eneko no me a venido bien.
- ¿donde has pasado la nohe?- dijo dejandome el brazo y relajandose.
-en un hotel.
- ¡mientes!- dijo enfadado
-cierto
- ¿ has estado con el? ¡verdad! –dijo furioso.
- si- tras decirselo, levanto la mano y me di un bofeton.
-no le volveras a ver nunca mas, ¡e has entendido!- yo retrocedi poniendo la mano en donde hugo me habia pegado.
- me has pegado-dije mirandole con horror.
-lo siento, pero te lo buscastes, no sabes me e vuelto loco buscandote, no sabia si te habian hecho algo o no.
-te llame para avisarte.
-¿y que?
- mira hugo- me puse seria y firme- largate y dejame sola.
-no me ire, hasta que no haya arreglado contigo un par de cosas.
-hugo, no estoy para tus celos, asi que dejame en paz.
-no te dejare sola ya , no ni un minuto, mel… yo te quiero.
- y un cuerno y por eso me pegas, ¡ja!
-lo siento no era mi intencion… no has visto que has puesto nuestras vidas en peligro.
-eso no te disculpa de haberme pegado- el Kora comenzo a llorar, la acune en mi brazos protegiendola.
-mel, lo siento, no volvera a ocurrir.
- ¡obvio! Por que tu y yo hemos terminado, me importa un cuerno el trato, tu familia la mia.
-estas enfadada no sabes lo que dices- se fue acercando cada vez mas a mi.
- quedate donde estas- me puse seria.
-peque.
-no, peque no, a partir de ahora las reglas las marco yo.
-es que no te das cuenta no puedes hacer siempre lo que te de la gana.
- acaso te crees, que no soy libre de hacer lo que quiera.
-no tu no, ya no.
- si¿Por qué?
- eres mi mujer, y me debes obediencia y respeto.
-¿obediencia? ¡ja! Y un cuerno, y ¿respeto?, eso lo has perdido en el momentop que tu m elo faltastes, asi que no vayas de marido machito, que no te pega en el siglo XXI.- se acerco rapidamente a mi y me agarro de la cintura aproximandome hacia el.
-mel, te amo y siento hacer esto de verdad, pero no me dejas otra.- me miro serio y coloco un dedo en mi cabeza.
- ¿Qué vas a hacer? – me puse tensa.
- lo que me pedistes en un principio, voy a borrarte la memoria.
-pero yo no quiero.
- lo querras.
-no, Hugo por favor- dije temblando, casi en un llanto.
-mel, e intentado que esto funcionara, peor encuanto lo ves se va todo al traste.
-no le volvere a ver, pero mis recuerdos…- comenzaron a salir lagrimas de mis ojos- los recuerdos son lo unico que me quedan, eso no me los borres.
-sufriras, y yo no quiero ser duro contigo.
-no volveras a serlo, todo volvera como siempre.
-eso ya lo se, encuanto te haya reajustado la memoria lo veras todo mas claro.
-hugo, no hay otra salida.
-te la di y la desaprovechastes.
-fuy una tonta lo se- deje al perro en el suelo,me abrace a el, necesitaba tiemp; habia descubierto al verdadero Hugo.
-mel, es mejor asi.
-hugo, por favor- me separe un poco de el y le mire a los ojos- no lo hagas, seremos solo tu y yo.
-¿estas segura?- dijo con incredulidad.
-si- y le bese lo mas apasionadamente posible, el bajo la guardia , tal y como habia previsto; se separo de mi y me acaricio la mejilla.
-lo siento de verdad- dijo apenado, pero a mi no me conmovio.
-tranquilo, se que no volvera a pasar.
- eso te lo aseguro- me cojio en brazos y me llevo a la cama- mel sabes cuanto de importante eres para mi.
- si- pense para mi , tanto como toda la herencia de mi familia, pero pense bloqueando la mente.
-mel.. puedo…- se acerco mas a mi.
-puedo… que quieres decirme.
-preguntarte.
-pregunta
- por que bloqueas al mente.
- habeces las chicas necesitamos intimidad.
-pero entre tu y yo no hay secretos ¿verdad?
-no
-bien..- en su cara aparecio una sonrisa y me miro , se fue acercando poco a poco mas a mi y comenzo a besarme cada vez mas apasinadamente, hasa que senti sus manos sobre mi cintura deslizandose por todo el contorno hasta encontrar el boton, empezo a desabrocharlo, yo no sabia como pararlo, asi que cuando estaba bajando la cremallera yo le agarre las dos manos.
-hugo… no es buen momento.
-¿Por qué?- me miro como el niño que no le dan lo que quieren.
-no es que no quiera… es que…estoy con esos dias…
- ¡ah! Lo entiendo, no pasa nada, ya habra otra ocasión, no hay prisa.
-gracias- el se levanto de la cama.
- sera mejor que duermas y comiences a ir a clase o perderas el curso.
-tienes razon- me levante de la cama, mire alrededor y no encontraba a kora, Hugo se dio cuenta.
- buscas a chucho.
-si, ¡kora!- no la veia y me di cuenta que la puerta del armario empotrado estaba semiabierta, abri la puerta del armario y mire alrededor, tenia en el suelo un par de zapatos y unos peluches, y entre ellos pude distinguir a kora con las patitas en la cabeza y temblando, la coji en brazos- mi niña , esta bien todo paso- dije acunadola, pude ver a Hugo como la miraba- Hugo no la mires asi, ella no tiene culpa de nada.
-vale, ¿pero que vas a hacer con ella?
-quedarmela
-sabes que en la residencia no dejan tener animales.
-no se enteraran
-como te pillen..
-te vas a chivar.
-no, por quien me has tomado.
-vale le buscare una casa, pero mientras tanto lo tendre aquí.
-esta bien, necesitaras algo para ella.
-no te preocupes, de eso me encargo luego.
- se lo diras a las chicas.
-si
-hay dios, como os encariñeis con ella no os la quita nadie.
- eso es problema mio, asi que si no te importa preferiria estar sola ahora.
- mel, no querrias que me quedara esta noche aquí contigo.
-hugo…
-mañana vengo a buscarte para desayunar.
- vale.
-y repecto a eneko… deberia preocuparme por algo.
-no, de verdad, le deje las cosas claras.
-me alegro, es lo mejor mel, para todos ¿ lo entiendes?- mostro una sonrisa falsa, que me hacia daño verla en su cara.
-si, buenas noches- le empuje hacia la puerta, pero el se giro sobre si mismo y se quedo delante mio, me cojio de una mano y me acaricio con la otra la mejilla.
- ser mejor que mañana te des maquillaje- me escocio un poco donde me rozo.
-si eso are- me dio un beso y fue a acariciar a kora, pero esta hizo algo que no me lo esperaba le mordio, yo me aguante la risa.
-¡maldita perra!- levanto la mano, fue a pegarla, yo la protegi.
-¡Hugo! Ni se te ocurra- dije enfadad, el se relajo.
-perdona, a sido el instinto no volvera a pasar, que descanses pequeña- me dio un beso en la frente y se fue.
-kora nos hemos quedado solas- le di un beso y la acaricie, pero al olerla pude ver que no olia muy bien, asi que Sali de la habitación y fuy al baño, pero alli me resultaria difícil bañarla, apeñas teniamos jabones y debia mantener en secreto a la perra asi que me mire en el espejo y se me ocurrio una idea, fuy a mi cuarto y saque el libro de mi abuela , comence a leer y me quede leyendo uno que venia como anillo al dedo, lo lei en voz alta y al instante aparecio una doble de mi.
-¡hay madre!- pegue un bote en la cama, ella me miro con cara asustada.
- hola
-¡hay que he hecho!- ella seguia tan asustada como yo.
-me llamo mel.
-no yo me llamo mel, tu no se que eres.
-¿Cómo? – se acerco a mi y me miro sonriente y con ingenuidad, no sabia hasta que punto tenia cara de ingenua.
-quedate donde estas ahora vengo, pense en iraide y la llame, pero no obtube respuesta asi que sali de mi habitación y fui a la habitación de iraide abri la puerta y entre entre sin llamar a su habitación y al abrir vi a iraide y a juanjo enrollandose en la cama.
-¡perdon!-dije poniendome roja y saliendo alli corriendo, escuche un chillido de iraide, pero no me pare me teletrasporte a mi habitación, cosa que provoco un chillido de mi doble.
-tranquila-dije intentandola calmar- bien que hago ahora- dije para mi misma, me gire y mire a mi doble.- haber, como te llamo yo a ti ahora.
-me llamo mel.
-vale como quieras, mel, esto son mas de las 11 de la noche y deberia estar durmiendo, asi que haz solo una cosa vale, ponete el pijama que hay debajo de la almohada y hechate a dormir vale, de lo demas ya que encargo yo.
-pero..
-no hay peros que valgan,hazme caso, sino te volveras loca, mientras buscare una solucion a todo esto. – coji el libro y comencé a buscaar una solucion pero nada ni rastro d ecomo desacerlo, asi que estuve dandole vueltas a la cabeza, cuando Hugo apareciera por la mañana y nos viera a las dos, me vino la imagen de juanjo e iraide en la cama, yo tambien que oportuna, y lo que me habia perdido en estos dias.
-(mel)-dijo una voz, que reconoci al momento, era iraide.
-(perdona no queria molestar)
-( no pasa nada, ahora voy a tu habitación)
-( si por favor, que he hecho una muy gorda)- al momento aparecio.
-que a pasado… ¡dios! Mel has hehco tu eso.
-si
-pero… estas loca.
-no se como paso yo estaba leyendo y ella aparecio.
-y no sabes como desacerlo
-eso es, por eso fuy a bucarte… pero…
-si, bueno, tuvistes que ver la cara de juanjo cuando te vio, se quedo todo cortado, hija llegastes en el mejor momento.
-lo siento , yo no queria…
-tranquila, asi he quedado otro dia con el
- cuanto hace que tu y juanjo…-dije uniendo mis dedos indices.
-na, poc tiempo, la otra noche cuando te fuiste sola me encontre con el y me invito a cenar y na no veas yo con chándal y el bien vestido, peor me lo pase muy bien, y luego… y sabes… fue maravilloso- suspiro.
-aquí alguien se esta enamorando…- dije cantando.
- oye no te rias, para una vez que me decido.
-el sabe que tu…
-no- se puso seria
-pero tendras que decirselo algun dia.
-si lo se, pero eso ya mas adelante todavía necesito tiempo.
-te entiendo.
-y que hacemos con tu doble.
-nose me vendra bien, por lo menso por esta noche.
-mañana ya veremos como lo hacemos.
-ira, me harias un favor.
-¿Cuál? Huy esa cara no me gusta-
-por faaaaaaaaaaaa- ella sonrio.
-anda dilo.
-quedate con ella un rato, yo mientras he de ir a hacer unas cosas.
-¡ya! Esas cosas no seran eneko.
-puede…
-mel, ten cuidado… ya sabes.
-si pero Hugo no sabra nada, ademas aquí estoy yo no, sabra que no me he ido.
-vale, me quedo esta noche aquí, si quieres estate esta noche con eneko yo me encargo.
-gracias, volvere antes de que llegue Hugo – me acerque a ella y le di un beso.
-y este perro.
-es perra y se llama kora, es largo de explicar luego si eso hablamos, ahor e de irme, gracias- le di otro beso- gracias, te lo recompesare.
-de nada, se buena y no hagas nada de lo que yo no aria.
-tranquila con juanjo no me liare jamas.
-¡oye!- y me fue, desapareci para aparecer en la cabaña de eneko, estaba todo a oscuras, no encontre a eneko por ningun lado, pero sabia que habia estado alli, habia dejado todo lo de kora alli bien puesto, saque el movil y marque su numero pero con llamada oculta, no me cojio, asi que me sente en la cama, no sabia si llamarlo telepáticamente pero tenia miedo de que Hugo lo descubriera.

CAPITULO V- un mar de esperanzas.


Apenas llevabamos unos minutos en la habitación del hospital, Itxaso tubo a las niñas en sus brazos un rato, pero enseguida las abuelas pidieron poder tener a las niñas con ellas, Itxaso se encontraba muy débil todavía, había estado a punto de morir, sino llega a ser por la madre de eneko, quizas no huviese sobrevivido.

La verdad es que el entorno resultaba un tanto extraño, los padres de Itxaso parecian como si hubieran visto las niñas, cosa que no me extraño, quizas Hugo tenia algo que ver con este hecho, hable un rato con ines y Imanol, los padres de Itxaso, los dos se encontraban totalmente entusiasmados con sus nietas, eneko y yo nos separamos ni un instante, era como si quisiese protegerme, cosa que me resultaba bastante incomoda, teniendo encuenta que Hugo podria aparecer en cualquier instante.
-melisa- dijo Itxaso.
-¿si?-dije acercandome a ella.
-quiero darte las gracias, sino llega ser por ti…
-¡Itxaso!no empecemos con esas, he hecho lo que habria hecho cualquier comadre, asi que no quiero volver a escuchar eso
-gracias
-no tienes por que darlas-dije arropandola-ahora descansa, mientras me ire a hacer un par de cosillas.
- vale, si sera mejor que descanse.- estaba cerrando los ojos cuando volvio a abrirlos- Hugo ha venido a la mañana y pregunto por ti.
-si, estaba…- no queir decirlo,pero sabia que podria estar un poco molesto.
-no, estaba preocupado, por que no le llamas.
-si eso era lo que iba a hacer ahora, asi que sera mejor queme valla ya, ahora todo esta en orden.
-adios melisa.
-adios Itxaso- dije y Sali de la habitación intentado eludir a eneko, cosa que me fue totalmente imposible.
-¡melisa! Espera.- no me gire segui andando, intentaba hacer como si no le huviese oido.
-“melisa, esperame; aun tenemos una conversación pendiente”- escuche cada una de las palabras de eneko en mi cabeza, por una vez odie tener el poder de hablar por la mente.
-“ahora no es buen momento”-le conteste.
-“nunca lo es, asi que mas da ahora o luego”-dijo el
-“tienes toda la razon, hasta luego”-doble la esquina y me teletrasporte a la residencia, ya era demasiado tarde como para ir a clase, asi que me tomaria el dia para reorganizar mis apuntes.


Apenas llevaba una hora en la habitación, no conseguia concentrarme no hacia mas que pensar en Hugo y como estaria el, coji el movil y marque su numero.
- el movil al que llama se encuentra apagado o fuera de servicio.
- ¡dios!-dije gritando, asi que sino tenia el movil encendido entonces tendria que hablar con el telepáticamente, estaba algo cansada, pero lo intentaria una vez.-“hugo, estoy en la residencia, ¿podrias venir?”- espere un rato pero no octube respuesta, comence a dar vueltas en la habitación, algo no me olia bien, volvi a intentarlo-“Hugo, por favor respondeme”- apenas paso un minuto cuando senti unos brazos que se aferraban a mi hombros abrazandome por detrás.
- Peque, no vuelvas… ¡dios! Me has hecho pasarlo muy mal.
- Yo…lo siento…claudia…
- Lo se, ella ya a recibido su castigo- me gire para mirarle, tenia la cara dibujada unas grandes ojeras y bien pronunciadas.
- Hugo, no has dormido¿verdad?
- No mucho, apenas podia conciliar el sueño.
- Perdona, pero las niñas… y ….- no sabia como explicarle que me habia olvidado de el por un poco de tiempo.
- No debes decirme nada, raul me lo esplico todo, lo que pasa es que esta vez me he encargado de claudia personalmente, ya me e artado de sus chiquillerías, alguien debia de pararle los pies.
- ¿Qué le has hecho?-dije algo asustada, a judgar por la cara de Hugo, no era cosquillas precisamente lo que le habia hecho Hugo a claudia
- Digamos que no moletara por un tiempo, ahora esta cumpliendo un castigo bastante severo y es mas su abuelo esta vez me a dado la razon, cosa qe juega a nuestro favor, las nuevas niñas en la familia le a ablandado el corazon por asi decirlo.
- Me alegro, pero eso no quita el problema de claudia.
- Lo aplaza , lose, pero menos es nada.
- Tienes razon-dije sonriendo, me abrace a el lo mas fuerte posible y luego le di un beso, el me respondio apasinadamente y me pillo de improviso y me vojio en brazos, y llevandome direccion a mi cuarto, me dejo sobre la cama con cuidado y luego se acosto a mi lado.
- Melisa , tenemos que hablar.
- Dime…-comence a temblar, la cara de Hugo me estaba poniendo nerviosa.
- No se por donde empezar…. Veras, estar un dia sin ti, sin saber donde estaba ni como estabas, me a dado que pensar, y mas sabiendo que estabas con eneko, ahora que se que has vuelto a ser mia, pues… me puso algo nervioso-dijo undiendo su cara en la almohada.
- Hugo no tienes…- me calle, por que en realidad si tenia por que preocuparse, estar con eneko me habia despertardo viejos recuerdos, que crei superados, pero mucho que despertarsen debia volver a dormirlos; comence a reirme- tu……..- le dije señaladole la cara- estas... ¡celoso!-dije riendo, el levanto de la almohada.
- No es eso-dijo refunfuñando.
- A¿no?-dije ironicamente.
- ¡no!- dijo a la vez que me agarraba e la cintura y comezaba hacerme cosquillas.
- Hugo para-dije suplicando, apenas podia hablar , por que estaba riendome a carcajada batiente.
- Peque ¿me quieres?-dijo a la vez que dejaba de hacerme cosquillas y me abrazaba.
- Si-dije automáticamente.
- Gracias, ahora me ire a dormir.
- Entonces, me dejas aquí solita-dije con cara de pena.
- no, por que tienes que ir a ver a Itxaso, y…-puso cara serio- debes ir con eneko a hacer los preparativos del bautizo como sois los padrinos-dijo o ultimo con ritintin.
- Mira que eres bobo-dije levantandome de al cama- si quieres quedate en mi cama, yo no tardare mucho.-iba a ir al hospital cuando Hugo me agarro de la cintura y me trajo otra vez a la cama, me beso apasinadamente y luego me dijo al oido.
- Seria mejor si te dieras una ducha, tienes la misma ropa que ayer- me mire a mi misma, y me puse roja de la vergüenza, sabia que tenia toda la razon y lo que es peor, olia mal fijo, pero no me daba cuenta, quizas me habai acostumbrado.
- Tienes razon..-dije agachando la cabeza.
- Pero para mi sigues estando guapa igualmente- me empujo un poco hacia delante a la vez que se levantaba de la cama- te tengo que dejar, e de ir a descansar y a hacer un par de cosas antes, nos vemos a la noche en el hospital.
- De acuerdo, pero…
- Te quiero-dijo dandome un beso en los labios.
- Yo tambien-dije, y desaparecio.

Llebava mas de un rato debajo de la ducha, el agua caliente sobre mi cabeza me calmaba y me hacia despejarme de mi vida, de mis preocupaciones, pero esta ves no lo conseguia por mas queria , no lograba quitarme de la cabeza las ultimas palabras de eneko, “ queria hablar conmigo, a solas”; no es que no tuviera valor para hablar con el a solas, solo que no me veia con capacidad suficiente de aguantar que me dijera ciertas cosas que me dolerian; asi que tarde todo lo que pude , me vesti lentamente , me peine despacio; pero con mi empeño en alargarlo todo lo que pudiera, el resultado fue inesperado, estaba mas guapa que nunca y lo que era peor, seguro , que hugo se sentiria celoso y molesto.

Una ves preparada volvi al hospital, alli apenas habia nadie, las niñas estaban en la sala de cunas, en la habitacion solo estaba lorena, dormida en el sofa, y itxaso dormia placidamen,me dirigi hacia la sala de cunas a ver a las niñas, las dos estaban en una cuna de gemelas, dormian abrazadas igual que la noche anterior.

El tiempo se me paso volando mirando a las niñas, no me cansaba de verlas como se querian la una a la otra; por un momento envidia, a mi me hubiera encantado tener una hermana gemela; tras estar un buen rato me dirigia hacia la cafeteria sin mirar muy bien por donde andaba, de repente escuche mi nombre.
-melisa- dijo una voz tras de mi, sabia quien era pero prefiria no mirarla a la cara, sino afloraria todos mis instintos asesinos, y con ella a mi lado afloraban mas que nunca; segui andando para adelante haciendo caso omiso de la llamada, volvi a escuchar- melisa- un poco mas fuerte que la anterior vez, volvi a hacerme la loca, y entonces, senti una mano en mi hombro derecho, haciendome girar por completo; me gire poco a poco y me encontre cara a cara con irene “la novia de eneko”.
-melisa no me has escuchado, te estaba llamando-dijo con tal naturalidad, que cualquiera que pasara a nuestro lado, pensaria que eramos amigas de toda la vida.
-¿de verdad?-dije ingenuamente- no te oido.
-si te he llamado varias veces.-dijo ella con una sonrisa falsa.
-no te oi- le dije esta vez secamente.
-me gustaria hablar contigo- dijo ella animadamente.
-¿De que?-dije a la defensiba, siendo amiga de claudia de hay nada podria ser de fiar
-eneko-dijo ella , dibujandose en su cara una sonrisa de satisfacion y maldad.
- ¿eneko? No tengo po rque hablar nada contigo y mucho menos contigo no te conozco de nada.
-veo que no me lo pones nada facil, asi que empezarae por lo director.
-a ¿si?, haber me da igual lo que digas por un oido me entra y por otro me sale.
- el es mio, asi que deja de revolotear a su alrededor y atiende a tu novio.
-¿Cómo?-dije con los ojos abiertos como platos, puse los brazos en jarras y le mire a los ojos con odio.- todabia no a nacido nadie que me separe de alguien si yo no quiero, asi que quitate esas ideas de la cabeza, de que… no haga caso a eneko.
-lo pagaras-dijo ella con tono amenazadr.
-mira como tiemblo- le dije en tono de burla.
-si le quieres , te separas de el; yo he sabido hacerle un hombre.-le mire estupefacta, no es que no supiera que los hombres tienen sus necesidades, pero esperaba …exactamente , no podia esperar nada,yo le habia dejado por
Su seguridad.
-¡dejame en paz!-dije con voz un poco alta- ¿ que clase de novia eres? No seras una de esas que tienen miedo constantemente de que su pareja le deje.- le sonrei cinicamente- ahora que lo pienso, creo que tengo razon- le sonrei y me di la media vuelta, volveria a zaragoza, tenia muchos deberes y habia perdido muchas clases a cuenta de mi enfermedad y el nacimiento de las gemelas.
-como te acerques a el…-dijo amenazandome.
-no hace falta que te preocupes por eso-dije dandome por ultima vez la vuelta, para mirarla- el vendra a mi- y me fui del hospital de vuelta al piso.

Al llegar al piso fui directa a mi habitacion, no vi por ninguna parte a hugo, cosa que en cierta manera me alivio, no queria que me preguntara por que llegaba de esa forma y tan pronto, me sente en mi escritorio y encendi el portatil, debia de ponerme a programar, ya era hora de dejar de hacer el gadul.

Llebaba un buen rato intentando que me saliera los ejercicios de programacion pero era inevitablemente imposible, era incapaz de concentrarme, en mi cabeza habia estado retumbandome las palabras que habia mencionado irene “yo he sabido hacerle un hombre”, que habia querido decir con eso, que eneko, ya no era…, ¡dios! Por que tiene que ser todo tan dificil, solo pido que los que me importan esten a salvo y cada vez que me acerco a alguien que quiero,o sale herido o consiguia casi por los pelos salvarles; en esto se habia convertido mi vida en un vaiben de emociones inutiles, por que por mucho que amara a una persona sabia que jamas volveria a estar conmigo; decidi ponerme el chandal e ir a correr, ahora que habia adelgazado a cuenta de la enfermedad me habia propuesto ,seguir una vida saludable y asi que aparte de comer bien tambien iba correr.

Después de cambiarmDespues de cambiarme y vestirme con el chandal vaje las escaleras y me encontre con iraide, una de mis nuevas compañeras de clase, andaba con los cascos puestos y en su mundo, pero cuando estuvo a mi altura levanto la cabeza y se me quedo fijamente mirando, no sabria como explicarlo, pero no tenia mirada de sorpresa sino de enfado.
-¡hola iraide!-dije saludandola
-¡HOLA!-grito ella.
-sssssssssssshhhhhhhhh, no grites o conseguiras que nos hechen.
-perdona-dijo ella encojiendose de miedo, luego me miro de arriba abajo- ¿vas a correr?
-si, al menos intentarlo- dije desanimada.
-si me esperas dos minutos, voy contigo- apenas me dio tiempo poder decirle que prefiria correr sola, para poder despejarme y pensar, ella ya se habia ido corriendo a su habitacion, asi que me sente en als escaleras esperando a que llegara.

-perdona por tardar-dijo ella jadeando- pero es que…- siguio respirando entrecortadamente.
-tranquila, sino hay prisa.
-gracias- respiro ondo y me sonrio- ¿vamos? Ya estoy mejor.
-si-dije a la vez que me levantaba, estabamos en vestibulo y me encontre con los chicos.
-hola chicos-dije animada.
-hola-contestaron los demas, pero se acerco juanjo hacia nosotras.
- ¿a donde os dirigis damiselas?-dijo juanjo en tono galante, las dos comenzamos a reir.
-anda juanjo que cosas tienes-dije riendome.
-lo que usted diga , ni noble señorita-dijo haciendo una reberencia.
-juanjo,!dios! , para ya-dije riendome- o aras que al final no vayamos a correr.
-¿correr? Pero si tu odias todo ejercicio conocido- dijo con una sonrisa torcida- sabes iraide, su deporte favorito es la siesta , es de una dormilona.
-gracias chicos, pero si me perdonais , preferiria ir a correr.-dije andando

-no, si quieres puedes quedarte, la verdad es que prefiero ir a correr sola, quedate con juanjo- cuando termine la frase pude ver a iraide roja como un tomate.
-no, no si yo… voy contigo a correr- dijo ella
- como veas-dije vencida.
-bien- asi nos fuimos a correr, corrimos durante una hora, mientras andamabos, hablamos de las clases de lo ocurrido en clase durante mi ausencia y de juango, a ella le gustaba pero le parecía muy mayor para ella, cosa que intentaba quitarle de la cabeza a toda costa.
-vamos mel-dijo ella- quiero irme a casa, tengo hambre- dijo mientras le sonaban las tripas.
-si quieres sube tu, yo me quedare un rato dando una vuelta a solas.
-¿estas bien?-dijo algo preocupada.
-si, solo necesito un poco para despejar mis ideas.
-cuidate, si eso no hagas cena hoy, luego os llevo a laura y a ti la cena .
-vale, le mando un sms ahora mismo.

Mientras Iraide entraba en la residencia, yo saque el móvil, mande un sms a laura explicando que no hiciera cena, mire la bandeja de enviados, el sms se había enviado correctamente; guarde el móvil denuevo y comencea andar, cuando sentí el vibrador del móvil; abri la vandeja de mesajes de entrada.
MELISA HE DE HABLAR CONTIGO, SOLO UNA VEZ, DIME CUANDO PUEDES E IRE A BUSCATE.
ENEKO

Solo lo lei una vez para darme cuenta de que Eneko no quería a irene, esa insistencia de querer hablar conmigo era mas que mosqueante, comencé a escribir un sms.ç

ESTOY EN EL CAMPUS , VEN A BUSCARME
BESOS MEL.
Comencé a sentirme inquieta , iba a estar a solas con Eneko y esa sensación , no era normal, después de todo, yo había decidido olvidarle; escasamente había pasado unos segundo cuando tuve a Eneko, yo me que cuajada, mientras el parecía divertirse por mi reacción.

-¿te importaría si vamos a otro sitio?-dijo el alegremente.
-no,¿A dónde me quieres llevar?
- ya lo veras- me agarro de la mano y desaparecimos; a donde me llevaba estaba claro que no lo sabia, tan solo tenia claro que confiaba en el ciegamente.

Pasaron unos segundo cuando senti el aliento de eneko sobre mi oido.
-ya hemos llegado.
Abri los ojos al momento, a la vez que mi piel se erizaba por el escalofrio que senti al tener el aliento de eneko sobre mi oreja.
-¿donde..- no llegue a terminar la frase, supe al instante donde nos encontrabamos.
-veo que te acuerdas
-¿de que?-dije intentando parecer como si no supiera de que hablara.
-mel, de sobras sabes a lo que me refiero.- pude ver como me miraba a los ojos, yo le desvie la mirada.
-no, no se de que me estas hablando-dije con indiferencia, mientras comence a caminar sin rumbo.
-¡mel! No te hagas la que no sabes, acaso no sabes que estamos en Grecia.
-¿si?- me di la vuelta y le mire- que quieres decirme con eso- vi como su cara se entristecia y me moria por correr a sus brazos, pero devia matenerme, preferia verlo a si que muerto.
-tu y yo estuvimos aquí hace tiempo.-dijo bajando la cabeza, yo no pude reprimir mi asombro, ¿Cómo podia acordase? Se supone que Hugo le habia borrado la memoria, entonces si el no tiene la memoria borrada, eso quiere deci … ¡dios! , me di la media vuelta y comence a andar hacia el puerto, no podia mirarle a la cara; no queria mirar hacia el, no sabia cuando se iva a dar cuenta que le iba a dejar solo, mi unica meta consistia en irme de donde estaba el.


Anduve hasta la playa pensando en todo el tiempo que habia pasado desde la ultima vez que estuve con eneko, de nuestra despedida y lo mas importante de mi decisión de dejar que hiciera su propia vida aunque mi vida se fuera por ello, preferia verlo en brazos de otra que en los mio muerto; iva inmersa en mis pensamiento cuando tope con una persona levante la cara y me quede petrificada, era el, no sabia por donde habia aparecido, pero podia ver en sus ojos distintas cosas, felicidad y al mismo tiempo tristeza, me sonrio ante mi cara de sorpresa y estupefacción.

-creo deberiamos hablar.
-yo no tengo nada que hablar contigo, me pedistes que nos vieramos una vez mas que tenias algo que decirme y aquí estoy, di lo que tengas que decir y vayamonos.
-estas segura, solo quieres escuchar, no quieres hablar, decir algo.
-si, estoy segura-dije algo enfadada, por que sino me mantenia dura, me iba a derrumbar, necesitaba sentir un abrazo un beso una caricia suya, pero ahora no me pertenecian, eran todas de Irene.
-bien, si es lo que quieres- se acerco a mi y me levanto la cara-mirame a los ojos por lo menos.
-si lo que tu quieras, puedes terminar, he de hacer cosas.
-si claro, tienes que ir con tu ex.
-¿ex?- me quede mirandole
-si, hasta donde yo recuerdo… el era tu ex yo… bueno yo… ¡dios! Me estoy volviendo loco, desde que te vi e empezado a recordar cosas y a soñar cosas, que algo me dicen que no son imaginaciones mias.-mientras hablaba se pasaba las manos por el pelo muy nervioso
-¿de que hablas?-dije haciendome la loca, pero sabia que lo que decia era cierto, bloquee mi mente para que el no pudiera leer en ella.
-¿Por qué? – dijo agarrandome de lso hombros- desconfias de mi, has bloqueado hasta tu mente.
-mira eneko, no se de que va todo esto… pero estas un tanto raro, se puede saber para que me has traido aquí.-empezo a apretar las manos mas fuerte y comenzaba a hacerme daño.-¡eneko!
-perdona- me solto- pense que trayendote aquí tu tambien recordarias… pero veo que tu no recuerdas nada, o eso es lo que quieres que me crea.-yo ni me inmute, tenia que ser fuerte, cosa que me estaba constando.
-eneko, dejalo llevame a la residencia Hugo a de estar preocupado.
-si quiere algo que te llame al movil.
-si bueno, pero no he habisado a nadie que me iva contigo.
-¿me tienes miedo?-dij acercandose a mi.
-no.
-¿Por qué, me tienes miedo?-dijo acercandose mas a mi y yo retrocedi un paso hacia atrás.
-no te tengo, solo que no me gustar estar en donde nose.- le dije a la vez que pense y vaje la guardia por un momento “ por que lo tienes que poner todo tan difícil”.
- es tan difícil como tu quieras que sea- me quede petrificada, solo estaba esperando el momento opotuno para atraparme desprevenida, mi cara de horror se me reflejo en sus ojos y pude ver una sonrisa triunfante pero triste en su cara; sin poder reaccionar a tiempo eneko me agarro de la cintura atrayendome hacia el y me beso apasionadamente yo le correspondi, sin tener encuenta las consecuencias.

Cuando tuve consciencia de lo que habia hecho me separe de el empujandolo y Sali corriendo, pensando para mi “malditasea, tan cerca y tan lejos”; no corri mucho las lagrimas no me dejaban ver con claridad, aquel beso me habia hecho renacer todos mis sentimientos y mi tristeza por perderle y no podia parar de llorar, eneko no me habia seguido, seguramente para dejarme mi espacio, me sente al lado de la orilla de el puerto y mire al horizonte, tan solo se veia la luna posada en el agua, tan cristalina. Ni se el tiempo que estube contemplandola , al final el frio me aviso que se habia hecho tarde y me levante limpiandome las lagrimas, me limpie el chándal y me di la media vuelta y al hacerlo, pegue un bote estaba detrás mia eneko serio y sin moverse, me asuste y tropece para atrás precipitandome al agua, eneko no tuvo tiempo de reaccionar y caimos los dos al agua; yo me undi y nade para salir del agua, ya afuera senti como eneko salia a mi lado.

-¿estas bien?-dijo jadeando.
-si,¿y tu?-dije mientras intentaba matenerme a flote.
-si, sera mejor que nademos, por aquí no podremos subir.
-si, pero hacia donde vamos.
-¿tengo una idea?-dijo cojiendome de la mano.
-de que…-antes de terminar la frase, me cegue por la luz y cerre los ojos, senti como mis pies se posaban sobre un suelo.-ya entiendo, asi mas comodo…gracias.
-no hay de que- no hablo mas , tan solo nos miramos a los ojos mutuamente, ninguno de los dos estaba dispuesto a romper el hielo, y eneko se le veia mas nervioso que de costumbre, asi que fue el quien al final rompio el silecio.-¡venga mel! Dime que no estoy loco, dime que no son imaginaciones mias, que no eres mi novia,, que no me amas .- por mi boca no salia ni una palabra, solo queria salir de alli no tener que verle mas.-¡mel! Reacciona-me agarro de las manos y acto seguido me abrazo-mel, te quiero y tu a mi tambien, deja de fingir.- me quede dura como una piedra y respire hondo y me arme de valor.
-eneko ¡sueltame!-dije los mas seria posible, el al instante me solto y retrocedio varios pasos, coji todas mis fuerzas- eneko , deja de decir tonterias, ¡estas loco! Ni yo soy tu novia…- lo siguiente me costaba decirlo y me di la media vuelta mirando al mar- ni yo te… amo, ¿me has escuchado?.
-no te creo-dijo detrás mio.
-ese es tu problema, superalo jamas sere nada tuyo- le dije friamente, no podia decir lo que en verdad sentia, que cada minuto sin el era un trozo de m alma roto.
-mirame a los ojos y dimelo-dijo furioso.
-no tengo por que hacerlo-dije sin inmutarme- si no me crees…en fin… es tarde he de irme.
-de aquí no nos vamos hasta que no aclaremos lo que pasa- en ese momento senti ganas de teletrasportarme pero estaba claro que delante de el no podria hacerlo; asi que me arme de fuerza y me gire.
-le pedire a Hugo que venga.
-no te oira-dijo saliendo una medio sonrisa de su cara.
-¿Cómo?
-lo que has oido, hasta que no aclaremos las coas…
-pretendes que me quede aquí, hasta que admita lo que realmente no soy.
-no , lo que no eres no, lo que has negado en tanto tiempo.
-mira eneko-dije acercandome a el apuntandole con el dedo acusardor- resulta que estoy hecha polvo, necesito descansar y no estoy para aguantar una pataleta de un niño pequeño que no consigue lo que quiere, asi que desistes y llebame a casa.
-muy bien, si eso es lo que quieres te llevare a casa-dijo sonriendo.
-¿Por qué sonries?-dije algo asustada.
-ya lo veras, tu has pedido- me apreto contra su pecho y cerre los ojos.


Al volver a sentir el aliento de eneko en mi nuca mi cuerpo se estremecio, abri los ojos y no podia creer lo que estaba viendo, estaba frente las cabañas de escondite de eneko, todo estaba a oscuras la unica iluminación era la luna.
-ya vale eneko-dije soltandome de el- ya te estas pasando- le dije chillando- quiero volver a la residencia.
-si quieres puedes volver tu sola, no me necesitas.
-sera mejor que me lleves tu o me vere obligada a llamar a Hugo.
-mira que eres cabezota, Hugo no va a venri aquí, no puede, pero tu si puedes ir sin mi ayuda.
-no es… ¡eneko llevame a casa!
-no
-malcriado- em acerque a el y le agarre al jersey- mira , se me va olvidar que soy una señorita y te voy a dar un cacharrazo en la cabeza, asi que deja de tocar las narices y llebame a casa; el me miro con sonrisa, y le dije - ¿y bien?

-te llevo a casa, pero antes quiero que me respondas a una pregunta.
-¿Cuál?
-¿Por qué llorabas antes en la orilla?
-por nada, ¡ele ! ya te e costestadom me llevas a casa.
-no, uno no llora por nada, o me lo dices…
-¿o que?
- se acabo, mi paciencia tiene un limite- respiro ondo- mel, no te han borrado la memoria, lo se, deja de fingir, e podido leer y ver una cosa que jamas me hubiera gustado ver, asi que deja de fingir, ya se que te has casado con Hugo contra tu voluntad.
-yo…- abri los ojos de par en par.
-preciosa-dijo agarrandome de la cara, llamandose asi, me era incapaz de negarme a decirle que no lo amaba.
-bichito- me abalance sonbre el y comence a llorar sin cesar, eneko me cojio en brazos y me llevo andando hasta la cabaña, hasta ese momento no pude darme cuenta de que estabamos los dos completamente empapados, me dejo sobre el sofa y me acaricio la mejilla.
-princesa, se que has sufrido, pero debemos superar esto y buscar una solucion.
-¡no la hay!- dije llorando- no hay solucion, hay que dejar las cosas como estan.
-no, tu me amas y ese desgraciado te a obligado a casarte con el.
-si y no, el tampoco tenia eleccion.
-me da igual, lo que a hecho no tiene nombre.
-tu no sabes nada-dije en voz casi inaudible.
-cierto, deberias explicarme que a pasado en mi ausencia.
-no tengo fuerzas, si eso otro dia, ahora me voy a quitar esta ropa y la voy a meter en la secadora, creo que eso msmo deberias hacerlo tu.-sin mediar palabra eneko comenzo a desbestirse en el salon yo me meti en el baño y me quite toda la ropa, me coloque la toalla y pue olerme olia a sal; Sali del baño y bi a eneko con otra toalla.
-pasame la ropa pondre la secadora.
-¡toma!- se la lance, metio la ropa en la labadora y puso la secadora, eneko se acerco a mi.
-creo que hoy a sido un dia duro para los dos asi que lo mejor sea que mañana sigamos con esta conversación, ahora quiero otra cosa…
-eneko…
-solo una cosa, dejame decir y si no quieres vale.
-di
-pasa esta noche conmigo, solo te pido eso, ya mañana te llevare a donde quieras y si quieres hacer como si nada de lo nuestro hubiera pasado lo respetare, pero tan solo te pido una noche.- le mire indecisa, no sabia que responder, pero estaba claro que decidiera lo que decidiera todo iba a traer consecuencias.