domingo, 8 de noviembre de 2009









CAPITULO VI – tan cerca y tan lejos.



A la mañana siguiente amaneci en la cama de la cabaña, mire a mi alrededor y tristemente me trajo recuerdos, a mi lado estaba eneko abrazado a mi cintura, dormia placidamente; al final accedi una noche no mata a nadie, llame a hugo diciendole que estaba bien y que necesitaba estar una noche sola, el accedio sin ningun problema, su unica pregunta fue ¿estas bien?, yo le respondi que si, solo que necesitaba mi espacio un poco, luego estuvimos eneko y yo dando un paseo y le esplique el por que no me quedo otra para casarme con hugo, el reacciono muy mal pero se aguanto su ira y siguió escuchandome, luego le dije del cambio de hugo y que el me respetaba y que habiamos llegado a un acuerdo el y yo, y que por eso haciamos como sino hubiera pasado nada, el quiso convercerme de que tenia que decirselo a la familia que tenia que dejar de incubrir a hugo, que el era un traidor, pero yo me sentia incapaz de hacer tal cosa, después de todo hugo no habia sido mas que otro titere en manos de claudia.


Asi que me levante de la cama con cuidado , intentando hacer el menos ruido posible saque el cuaderno de el cajon de la mesa y coji un lapiz.


ENEKO ESTO ME DUELE MAS A MI QUE A TI, PERO TU SIGUE CON TU… NOVIA IRENE Y SE FELIZ , ¿VALE?.

ASI QUE HAZ COMO SI LO DE ESTA NOCHE NO HUBIERA PASADO.
MEL


Andube dudando si ponerle te quiero, peor sabia que si lo escribia el sufriria mas asi que solo firme, le mire por ultima vez y le di un beso en los labios muy suabe para no despertale mientras una lagrima recorria mi cara, me la recogi a tiempo que se depositara en la cara de eneko.

-adios bichito, siempre te amare- dije en voz baja , antes de irme.


Al llegar a la residencia pude ver que apenas habia gente por los pasillos, eran mas de las 10 de la mañana asi que hoy tampoc iria a clase, subi dispuesta a ponerme al dia con las clases, pero una vez dentro del piso, me derrumbe y comence a llorar, sin consuelo, le habia tenido a eneko tan cerca y tanlejos, estuve a punto de ser suya, pero mi cabeza no me dejaba, sabia que asi le aria mas daño, asi que solo dormimos juntos.

-¡MALDITASEA!-grite llena de rabia-¡¿POR QUE A MI?! ¡ NO ES JUSTO!- las lagrimas no cesaban y el aire apenas entraba en mi nariz, de tanto llorar; me fui serenando poco a poco y me fui a mi habitación al entrar todo parecia normal, escetuando por una carta en mi mesa, tenai escrito peque, eso dejaba claro que era de hugo.


Peke:

Se que te hayas encontrado de nuevo con eneko no a sido facil, tan poco se si volveras hoy o dentro de una semana, pero que sepas que si quieres tomar alguna decisión , como… dejarlo, lo aceptare; yo se… que estamos casados y que eso nos unira para siempre, pero tambien se que tu y yo no somos una pareja convencional, no quiero decir que no me quieras, que eso no lo dudo.

Tan solo digo que cueste lo que cueste quiero que seas feliz, yo estoy haciendo todo lo posible por que tu felicidad sea lo mas completa posible.

Te quiero peque
HUGO

PD: NO ES UN ULTIMATUM.

Al leer la carta me quede mirandola, yno entendia , ¿como?, pero si dije que necesitaba estar sola, en fin , mi madre dice que la cara es el espejo del alma y creo que al ver a eneko hugo vio lo que siento realmente por el.

Me cambie de ropa y recogi unos libros, tenia tiempo suficiente para ir a las tres ultimas clases asi que me dirigi hacia el campus andando, al llegar a la facultad , enseguida me encontre con iraide y laura, las dos andaba con la cabeza metida en el libro, iraide fue la primera en levantar la cabeza.

-hola chicas-dije intentado hacer como si nada, pero en la cara de laura se veia que andaba un poco enfadada.
-hola
-hola mel- se levanto de la silla iraide- viene a la cafeteria, no quiero dar clases hoy.
-bueno… la verdad es que ando faltando mucho.
-tranquila iros yo me quedare cogiendo apuntes-dijo laura medio sonriendo,iraide me agarro del brazo y salimos de la clase.

-¡LAURA, LUEGO TE LLAMO!-chille mientras salia de clase, mire a iraide la notaba algo preocupada.- ¿pasa algo?- iraide sonrio.
-no… bueno si laura ando mosca contigo y conmigo.
-¿mosca?
-si le dije que salimos a correr juntas y se enfado por que no la avisamos.
-pero… bueno dejalo luego hablare con ella.
-y a ti, ¿que te pasa?
- a mi nada- dije poniéndome un tanto nerviosa, iraide era muy obserbadora.
-mel, ayer te vi con un chico… y bueno… creo que tenemos que hablar.
-¿chico?-me hice la tonta
-si, y no intestes negarmelo, ademas te hecho salir de clase por que tenemos que hablar.
- no te entiendo, no se de que quieres hablar.
-vamonos de aqui- dijo entrando en el baño.
-pues en el baño no vamos a ir muy lejos.
-mel, lo se todo y quiero ayudarte- me agarro el brazo- pero antes vamos a un lugar seguro, aqui las paredes tiene oidos- yo me quede quieta, iraide sabia mi secreto no me lo podia creer, me agarro fuerte- cierra los ojos- cerre y sentir fluir a otro sitio.


Tras sentir mis pies posar en un suelo de arena , abri los ojos y pude ver donde nos encontrabamos en una playa, el sonido de las gaviotas me tuvo un momento inotizada, pero al ver a iraide pude recordar las palabras de iraide y especial “ lo se todo y quiero ayudarte”, me quede mirandola y ella sonrio.

-esto…- no sabia como empezar.
-mel, veras se quien eres y quien es tu familia.
-y…
- yo tambien desciendo de tu familia, somos primas lejanas.
-¿Qué?-mi vida era una autentica locura, retrocedi un paso.
-quiero ayudarte-se acerco a mi tendiendome la mano, yo le rechaze; ella sonrio- no estoy encontra tuyo , solo quiero que confies en mi y te desaoges o te volveras loca – me sente en la arena y mire al horizonte.
-¿Cómo sabes que somos familia?- salio de mi boca esa pregunta, sin pensar.
-veras, en la familia no solo ha habido un solo hijo yo desciendo de los hijos de la primera hija de melisa.
-¿Por qué no te llamas melisa?
-no soy de las herederas, asi que pueden llamarme como quiera.
- asi que pretendes que me crea que tu eres de mi familia.
-si
- ¡iraide!
-es la verdad.
-¡vale! Y no ves que es mucha casualidad que tu y yo estemos en la mismca clase.
-no, no es casualidad, vine para protegerte.
-¿protegerme?
-si, veras teniendo encuenta tu herencia familiar, pues… te has ganado unos cuantos enemigos por herencia.
-ya… a mi me lo vas a contar- deposite mi cabeza en las rodillas- eso me a costado perder a eneko.
-lose
-¿lo sabes?
-si, ya te dije que te vi con el, pero hay algo que no entiendo ¿ si tu estas con Hugo, eneko…?
-es muy largo de explicar…
-tenemos todo el tiempo del mundo.
-hace frio- me queje , seguia mirando al mar y las gaviotas, me relajaba aquel lugar
-yo quiero a eneko pero…
-¿pero?
- no puedo contartelo, no quiero poner a mas gente en peligro.
-a mi no me pondras en peligro, soy …
-¿Qué eres?
-mel, no te han hablado de los guardianes
-¿guardianes?- pense por un instante y no pude recordar.
-no, nada, solo conozco la orden
- entonces si sabes, la orden esta formada por componentes de la familia, con el paso de los años se han ido formado grupos de la familia a traves de toda España y alrededores, y asi mismo cada uno tiene encargado una funcion en la orden, por ejemplo tu tienes la mision de proteger la puerta y yo la de proteger a la señora de la puerta ,que en este caso eres tu.

-¡ah! Asi que te has hecho pasar por mi amiga durante todo este tiempo.
-no, no me he hecho pasar, soy tu amiga.
-pero por que me lo has ocultado.
-era por tu bien, tu no devias de saber quien soy yo, al menos…
-¿Cómo que no? En eso no estoy de acuerdo.
- eso no lo decides tu.
- vale, y que te ha hecho cambiar de opinión.
-saber que estas en peligro.
-¿peligro?
-si, esta noche mientras tu estabas con … eneko… alguien visito el piso y te dejo un amable regalito.
-¿regalo?
-si, una serpiente; no sabes lo que me a costado capturarla.
-¿serpiente?- me puse a temblar con tan solo pensar en ver la serpiente subir por mi pierna
- si claudia, ¿la conoces creo?
-si, no nos caemos en gracia.
-lo se, tambien se que te has casado con Hugo.- abri los ojos de par en par- tranquila eso no lo tube que averiguar, me lo digistes mientras dormias llorando.
-no se lo digas a nadie, por favor, Hugo lo a hecho para protegerme no quiero que salga herido.
-no lo he hecho, por que tengo una buena razon.
- uff- dije tumbandome en la arena.-gracias.
-no tienes por que darmelas-se tumbo ella de costado, yo gire m cara y la mire.
-anoche… se que estuvo mal, pero tenemos un problema.
-¿Cuál?
- eneko esta comenzando a recordar cosas, Hugo debe de enterarse y borrarle de nuevo la memoria.
-no se lo diras- se puso seria- ahora Hugo es bueno, pero eso no quiere decir que no pueda volver a cometer herrores, asi que trata que no cometa ninguno mas, ya no podre taparlo.
-pero… eneko….!dios!- empece a llorar- saber que…
-dilo, desaogate no tienes por que avergonzarte.
- es que tu no sabes lo que es esto, no sabes lo que es tener a quien amas tan cerca y la vez tan lejos, es como una pared trasparente pero no se puede pasar.
-lo se.
- y no es que no quiera a Hugo, pero cuando estoy con eneko se me pasa el tiempo.
-lo se, pero ahora no es momento de estar con eneko.
- ya nunca habra un nosotros, sino que hubo un nosotros.
- nunca se ha de tirar la toalla.
- yo la e tirado esta mañana, le he dicho a eneko que reaga su vida con otra persona.
-¿Quién? La lagarta esa, la novia supuesta que tiene el.
-si la misma.- ella sonrio con desgana.
- ¡ay! Hombres, tu tranquila encontraremos solucion a esto.
- ¿deveras?
-si confia en mi lo que me propongo , siempre lo consigo.
- no creo aquí no hay mas que hacer.
-si lo hay y mucho, pero , has de tener paciencia.
- uf, de eso tengo para rato, pero se me agota.
- pues la recargas , aso no puedes hacerlo, ademas tu si tienes ganas de desaogarte quedamos aquí ¿ vale?
-si, pero será mejor que vallamos, laura a de estar preguntándose donde no habremos metido.-mire el reloj.
- todavía queda una hora para que terminen las clases hay tiempo.
- Que propones que hagamos.
- No se .
- ¿dónde nos econtramos?
- En Acoruña
- ¿Cómo?
- Si , siempre que vengo aquí es para relajarme, casi nunca hay andie en la costa a estas alturas del año y me viene bien despejarme.
- No me extraña con el frio que hace como para parar aquí quieta.
- Mel – me levante.
- Si
- Vas a volver a ver a eneko- yo me pare en seco .
- No quiero hablar ahora de eso
- Algun dia tendras que hablarlo
- Si, pero ahora no quiero no me apetece.
- Cuanto antes creo que...
- Dejalo vale, ahora no es momento, ademas antes devo de saber mas por que no me habias dicho nada hasta ahora.
- Si ya te lo he dicho.
- Ya pero eso no cambia nada.
- Como que no
- Bueno si , que me has estado mintiendo.
- No, solo te e ocultado información
- ¿qué edad tienes?
- Mmm, me preguntaba cuando me lo ivas a decir
- Ira...
- 23
- ¿23?- abri los ojos, pero si apenas parecia que tuviera 20.
- Si
- Has tenido que dejar tu vida por mi culpa, mi vida es la causante de tantas complicaciones en otras- me lamentaba de mi vida, y de sus consecuencias.
- No, yo decidi, nadie me obliga asi que no te rayes con eso ahora, ademas recuerda que no se lo puedes decir a hugo.
- ¿por qué?- me queje, ella me puso la mano en un hombro mientras andabamos.
- Se que se a portado bien , ¡ahora! , pero eso no justifica nada.
- Le van a hacer algo.
- No, por que solo lo se yo.
- ¿vas a contaselo?
- No- siguió andando por delante mio- pero me soprende que te sigas preocupandote por el.
- Quizas sea raro, pero me preocupa yo se como es realmente hugo ahora.- ella paro en seco y me miro seria.
- ¿estas segura?
- Si, completamente
- Quien la hace una la hace dos.
- No tiene por que, ademas la gente aprende de sus errores
- Eso espero que tengas razon, sino ...
- Ira..
- No podre seguir guardándole las espaldas, entiéndelo.
- Lo entiendo.- me comenzo a bribar el movil, lo saque del bolsillo
- ¿quién?- mire a la pantalla.
- Nadie- colgue era eneko
- Si quieres cojelo yo me voy, sabes ir a casa.
- Si, pero da igual.
- Va quedate un poco aquí , yo he de irme- dude un poco pero al final accedi.
- Tienes razon quedarme un poco sola me vendra bien, luego voy ,en mi habitación dentro de media hora.
- Vale, hago yo la comida le digo a laura .
- Gracias
- De nada, para eso estamos, pero... bueno , ya hablaremos,y recuerda no te comas tanto la cabeza, al final todo saldra bien.- me dijo adios con la mano y desaparecio, me quite los zapatos y comence a andar sobre la arena, con los pies descalzos, necesitaba pensar y iraide tenia razon, era el lugar perfecto para ello.

Llevaba mas de una andando sobre la arena, cada vez hacia mas frio, pero eso era lo que me reconfortaba , me hacia sentir viva, no tenia por que pensar solo mirar a la mar y que ella se llevara mis problemas, no queria ni pensar en volver a la residencia y a mi vida, ¿para que? Amar a alguien que quiero, pero… me a destrozado mi vida, no poder estar con quien amo…
Huir no es la mejor opción, esa frase apareció en mis pensamiento; en mi vida e huido no voy a comenzar ahora; recogí los zapatos de la arena y me dispuse a limpiarme los pies para calzarme los zapatos, cuando… senti la sintonia de mi movil, en la pantalla aparecio el nombre de Hugo, le colgue ahora no queria hablar con el, eso me hizo cambiar de opnion me apetecia quedarme un poco mas, un poco mas no aria daño a nadie, pero el movil volvio a sonar y coji sin mirar.
-hugo, necesito estas sola, lo siento
- no soy Hugo- enseguida reconoci la voz,pero mire la pantalla era eneko.
-perdona… ya hablamos …- me disponia a colgar cuando…
-necesito verte
-¿para que?, no me vas a hacer cambiar de opinión- me colgo.
-mel- me gire sobre mi misma y eneko estaba de pie frente a mi.
-ENEKO- chille fuerte, comence a agitarme, me habia dado un susto de muerte.
- que haces aquí
-eso a ti no te importa, asi que sino te importa dejame sola- me di la media vuelta mirando a la mar.
-no
-gracias
-no me voy
-eneko no seas cabezota, vuelve con tu querida Irene
-no,me quedo contigo
-eneko esto no esta bien- me levante y comence a andar hacia la orilla, hasta llegar al agua que estaba fria, eneko me siguio-sera mejor que me dejes sola.
-tu no te enteras
- ¡no! El que no parece que se entere eres tu, ¡dejame sola!
- ¡ no pienso hacerlo!
- vale – Sali del agua, me sente en la arena y comence a sacudir los pies con los calcetines, me los puse y me calze los zapatos, eneko me miraba , pero su mirada era inesistente, solo me miraba pero sin expresión ninguna, era como si me mirara y a la vez estuviera sintiendo un dilema interior.- me voy, quedate aquí, ¡adios!; besos a Irene.- me fui, pero no me iva a la residencia me fuy a donde supe que nadie me buscaria, me fuy a la torre eifel, no me pregunteis por que, el cuerpo me pedia estar alli, tan solo necesitaba sentir un antiguo recuerdo, tan solo para saber que alguna vez tuve la felicidad plena; y alli me encontraba yo, en lo mas alto de la torre eifel, viendo paris, aunque habia una densa niebla, me sente en el suelo y apolle la cabeza sobre las rodillas, tan solo tenia ganas de llorar, el haber ido alli fue un error, y lo sabia, era masoca, sabia que estar alli me aria daño, pero habeces es mejor sentir el dolor, a dejar de sentir.


Se habia hecho de noche en la ciudad del amor, ¿ironico?, yo en la ciudad del amor, sola y muriendome por dentro, por haber perdido aquello que mas me habia importado eneko, aquel niño que habia aborrecido hasta la saciedad, desde que naci; la vida es una constante ironia, cuando quieres no tienes y cuando tienes no quieres; me dispuse a bajar las escaleras y baje un escalon cuando alguien me cojio de la mano, yo no queria darme la vuelta, sentir la mano calida y fuerte agarrandome con dulzura.
-espera
-¿para que?
-para no perderte
-me perdistes
-no te creo
-creelo, ya no hay nada que hacer- seguia sin darme la vuelta, no me atrevia a decirselo a los ojos.
-dimelo a la cara
- no tengo por que
-yo creo que si, ademas si ya te perdi, dimelo a los ojos no creo que eso te cause ningun problema.
-yo… no me hagas esto…
-es sencillo , es lo ultimo que te pido, mirame y dimelo a la cara y me ire, are como si nada hubiese pasado.-respire hondo e intente concentrarme, me gire y le vi, hay estaba eneko con los ojos tristes y serio.
-eneko… por favor.
-mel…
-eneko …- una lagrima se deslizo por mi cara, eneko la recogio de mi cara y me acaricio la mejilla, yo me deje llevar por esa caricia, no sabia cuanto echaba de menos sus mimos, estos meses sin el había sido un autentico suplicio- no… - no podia hablar, un nudo en la garganta aparecio y con el ganas de llorar sin parar, pero aguante cuando pude, eneko dejo su mano en mi mejilla y me miro fijamente.
- no puedo vivir sin ti.- mis ojos se llenaron de lagrimas.
-ni yo podria dejar que te matasen- las lagrimas brotaron de mis ojos, me agarro de la cintura y me atrajo a el, me comenzo a besar y yo me deje llevar, tenia sed de sus besos y de sus caricias, cada caricia de el me hacia que mi cuerpo se estremeciera de alegria.
- te quiero, y nadie me matara- escuchar esas palabras de el me trajo a la realidad, me separe del el rápidamente, retrocediendo para tras tan rápida que me trastabille en las escaleras cayendo hacia atrás, esperando a sentir el golpe, y en vez de eso, me pude ver estar suspendida en el aire y acercándome a eneko, cuando estuve a su altura, el me abrazo y me susurro al oido- uir no es el mejor camino.
- para mi el mejor camino es donde tu estes vivo.
- crees que me mataran ¿ a mi? , princesa eso no sucedera, no eres la unica que se ha roto los sexos para intentar buscar sentido a todo esto.
- he de irme- dije sin desprendeme de sus brazos.
- no quiero que te vayas.
- he de irme, Hugo…
- ya , tu marido…. ¡ Le odio!
- no digas eso, el solo hizo lo creyó mejor.
- le defiendes – me quito de sus brazos y me agarro de los hombros obligandome a mirarle a la cara.
- el a cometido errores, pero esta …
- ya, que lo que a hecho no cuenta, como lo esta arreglando según el.
- bichito…- sabia que habia jugado sucio, al llamarlo asi, pero no queria que se enfadara ahora, no podia discutir con el.
- vale , vale; en fin el que ha hecho, me roba a mi novia , me borra la memoria a mi y a mi familia , claro y tambien a la tuya, te obliga a casarte con el y para colmo, en vez de que estes enfadada con el, le defiendes- me suelta- ¡ esto es el colmo! , si quieres le doy las gracias.
- no es eso.
- solo respondeme a una pregunta- dijo algo enfadado- por que no leistes el papel, ya sabes el encantamiento, ahora no estariamos asi.
- es verdad , ahora estarian en guerra las dos familias.
- no tendira por que.
- si , era casarme o matarme a mi o a ti, no te enteras no tuve eleccion.
- si la tenias- dijo enfadado, pero sereno.
- ¿de veras? – puse las manos en jarras- y tu ¿Qué?
- yo – se señalo asi mismo y puso cara de soprendido.
- si tu, hace cuanto que recuperastes la memoria.
- mel… pues…
- la verdad
- el dia que nacieron las niñas.
- ¿Cómo?
- no lo se, solo me acuerdo que entre en la cabaña tu estabas durmiendo con las niñas y yo me aburria, me puse a dibujar en el cuaderno que habia dentro de la mesa de la cocina y cayo un papel de el, lo lei y bi un papel con tu letra, de pros y contras de Hugo y mios, y atrás vi con mi letra , escrito, me elijio a mi, al principio pense que eran alucionaciones mias, pero mas tarde comence a darle vueltas he hizo un conjuro de rememoración, y comence a recuperar la memoria, luego anduve mirando en tu cabeza- le mire enfadada, eso no se hacia- si, ya se que no debía, pero necesitaba saber, entonces me entere de todo, tu casada con Hugo, y que lo hacías por salvarme a mi, intente hablar contigo pero te matenias escurridiza.
- veo que sabes las cosas- dije seria- pues entenderas que he de irme.
- no tienes que irte, se lo diremos a todos e intentaremos que esto vya a donde deva ir.
-no, no voy a poner tu vida en peligro- me acerque a el enfadada y con las manos apretadas.- el me cojio de los brazos y me abrazo.
-no es algo que vayamos a discutir, te perdi una vez no te volvere a perder.
- no solo decides tu.
- ya esta todo decidido, vamos-
- ¿ a donde?
- a ser solo dos personas mas entre en tumulto, tan solo tu y yo.
- eneko…- me sello los labios con un beso, me calle y le mire
- cenemos y que pase lo que tenga que pasar a partir de mañana, olvidate que tu eres mel y yo eneko.
- tu…
- ¿gano?- sonrio-lose, te he hechado de menos.
- yo tambien.- saque el movil del bolsillo, lo apague- solos tu y yo- saco el su movil.
-tan solo tu y yo, y ahora vayamos a las calles de paris.
- carpe diem
- eso es- cojimos el ascensor para bajar, la torre eifel estaba encendida y la ciudad despejada , desde alli se podia ver todo paris, me sentia en una nube como si hubiese despertado de un mal sueño; nos adentramos en las calles y miramos distintos restaurantes, al final paramos en uno pequeñito con las mesas de barriles, un italiano, pedimos una pizza y nos mirabamos , las palabras sobraban, era un beso una caricia, era intentar recuperar el tiempo perdido de besos y caricias no dadas en tanto tiempo; después de cenar anduvimos y me esplico que habia en cada calle los museos, paramos en un escaparate, era una tienda de animales, me quede fija mirando un cachorrito de pelo negro un cocker, con los ojos tristes.
-bichito… mira – señale el crital, hacia donde se econtraba el perro.
-que.. ¿te gusta?
- me da pena, mirale hay solito.
- espera
-¿Qué vas a hacer?- entramos en la tiendo, ya era hora de cerrar.
-buenas noches.
- guenas- dijo un hombre mayor, nos miro el hombre.
- cuanto pide por ese perro.
- ¿Cuál?
- aquel, el negro- señale el perro.
- ¡ah! Sabia eleccion con la raza, pero ese no es el mejor, por que no elige mejor uno de sus hermanos- me señalo a otros perros que habia en otra jaula.
-no, eneko me gusta ese.
- es el cachorro mas debil de todos, si sobrevive sera un milagro.
- nos lo llevamos – eneko se acerco a la jaula- podriamos llevarnoslo ahora.
- si, esperen un momento.
-estas loco, donde lo metemos-
- se me ocurre un lugar- en su cara aparacio una mirada de felicidad y alegria.
- me imagino por donde vas, asi podremos vernos.
- yo crei que nos veriamos igual.
- poco a poco, no podemos ir a la deriba debemos buscar la salida.
- vale, pero nos veremos una vez al dia.
- si, pero tenemos que ser…
- ya precabidos.- el hombre aparecio con una cesta de plastico, se dirgio a mi.
- señorita queria cojerlo ahora antes de meterle a en la cesta de viaje.
- claro, haber pasemelo- el hombre vajo y saco al perro de la jaula, pude ver como temblaba.
- tambien quisieramos comprar algunas cosas mas, como un collar una cama comida.
-si claro, ahora lo preparo mientras señorita mire el collar que mas le guste y piense en un nombre le regalare su inicial para que lo cuelgue en el collar.
- gracias- le sonrei al tendero y comence a mirar los collares habia en muchso colores pero al final me decidi en uno rojo de cuero con perritos pequeños de plata.- este me gusta, que te parece- le enseñe a eneko.
- me gusta, como lo vamos a llamar.
- no se que te parece … akor.
-¿akor?
- si , lo hoy una vez – el tendero aparecio con mas cosas, un saco de comida una cama de goma espuma, una manta una, la correo estensible y un modedor en forma de perro de la dama y el vahabundo.
- señor, creo que ya esta todo- sonrio y deposito todas las cosas sobre el mostrador.
-si, las vacunas…
- por eso no hay problema los jueves viene el veterianario, os doy para la semana que viene.
-si- eneko acaricio a akor.
- ¿ que hora le vendria mejor?
- por la tarde.
- sobre que hora
- a las cinco- respondi yo, antes no podria y mas tarde seria difícil que pudiera ir.
- ya esta apuntados, pero… han decidido el nombre de perro.
- akor-dijo eneko.
- sabio nombre , corto y poco comun- dijo mientras lo escribia en una tarjeta, dejo de escribiry se acerco a ami- has elegido el collar.
-si, este – se lo mostre.
-deme un momento señorita- le deje el colante y puso una letra “A” con cristales de swaroski.
-no tendria otro mas masculina.-dijo eneko.
-¿perdon?
-si eso mas para perras ¿no?-dijo eneko.
- si señor, por eso mismo, es hembra.
- ¿hembra?-dijo eneko, yo agarre mas fuerte al akor, o debia afeminar el nombre.
-si , eso es perra.
-mmmm… pues…
-pues nada, nos la quedamos.
-mel…
- bichito… pero si a ti te gusta.
- si, pero nos traera problemas.
- no mas de lo que ya tenemos.- puso los ojos en blanco.
-esta bien tu ganas- sonrei y le di un beso en la cabeza al perro.
-mmm… creo que ya no te llamaras oker sino Kora.
-kora es bonito, pero a mi oker me gustaba tambien.
- tu me diras es hembra no le voy a poner nobre de perro siendo perra.
-Kora- la perra empezo a moverse feliz con la colita rapidamente, haciendome cosquilas en la mano.
-¿kora?- sijo el señor- eso es con k o q.
-con K- dijo eneko, el hombre rebusco en la caja y saco una k, la engancho de la correa.
-si me deja señorita le colocare el colgante a kora.
-si por supuesto- deje el perro encima del mostrador sujetándolo para que no se callera, le puso el collar, metio todas las compras en varias cosas y relleno eneko una cartilla del perro, poniendo el perro a nombre de los dos.
-mel- me jire sobre mi misma- deberiamos volver a casa.
-si la verdad es que hugo andara algo mosca ya son dos dias no le e visto cuando e vuelto hoy.
-no me referia a zaragoza sino a… - miro al perro.
- perdona, se me habia olvidado , pero es que me da penica dejarla la noche sola.
-que pretendes hacer, llevarlo a …
- vale… pero..- comence a pensar, se me ocurrio una idea.
- ¡ hay dios! Con esa cara miedo me das, que andaras pensando.
-y si.. va dejalo.
-dilo… si al final lo vas a decir.
- y si te haces un hechizo de proteccion y te vienes a pasar una noche alli conmigo, bueno y la kora.
-si claro, y cuando vea a hugo le digo ¡hola! Vengo a dormir con tu mujer.- le puse cara de póquer.
-ahora te da reparos besar a la mujer de otro, te recuerdo que a pasado antes…
- mel, no empezaremos a discutir ahora.
- no- mire el reloj eran mas de las 9, comence a pensar que estaria pensando hugo o iraide y laura.
- mel, poco a poco , soy yo el primero que se muere por estar contigo, pero no podemos haer todo lo que queramos cuando queramos.
-tiees razon, asi que buenas noches- desapareci y apareci en mi habitación, con kora en brazos.
-hola- escuche la voz de hugo tras de mi, me gire y le mire.
-hola- dije bajando la cabeza, el se acerco a mi.
- mel, dijimos que nada de secretos.
-si
-¿hay alguno?- dude unos minutos, pero decidi decir que no.
-no, solo estoy un poco agobiada, solo eso.
-seguro…- me miro como intentado entrar en mi memoria y yo le bloquee, no sabia como pero sabia que lo habia conseguido por que puso cara de fastidio.
-dejame- dijo serio.
-no
- ¿por que?
- por que no- dije enfadada, me molestaba que no confiara en mi, si quiero puedo tener mis secretos.
-mel, se que escondes algo, tarde o temprano lo descubrire- me agarro del brazo- no solo hablamos de tu vida sino tambien de la mia.
- lose, pero sueltame ahora, me haces daño- comence a llorar y conmigo la perra se puso inquieta, la cara de hugo era rabia y pude ver un matiz de odio; pero aun asi no aflojo, sino todo lo contrario- hugoooooooooo
-no-me miro mas serio- dime donde has estado.
-no tengo por que, sino quiero no te lo dire.
-no es una condicion, es una orden.- me miro serio y me chillo- melisa no me hagas enfadar- me estaba haciendo mucho daño.
-si no ¿que?- respiere ondo y me parre de llorar a pasar a la rabia- ¡o me sueltas ¡
- no te soltare, esta vez te has pasado.
-chillare.
-no te oiran- dijo triunfante.
-¿Seguro?
-si, ya sabes magia.
-yo se como deshacer…
- y yo..mel no me dejas otra opcion.
-peque- dije co voz baja y el aflojo, sonrei- que quieres saber.
-solo por que te fuistes asi sin mas.
-necesitaba espacio, volver a ver a eneko no me a venido bien.
- ¿donde has pasado la nohe?- dijo dejandome el brazo y relajandose.
-en un hotel.
- ¡mientes!- dijo enfadado
-cierto
- ¿ has estado con el? ¡verdad! –dijo furioso.
- si- tras decirselo, levanto la mano y me di un bofeton.
-no le volveras a ver nunca mas, ¡e has entendido!- yo retrocedi poniendo la mano en donde hugo me habia pegado.
- me has pegado-dije mirandole con horror.
-lo siento, pero te lo buscastes, no sabes me e vuelto loco buscandote, no sabia si te habian hecho algo o no.
-te llame para avisarte.
-¿y que?
- mira hugo- me puse seria y firme- largate y dejame sola.
-no me ire, hasta que no haya arreglado contigo un par de cosas.
-hugo, no estoy para tus celos, asi que dejame en paz.
-no te dejare sola ya , no ni un minuto, mel… yo te quiero.
- y un cuerno y por eso me pegas, ¡ja!
-lo siento no era mi intencion… no has visto que has puesto nuestras vidas en peligro.
-eso no te disculpa de haberme pegado- el Kora comenzo a llorar, la acune en mi brazos protegiendola.
-mel, lo siento, no volvera a ocurrir.
- ¡obvio! Por que tu y yo hemos terminado, me importa un cuerno el trato, tu familia la mia.
-estas enfadada no sabes lo que dices- se fue acercando cada vez mas a mi.
- quedate donde estas- me puse seria.
-peque.
-no, peque no, a partir de ahora las reglas las marco yo.
-es que no te das cuenta no puedes hacer siempre lo que te de la gana.
- acaso te crees, que no soy libre de hacer lo que quiera.
-no tu no, ya no.
- si¿Por qué?
- eres mi mujer, y me debes obediencia y respeto.
-¿obediencia? ¡ja! Y un cuerno, y ¿respeto?, eso lo has perdido en el momentop que tu m elo faltastes, asi que no vayas de marido machito, que no te pega en el siglo XXI.- se acerco rapidamente a mi y me agarro de la cintura aproximandome hacia el.
-mel, te amo y siento hacer esto de verdad, pero no me dejas otra.- me miro serio y coloco un dedo en mi cabeza.
- ¿Qué vas a hacer? – me puse tensa.
- lo que me pedistes en un principio, voy a borrarte la memoria.
-pero yo no quiero.
- lo querras.
-no, Hugo por favor- dije temblando, casi en un llanto.
-mel, e intentado que esto funcionara, peor encuanto lo ves se va todo al traste.
-no le volvere a ver, pero mis recuerdos…- comenzaron a salir lagrimas de mis ojos- los recuerdos son lo unico que me quedan, eso no me los borres.
-sufriras, y yo no quiero ser duro contigo.
-no volveras a serlo, todo volvera como siempre.
-eso ya lo se, encuanto te haya reajustado la memoria lo veras todo mas claro.
-hugo, no hay otra salida.
-te la di y la desaprovechastes.
-fuy una tonta lo se- deje al perro en el suelo,me abrace a el, necesitaba tiemp; habia descubierto al verdadero Hugo.
-mel, es mejor asi.
-hugo, por favor- me separe un poco de el y le mire a los ojos- no lo hagas, seremos solo tu y yo.
-¿estas segura?- dijo con incredulidad.
-si- y le bese lo mas apasionadamente posible, el bajo la guardia , tal y como habia previsto; se separo de mi y me acaricio la mejilla.
-lo siento de verdad- dijo apenado, pero a mi no me conmovio.
-tranquilo, se que no volvera a pasar.
- eso te lo aseguro- me cojio en brazos y me llevo a la cama- mel sabes cuanto de importante eres para mi.
- si- pense para mi , tanto como toda la herencia de mi familia, pero pense bloqueando la mente.
-mel.. puedo…- se acerco mas a mi.
-puedo… que quieres decirme.
-preguntarte.
-pregunta
- por que bloqueas al mente.
- habeces las chicas necesitamos intimidad.
-pero entre tu y yo no hay secretos ¿verdad?
-no
-bien..- en su cara aparecio una sonrisa y me miro , se fue acercando poco a poco mas a mi y comenzo a besarme cada vez mas apasinadamente, hasa que senti sus manos sobre mi cintura deslizandose por todo el contorno hasta encontrar el boton, empezo a desabrocharlo, yo no sabia como pararlo, asi que cuando estaba bajando la cremallera yo le agarre las dos manos.
-hugo… no es buen momento.
-¿Por qué?- me miro como el niño que no le dan lo que quieren.
-no es que no quiera… es que…estoy con esos dias…
- ¡ah! Lo entiendo, no pasa nada, ya habra otra ocasión, no hay prisa.
-gracias- el se levanto de la cama.
- sera mejor que duermas y comiences a ir a clase o perderas el curso.
-tienes razon- me levante de la cama, mire alrededor y no encontraba a kora, Hugo se dio cuenta.
- buscas a chucho.
-si, ¡kora!- no la veia y me di cuenta que la puerta del armario empotrado estaba semiabierta, abri la puerta del armario y mire alrededor, tenia en el suelo un par de zapatos y unos peluches, y entre ellos pude distinguir a kora con las patitas en la cabeza y temblando, la coji en brazos- mi niña , esta bien todo paso- dije acunadola, pude ver a Hugo como la miraba- Hugo no la mires asi, ella no tiene culpa de nada.
-vale, ¿pero que vas a hacer con ella?
-quedarmela
-sabes que en la residencia no dejan tener animales.
-no se enteraran
-como te pillen..
-te vas a chivar.
-no, por quien me has tomado.
-vale le buscare una casa, pero mientras tanto lo tendre aquí.
-esta bien, necesitaras algo para ella.
-no te preocupes, de eso me encargo luego.
- se lo diras a las chicas.
-si
-hay dios, como os encariñeis con ella no os la quita nadie.
- eso es problema mio, asi que si no te importa preferiria estar sola ahora.
- mel, no querrias que me quedara esta noche aquí contigo.
-hugo…
-mañana vengo a buscarte para desayunar.
- vale.
-y repecto a eneko… deberia preocuparme por algo.
-no, de verdad, le deje las cosas claras.
-me alegro, es lo mejor mel, para todos ¿ lo entiendes?- mostro una sonrisa falsa, que me hacia daño verla en su cara.
-si, buenas noches- le empuje hacia la puerta, pero el se giro sobre si mismo y se quedo delante mio, me cojio de una mano y me acaricio con la otra la mejilla.
- ser mejor que mañana te des maquillaje- me escocio un poco donde me rozo.
-si eso are- me dio un beso y fue a acariciar a kora, pero esta hizo algo que no me lo esperaba le mordio, yo me aguante la risa.
-¡maldita perra!- levanto la mano, fue a pegarla, yo la protegi.
-¡Hugo! Ni se te ocurra- dije enfadad, el se relajo.
-perdona, a sido el instinto no volvera a pasar, que descanses pequeña- me dio un beso en la frente y se fue.
-kora nos hemos quedado solas- le di un beso y la acaricie, pero al olerla pude ver que no olia muy bien, asi que Sali de la habitación y fuy al baño, pero alli me resultaria difícil bañarla, apeñas teniamos jabones y debia mantener en secreto a la perra asi que me mire en el espejo y se me ocurrio una idea, fuy a mi cuarto y saque el libro de mi abuela , comence a leer y me quede leyendo uno que venia como anillo al dedo, lo lei en voz alta y al instante aparecio una doble de mi.
-¡hay madre!- pegue un bote en la cama, ella me miro con cara asustada.
- hola
-¡hay que he hecho!- ella seguia tan asustada como yo.
-me llamo mel.
-no yo me llamo mel, tu no se que eres.
-¿Cómo? – se acerco a mi y me miro sonriente y con ingenuidad, no sabia hasta que punto tenia cara de ingenua.
-quedate donde estas ahora vengo, pense en iraide y la llame, pero no obtube respuesta asi que sali de mi habitación y fui a la habitación de iraide abri la puerta y entre entre sin llamar a su habitación y al abrir vi a iraide y a juanjo enrollandose en la cama.
-¡perdon!-dije poniendome roja y saliendo alli corriendo, escuche un chillido de iraide, pero no me pare me teletrasporte a mi habitación, cosa que provoco un chillido de mi doble.
-tranquila-dije intentandola calmar- bien que hago ahora- dije para mi misma, me gire y mire a mi doble.- haber, como te llamo yo a ti ahora.
-me llamo mel.
-vale como quieras, mel, esto son mas de las 11 de la noche y deberia estar durmiendo, asi que haz solo una cosa vale, ponete el pijama que hay debajo de la almohada y hechate a dormir vale, de lo demas ya que encargo yo.
-pero..
-no hay peros que valgan,hazme caso, sino te volveras loca, mientras buscare una solucion a todo esto. – coji el libro y comencé a buscaar una solucion pero nada ni rastro d ecomo desacerlo, asi que estuve dandole vueltas a la cabeza, cuando Hugo apareciera por la mañana y nos viera a las dos, me vino la imagen de juanjo e iraide en la cama, yo tambien que oportuna, y lo que me habia perdido en estos dias.
-(mel)-dijo una voz, que reconoci al momento, era iraide.
-(perdona no queria molestar)
-( no pasa nada, ahora voy a tu habitación)
-( si por favor, que he hecho una muy gorda)- al momento aparecio.
-que a pasado… ¡dios! Mel has hehco tu eso.
-si
-pero… estas loca.
-no se como paso yo estaba leyendo y ella aparecio.
-y no sabes como desacerlo
-eso es, por eso fuy a bucarte… pero…
-si, bueno, tuvistes que ver la cara de juanjo cuando te vio, se quedo todo cortado, hija llegastes en el mejor momento.
-lo siento , yo no queria…
-tranquila, asi he quedado otro dia con el
- cuanto hace que tu y juanjo…-dije uniendo mis dedos indices.
-na, poc tiempo, la otra noche cuando te fuiste sola me encontre con el y me invito a cenar y na no veas yo con chándal y el bien vestido, peor me lo pase muy bien, y luego… y sabes… fue maravilloso- suspiro.
-aquí alguien se esta enamorando…- dije cantando.
- oye no te rias, para una vez que me decido.
-el sabe que tu…
-no- se puso seria
-pero tendras que decirselo algun dia.
-si lo se, pero eso ya mas adelante todavía necesito tiempo.
-te entiendo.
-y que hacemos con tu doble.
-nose me vendra bien, por lo menso por esta noche.
-mañana ya veremos como lo hacemos.
-ira, me harias un favor.
-¿Cuál? Huy esa cara no me gusta-
-por faaaaaaaaaaaa- ella sonrio.
-anda dilo.
-quedate con ella un rato, yo mientras he de ir a hacer unas cosas.
-¡ya! Esas cosas no seran eneko.
-puede…
-mel, ten cuidado… ya sabes.
-si pero Hugo no sabra nada, ademas aquí estoy yo no, sabra que no me he ido.
-vale, me quedo esta noche aquí, si quieres estate esta noche con eneko yo me encargo.
-gracias, volvere antes de que llegue Hugo – me acerque a ella y le di un beso.
-y este perro.
-es perra y se llama kora, es largo de explicar luego si eso hablamos, ahor e de irme, gracias- le di otro beso- gracias, te lo recompesare.
-de nada, se buena y no hagas nada de lo que yo no aria.
-tranquila con juanjo no me liare jamas.
-¡oye!- y me fue, desapareci para aparecer en la cabaña de eneko, estaba todo a oscuras, no encontre a eneko por ningun lado, pero sabia que habia estado alli, habia dejado todo lo de kora alli bien puesto, saque el movil y marque su numero pero con llamada oculta, no me cojio, asi que me sente en la cama, no sabia si llamarlo telepáticamente pero tenia miedo de que Hugo lo descubriera.

CAPITULO V- un mar de esperanzas.


Apenas llevabamos unos minutos en la habitación del hospital, Itxaso tubo a las niñas en sus brazos un rato, pero enseguida las abuelas pidieron poder tener a las niñas con ellas, Itxaso se encontraba muy débil todavía, había estado a punto de morir, sino llega a ser por la madre de eneko, quizas no huviese sobrevivido.

La verdad es que el entorno resultaba un tanto extraño, los padres de Itxaso parecian como si hubieran visto las niñas, cosa que no me extraño, quizas Hugo tenia algo que ver con este hecho, hable un rato con ines y Imanol, los padres de Itxaso, los dos se encontraban totalmente entusiasmados con sus nietas, eneko y yo nos separamos ni un instante, era como si quisiese protegerme, cosa que me resultaba bastante incomoda, teniendo encuenta que Hugo podria aparecer en cualquier instante.
-melisa- dijo Itxaso.
-¿si?-dije acercandome a ella.
-quiero darte las gracias, sino llega ser por ti…
-¡Itxaso!no empecemos con esas, he hecho lo que habria hecho cualquier comadre, asi que no quiero volver a escuchar eso
-gracias
-no tienes por que darlas-dije arropandola-ahora descansa, mientras me ire a hacer un par de cosillas.
- vale, si sera mejor que descanse.- estaba cerrando los ojos cuando volvio a abrirlos- Hugo ha venido a la mañana y pregunto por ti.
-si, estaba…- no queir decirlo,pero sabia que podria estar un poco molesto.
-no, estaba preocupado, por que no le llamas.
-si eso era lo que iba a hacer ahora, asi que sera mejor queme valla ya, ahora todo esta en orden.
-adios melisa.
-adios Itxaso- dije y Sali de la habitación intentado eludir a eneko, cosa que me fue totalmente imposible.
-¡melisa! Espera.- no me gire segui andando, intentaba hacer como si no le huviese oido.
-“melisa, esperame; aun tenemos una conversación pendiente”- escuche cada una de las palabras de eneko en mi cabeza, por una vez odie tener el poder de hablar por la mente.
-“ahora no es buen momento”-le conteste.
-“nunca lo es, asi que mas da ahora o luego”-dijo el
-“tienes toda la razon, hasta luego”-doble la esquina y me teletrasporte a la residencia, ya era demasiado tarde como para ir a clase, asi que me tomaria el dia para reorganizar mis apuntes.


Apenas llevaba una hora en la habitación, no conseguia concentrarme no hacia mas que pensar en Hugo y como estaria el, coji el movil y marque su numero.
- el movil al que llama se encuentra apagado o fuera de servicio.
- ¡dios!-dije gritando, asi que sino tenia el movil encendido entonces tendria que hablar con el telepáticamente, estaba algo cansada, pero lo intentaria una vez.-“hugo, estoy en la residencia, ¿podrias venir?”- espere un rato pero no octube respuesta, comence a dar vueltas en la habitación, algo no me olia bien, volvi a intentarlo-“Hugo, por favor respondeme”- apenas paso un minuto cuando senti unos brazos que se aferraban a mi hombros abrazandome por detrás.
- Peque, no vuelvas… ¡dios! Me has hecho pasarlo muy mal.
- Yo…lo siento…claudia…
- Lo se, ella ya a recibido su castigo- me gire para mirarle, tenia la cara dibujada unas grandes ojeras y bien pronunciadas.
- Hugo, no has dormido¿verdad?
- No mucho, apenas podia conciliar el sueño.
- Perdona, pero las niñas… y ….- no sabia como explicarle que me habia olvidado de el por un poco de tiempo.
- No debes decirme nada, raul me lo esplico todo, lo que pasa es que esta vez me he encargado de claudia personalmente, ya me e artado de sus chiquillerías, alguien debia de pararle los pies.
- ¿Qué le has hecho?-dije algo asustada, a judgar por la cara de Hugo, no era cosquillas precisamente lo que le habia hecho Hugo a claudia
- Digamos que no moletara por un tiempo, ahora esta cumpliendo un castigo bastante severo y es mas su abuelo esta vez me a dado la razon, cosa qe juega a nuestro favor, las nuevas niñas en la familia le a ablandado el corazon por asi decirlo.
- Me alegro, pero eso no quita el problema de claudia.
- Lo aplaza , lose, pero menos es nada.
- Tienes razon-dije sonriendo, me abrace a el lo mas fuerte posible y luego le di un beso, el me respondio apasinadamente y me pillo de improviso y me vojio en brazos, y llevandome direccion a mi cuarto, me dejo sobre la cama con cuidado y luego se acosto a mi lado.
- Melisa , tenemos que hablar.
- Dime…-comence a temblar, la cara de Hugo me estaba poniendo nerviosa.
- No se por donde empezar…. Veras, estar un dia sin ti, sin saber donde estaba ni como estabas, me a dado que pensar, y mas sabiendo que estabas con eneko, ahora que se que has vuelto a ser mia, pues… me puso algo nervioso-dijo undiendo su cara en la almohada.
- Hugo no tienes…- me calle, por que en realidad si tenia por que preocuparse, estar con eneko me habia despertardo viejos recuerdos, que crei superados, pero mucho que despertarsen debia volver a dormirlos; comence a reirme- tu……..- le dije señaladole la cara- estas... ¡celoso!-dije riendo, el levanto de la almohada.
- No es eso-dijo refunfuñando.
- A¿no?-dije ironicamente.
- ¡no!- dijo a la vez que me agarraba e la cintura y comezaba hacerme cosquillas.
- Hugo para-dije suplicando, apenas podia hablar , por que estaba riendome a carcajada batiente.
- Peque ¿me quieres?-dijo a la vez que dejaba de hacerme cosquillas y me abrazaba.
- Si-dije automáticamente.
- Gracias, ahora me ire a dormir.
- Entonces, me dejas aquí solita-dije con cara de pena.
- no, por que tienes que ir a ver a Itxaso, y…-puso cara serio- debes ir con eneko a hacer los preparativos del bautizo como sois los padrinos-dijo o ultimo con ritintin.
- Mira que eres bobo-dije levantandome de al cama- si quieres quedate en mi cama, yo no tardare mucho.-iba a ir al hospital cuando Hugo me agarro de la cintura y me trajo otra vez a la cama, me beso apasinadamente y luego me dijo al oido.
- Seria mejor si te dieras una ducha, tienes la misma ropa que ayer- me mire a mi misma, y me puse roja de la vergüenza, sabia que tenia toda la razon y lo que es peor, olia mal fijo, pero no me daba cuenta, quizas me habai acostumbrado.
- Tienes razon..-dije agachando la cabeza.
- Pero para mi sigues estando guapa igualmente- me empujo un poco hacia delante a la vez que se levantaba de la cama- te tengo que dejar, e de ir a descansar y a hacer un par de cosas antes, nos vemos a la noche en el hospital.
- De acuerdo, pero…
- Te quiero-dijo dandome un beso en los labios.
- Yo tambien-dije, y desaparecio.

Llebava mas de un rato debajo de la ducha, el agua caliente sobre mi cabeza me calmaba y me hacia despejarme de mi vida, de mis preocupaciones, pero esta ves no lo conseguia por mas queria , no lograba quitarme de la cabeza las ultimas palabras de eneko, “ queria hablar conmigo, a solas”; no es que no tuviera valor para hablar con el a solas, solo que no me veia con capacidad suficiente de aguantar que me dijera ciertas cosas que me dolerian; asi que tarde todo lo que pude , me vesti lentamente , me peine despacio; pero con mi empeño en alargarlo todo lo que pudiera, el resultado fue inesperado, estaba mas guapa que nunca y lo que era peor, seguro , que hugo se sentiria celoso y molesto.

Una ves preparada volvi al hospital, alli apenas habia nadie, las niñas estaban en la sala de cunas, en la habitacion solo estaba lorena, dormida en el sofa, y itxaso dormia placidamen,me dirigi hacia la sala de cunas a ver a las niñas, las dos estaban en una cuna de gemelas, dormian abrazadas igual que la noche anterior.

El tiempo se me paso volando mirando a las niñas, no me cansaba de verlas como se querian la una a la otra; por un momento envidia, a mi me hubiera encantado tener una hermana gemela; tras estar un buen rato me dirigia hacia la cafeteria sin mirar muy bien por donde andaba, de repente escuche mi nombre.
-melisa- dijo una voz tras de mi, sabia quien era pero prefiria no mirarla a la cara, sino afloraria todos mis instintos asesinos, y con ella a mi lado afloraban mas que nunca; segui andando para adelante haciendo caso omiso de la llamada, volvi a escuchar- melisa- un poco mas fuerte que la anterior vez, volvi a hacerme la loca, y entonces, senti una mano en mi hombro derecho, haciendome girar por completo; me gire poco a poco y me encontre cara a cara con irene “la novia de eneko”.
-melisa no me has escuchado, te estaba llamando-dijo con tal naturalidad, que cualquiera que pasara a nuestro lado, pensaria que eramos amigas de toda la vida.
-¿de verdad?-dije ingenuamente- no te oido.
-si te he llamado varias veces.-dijo ella con una sonrisa falsa.
-no te oi- le dije esta vez secamente.
-me gustaria hablar contigo- dijo ella animadamente.
-¿De que?-dije a la defensiba, siendo amiga de claudia de hay nada podria ser de fiar
-eneko-dijo ella , dibujandose en su cara una sonrisa de satisfacion y maldad.
- ¿eneko? No tengo po rque hablar nada contigo y mucho menos contigo no te conozco de nada.
-veo que no me lo pones nada facil, asi que empezarae por lo director.
-a ¿si?, haber me da igual lo que digas por un oido me entra y por otro me sale.
- el es mio, asi que deja de revolotear a su alrededor y atiende a tu novio.
-¿Cómo?-dije con los ojos abiertos como platos, puse los brazos en jarras y le mire a los ojos con odio.- todabia no a nacido nadie que me separe de alguien si yo no quiero, asi que quitate esas ideas de la cabeza, de que… no haga caso a eneko.
-lo pagaras-dijo ella con tono amenazadr.
-mira como tiemblo- le dije en tono de burla.
-si le quieres , te separas de el; yo he sabido hacerle un hombre.-le mire estupefacta, no es que no supiera que los hombres tienen sus necesidades, pero esperaba …exactamente , no podia esperar nada,yo le habia dejado por
Su seguridad.
-¡dejame en paz!-dije con voz un poco alta- ¿ que clase de novia eres? No seras una de esas que tienen miedo constantemente de que su pareja le deje.- le sonrei cinicamente- ahora que lo pienso, creo que tengo razon- le sonrei y me di la media vuelta, volveria a zaragoza, tenia muchos deberes y habia perdido muchas clases a cuenta de mi enfermedad y el nacimiento de las gemelas.
-como te acerques a el…-dijo amenazandome.
-no hace falta que te preocupes por eso-dije dandome por ultima vez la vuelta, para mirarla- el vendra a mi- y me fui del hospital de vuelta al piso.

Al llegar al piso fui directa a mi habitacion, no vi por ninguna parte a hugo, cosa que en cierta manera me alivio, no queria que me preguntara por que llegaba de esa forma y tan pronto, me sente en mi escritorio y encendi el portatil, debia de ponerme a programar, ya era hora de dejar de hacer el gadul.

Llebaba un buen rato intentando que me saliera los ejercicios de programacion pero era inevitablemente imposible, era incapaz de concentrarme, en mi cabeza habia estado retumbandome las palabras que habia mencionado irene “yo he sabido hacerle un hombre”, que habia querido decir con eso, que eneko, ya no era…, ¡dios! Por que tiene que ser todo tan dificil, solo pido que los que me importan esten a salvo y cada vez que me acerco a alguien que quiero,o sale herido o consiguia casi por los pelos salvarles; en esto se habia convertido mi vida en un vaiben de emociones inutiles, por que por mucho que amara a una persona sabia que jamas volveria a estar conmigo; decidi ponerme el chandal e ir a correr, ahora que habia adelgazado a cuenta de la enfermedad me habia propuesto ,seguir una vida saludable y asi que aparte de comer bien tambien iba correr.

Después de cambiarmDespues de cambiarme y vestirme con el chandal vaje las escaleras y me encontre con iraide, una de mis nuevas compañeras de clase, andaba con los cascos puestos y en su mundo, pero cuando estuvo a mi altura levanto la cabeza y se me quedo fijamente mirando, no sabria como explicarlo, pero no tenia mirada de sorpresa sino de enfado.
-¡hola iraide!-dije saludandola
-¡HOLA!-grito ella.
-sssssssssssshhhhhhhhh, no grites o conseguiras que nos hechen.
-perdona-dijo ella encojiendose de miedo, luego me miro de arriba abajo- ¿vas a correr?
-si, al menos intentarlo- dije desanimada.
-si me esperas dos minutos, voy contigo- apenas me dio tiempo poder decirle que prefiria correr sola, para poder despejarme y pensar, ella ya se habia ido corriendo a su habitacion, asi que me sente en als escaleras esperando a que llegara.

-perdona por tardar-dijo ella jadeando- pero es que…- siguio respirando entrecortadamente.
-tranquila, sino hay prisa.
-gracias- respiro ondo y me sonrio- ¿vamos? Ya estoy mejor.
-si-dije a la vez que me levantaba, estabamos en vestibulo y me encontre con los chicos.
-hola chicos-dije animada.
-hola-contestaron los demas, pero se acerco juanjo hacia nosotras.
- ¿a donde os dirigis damiselas?-dijo juanjo en tono galante, las dos comenzamos a reir.
-anda juanjo que cosas tienes-dije riendome.
-lo que usted diga , ni noble señorita-dijo haciendo una reberencia.
-juanjo,!dios! , para ya-dije riendome- o aras que al final no vayamos a correr.
-¿correr? Pero si tu odias todo ejercicio conocido- dijo con una sonrisa torcida- sabes iraide, su deporte favorito es la siesta , es de una dormilona.
-gracias chicos, pero si me perdonais , preferiria ir a correr.-dije andando

-no, si quieres puedes quedarte, la verdad es que prefiero ir a correr sola, quedate con juanjo- cuando termine la frase pude ver a iraide roja como un tomate.
-no, no si yo… voy contigo a correr- dijo ella
- como veas-dije vencida.
-bien- asi nos fuimos a correr, corrimos durante una hora, mientras andamabos, hablamos de las clases de lo ocurrido en clase durante mi ausencia y de juango, a ella le gustaba pero le parecía muy mayor para ella, cosa que intentaba quitarle de la cabeza a toda costa.
-vamos mel-dijo ella- quiero irme a casa, tengo hambre- dijo mientras le sonaban las tripas.
-si quieres sube tu, yo me quedare un rato dando una vuelta a solas.
-¿estas bien?-dijo algo preocupada.
-si, solo necesito un poco para despejar mis ideas.
-cuidate, si eso no hagas cena hoy, luego os llevo a laura y a ti la cena .
-vale, le mando un sms ahora mismo.

Mientras Iraide entraba en la residencia, yo saque el móvil, mande un sms a laura explicando que no hiciera cena, mire la bandeja de enviados, el sms se había enviado correctamente; guarde el móvil denuevo y comencea andar, cuando sentí el vibrador del móvil; abri la vandeja de mesajes de entrada.
MELISA HE DE HABLAR CONTIGO, SOLO UNA VEZ, DIME CUANDO PUEDES E IRE A BUSCATE.
ENEKO

Solo lo lei una vez para darme cuenta de que Eneko no quería a irene, esa insistencia de querer hablar conmigo era mas que mosqueante, comencé a escribir un sms.ç

ESTOY EN EL CAMPUS , VEN A BUSCARME
BESOS MEL.
Comencé a sentirme inquieta , iba a estar a solas con Eneko y esa sensación , no era normal, después de todo, yo había decidido olvidarle; escasamente había pasado unos segundo cuando tuve a Eneko, yo me que cuajada, mientras el parecía divertirse por mi reacción.

-¿te importaría si vamos a otro sitio?-dijo el alegremente.
-no,¿A dónde me quieres llevar?
- ya lo veras- me agarro de la mano y desaparecimos; a donde me llevaba estaba claro que no lo sabia, tan solo tenia claro que confiaba en el ciegamente.

Pasaron unos segundo cuando senti el aliento de eneko sobre mi oido.
-ya hemos llegado.
Abri los ojos al momento, a la vez que mi piel se erizaba por el escalofrio que senti al tener el aliento de eneko sobre mi oreja.
-¿donde..- no llegue a terminar la frase, supe al instante donde nos encontrabamos.
-veo que te acuerdas
-¿de que?-dije intentando parecer como si no supiera de que hablara.
-mel, de sobras sabes a lo que me refiero.- pude ver como me miraba a los ojos, yo le desvie la mirada.
-no, no se de que me estas hablando-dije con indiferencia, mientras comence a caminar sin rumbo.
-¡mel! No te hagas la que no sabes, acaso no sabes que estamos en Grecia.
-¿si?- me di la vuelta y le mire- que quieres decirme con eso- vi como su cara se entristecia y me moria por correr a sus brazos, pero devia matenerme, preferia verlo a si que muerto.
-tu y yo estuvimos aquí hace tiempo.-dijo bajando la cabeza, yo no pude reprimir mi asombro, ¿Cómo podia acordase? Se supone que Hugo le habia borrado la memoria, entonces si el no tiene la memoria borrada, eso quiere deci … ¡dios! , me di la media vuelta y comence a andar hacia el puerto, no podia mirarle a la cara; no queria mirar hacia el, no sabia cuando se iva a dar cuenta que le iba a dejar solo, mi unica meta consistia en irme de donde estaba el.


Anduve hasta la playa pensando en todo el tiempo que habia pasado desde la ultima vez que estuve con eneko, de nuestra despedida y lo mas importante de mi decisión de dejar que hiciera su propia vida aunque mi vida se fuera por ello, preferia verlo en brazos de otra que en los mio muerto; iva inmersa en mis pensamiento cuando tope con una persona levante la cara y me quede petrificada, era el, no sabia por donde habia aparecido, pero podia ver en sus ojos distintas cosas, felicidad y al mismo tiempo tristeza, me sonrio ante mi cara de sorpresa y estupefacción.

-creo deberiamos hablar.
-yo no tengo nada que hablar contigo, me pedistes que nos vieramos una vez mas que tenias algo que decirme y aquí estoy, di lo que tengas que decir y vayamonos.
-estas segura, solo quieres escuchar, no quieres hablar, decir algo.
-si, estoy segura-dije algo enfadada, por que sino me mantenia dura, me iba a derrumbar, necesitaba sentir un abrazo un beso una caricia suya, pero ahora no me pertenecian, eran todas de Irene.
-bien, si es lo que quieres- se acerco a mi y me levanto la cara-mirame a los ojos por lo menos.
-si lo que tu quieras, puedes terminar, he de hacer cosas.
-si claro, tienes que ir con tu ex.
-¿ex?- me quede mirandole
-si, hasta donde yo recuerdo… el era tu ex yo… bueno yo… ¡dios! Me estoy volviendo loco, desde que te vi e empezado a recordar cosas y a soñar cosas, que algo me dicen que no son imaginaciones mias.-mientras hablaba se pasaba las manos por el pelo muy nervioso
-¿de que hablas?-dije haciendome la loca, pero sabia que lo que decia era cierto, bloquee mi mente para que el no pudiera leer en ella.
-¿Por qué? – dijo agarrandome de lso hombros- desconfias de mi, has bloqueado hasta tu mente.
-mira eneko, no se de que va todo esto… pero estas un tanto raro, se puede saber para que me has traido aquí.-empezo a apretar las manos mas fuerte y comenzaba a hacerme daño.-¡eneko!
-perdona- me solto- pense que trayendote aquí tu tambien recordarias… pero veo que tu no recuerdas nada, o eso es lo que quieres que me crea.-yo ni me inmute, tenia que ser fuerte, cosa que me estaba constando.
-eneko, dejalo llevame a la residencia Hugo a de estar preocupado.
-si quiere algo que te llame al movil.
-si bueno, pero no he habisado a nadie que me iva contigo.
-¿me tienes miedo?-dij acercandose a mi.
-no.
-¿Por qué, me tienes miedo?-dijo acercandose mas a mi y yo retrocedi un paso hacia atrás.
-no te tengo, solo que no me gustar estar en donde nose.- le dije a la vez que pense y vaje la guardia por un momento “ por que lo tienes que poner todo tan difícil”.
- es tan difícil como tu quieras que sea- me quede petrificada, solo estaba esperando el momento opotuno para atraparme desprevenida, mi cara de horror se me reflejo en sus ojos y pude ver una sonrisa triunfante pero triste en su cara; sin poder reaccionar a tiempo eneko me agarro de la cintura atrayendome hacia el y me beso apasionadamente yo le correspondi, sin tener encuenta las consecuencias.

Cuando tuve consciencia de lo que habia hecho me separe de el empujandolo y Sali corriendo, pensando para mi “malditasea, tan cerca y tan lejos”; no corri mucho las lagrimas no me dejaban ver con claridad, aquel beso me habia hecho renacer todos mis sentimientos y mi tristeza por perderle y no podia parar de llorar, eneko no me habia seguido, seguramente para dejarme mi espacio, me sente al lado de la orilla de el puerto y mire al horizonte, tan solo se veia la luna posada en el agua, tan cristalina. Ni se el tiempo que estube contemplandola , al final el frio me aviso que se habia hecho tarde y me levante limpiandome las lagrimas, me limpie el chándal y me di la media vuelta y al hacerlo, pegue un bote estaba detrás mia eneko serio y sin moverse, me asuste y tropece para atrás precipitandome al agua, eneko no tuvo tiempo de reaccionar y caimos los dos al agua; yo me undi y nade para salir del agua, ya afuera senti como eneko salia a mi lado.

-¿estas bien?-dijo jadeando.
-si,¿y tu?-dije mientras intentaba matenerme a flote.
-si, sera mejor que nademos, por aquí no podremos subir.
-si, pero hacia donde vamos.
-¿tengo una idea?-dijo cojiendome de la mano.
-de que…-antes de terminar la frase, me cegue por la luz y cerre los ojos, senti como mis pies se posaban sobre un suelo.-ya entiendo, asi mas comodo…gracias.
-no hay de que- no hablo mas , tan solo nos miramos a los ojos mutuamente, ninguno de los dos estaba dispuesto a romper el hielo, y eneko se le veia mas nervioso que de costumbre, asi que fue el quien al final rompio el silecio.-¡venga mel! Dime que no estoy loco, dime que no son imaginaciones mias, que no eres mi novia,, que no me amas .- por mi boca no salia ni una palabra, solo queria salir de alli no tener que verle mas.-¡mel! Reacciona-me agarro de las manos y acto seguido me abrazo-mel, te quiero y tu a mi tambien, deja de fingir.- me quede dura como una piedra y respire hondo y me arme de valor.
-eneko ¡sueltame!-dije los mas seria posible, el al instante me solto y retrocedio varios pasos, coji todas mis fuerzas- eneko , deja de decir tonterias, ¡estas loco! Ni yo soy tu novia…- lo siguiente me costaba decirlo y me di la media vuelta mirando al mar- ni yo te… amo, ¿me has escuchado?.
-no te creo-dijo detrás mio.
-ese es tu problema, superalo jamas sere nada tuyo- le dije friamente, no podia decir lo que en verdad sentia, que cada minuto sin el era un trozo de m alma roto.
-mirame a los ojos y dimelo-dijo furioso.
-no tengo por que hacerlo-dije sin inmutarme- si no me crees…en fin… es tarde he de irme.
-de aquí no nos vamos hasta que no aclaremos lo que pasa- en ese momento senti ganas de teletrasportarme pero estaba claro que delante de el no podria hacerlo; asi que me arme de fuerza y me gire.
-le pedire a Hugo que venga.
-no te oira-dijo saliendo una medio sonrisa de su cara.
-¿Cómo?
-lo que has oido, hasta que no aclaremos las coas…
-pretendes que me quede aquí, hasta que admita lo que realmente no soy.
-no , lo que no eres no, lo que has negado en tanto tiempo.
-mira eneko-dije acercandome a el apuntandole con el dedo acusardor- resulta que estoy hecha polvo, necesito descansar y no estoy para aguantar una pataleta de un niño pequeño que no consigue lo que quiere, asi que desistes y llebame a casa.
-muy bien, si eso es lo que quieres te llevare a casa-dijo sonriendo.
-¿Por qué sonries?-dije algo asustada.
-ya lo veras, tu has pedido- me apreto contra su pecho y cerre los ojos.


Al volver a sentir el aliento de eneko en mi nuca mi cuerpo se estremecio, abri los ojos y no podia creer lo que estaba viendo, estaba frente las cabañas de escondite de eneko, todo estaba a oscuras la unica iluminación era la luna.
-ya vale eneko-dije soltandome de el- ya te estas pasando- le dije chillando- quiero volver a la residencia.
-si quieres puedes volver tu sola, no me necesitas.
-sera mejor que me lleves tu o me vere obligada a llamar a Hugo.
-mira que eres cabezota, Hugo no va a venri aquí, no puede, pero tu si puedes ir sin mi ayuda.
-no es… ¡eneko llevame a casa!
-no
-malcriado- em acerque a el y le agarre al jersey- mira , se me va olvidar que soy una señorita y te voy a dar un cacharrazo en la cabeza, asi que deja de tocar las narices y llebame a casa; el me miro con sonrisa, y le dije - ¿y bien?

-te llevo a casa, pero antes quiero que me respondas a una pregunta.
-¿Cuál?
-¿Por qué llorabas antes en la orilla?
-por nada, ¡ele ! ya te e costestadom me llevas a casa.
-no, uno no llora por nada, o me lo dices…
-¿o que?
- se acabo, mi paciencia tiene un limite- respiro ondo- mel, no te han borrado la memoria, lo se, deja de fingir, e podido leer y ver una cosa que jamas me hubiera gustado ver, asi que deja de fingir, ya se que te has casado con Hugo contra tu voluntad.
-yo…- abri los ojos de par en par.
-preciosa-dijo agarrandome de la cara, llamandose asi, me era incapaz de negarme a decirle que no lo amaba.
-bichito- me abalance sonbre el y comence a llorar sin cesar, eneko me cojio en brazos y me llevo andando hasta la cabaña, hasta ese momento no pude darme cuenta de que estabamos los dos completamente empapados, me dejo sobre el sofa y me acaricio la mejilla.
-princesa, se que has sufrido, pero debemos superar esto y buscar una solucion.
-¡no la hay!- dije llorando- no hay solucion, hay que dejar las cosas como estan.
-no, tu me amas y ese desgraciado te a obligado a casarte con el.
-si y no, el tampoco tenia eleccion.
-me da igual, lo que a hecho no tiene nombre.
-tu no sabes nada-dije en voz casi inaudible.
-cierto, deberias explicarme que a pasado en mi ausencia.
-no tengo fuerzas, si eso otro dia, ahora me voy a quitar esta ropa y la voy a meter en la secadora, creo que eso msmo deberias hacerlo tu.-sin mediar palabra eneko comenzo a desbestirse en el salon yo me meti en el baño y me quite toda la ropa, me coloque la toalla y pue olerme olia a sal; Sali del baño y bi a eneko con otra toalla.
-pasame la ropa pondre la secadora.
-¡toma!- se la lance, metio la ropa en la labadora y puso la secadora, eneko se acerco a mi.
-creo que hoy a sido un dia duro para los dos asi que lo mejor sea que mañana sigamos con esta conversación, ahora quiero otra cosa…
-eneko…
-solo una cosa, dejame decir y si no quieres vale.
-di
-pasa esta noche conmigo, solo te pido eso, ya mañana te llevare a donde quieras y si quieres hacer como si nada de lo nuestro hubiera pasado lo respetare, pero tan solo te pido una noche.- le mire indecisa, no sabia que responder, pero estaba claro que decidiera lo que decidiera todo iba a traer consecuencias.



IV- Soraya y…


-¡MELISAAAAAAAAAAAAAAA!-escuche chillar lejanamente, pero ni me inmute necesitaba dormir, es lo único que necesitaba realmente, otra vez entraba dentro de mi dulce sueño cuando…

-melisa, despierta, ¡por dios! Despierta, Itxaso esta muy mal.- escuche decir a eneko muy desesperado., a la vez que zarandeaba , abrí los ojos e enfoque la vista tenia a escasos centímetros la cara de eneko a lado de la mía, le empuje fuertemente apartandolo de mi, mire a mi alrededor y via itxaso medio desmallada.
-¡Itxaso! Aguanta.-dije a la vez que me levantaba.
-itxaso no me falles- decia raul llorando, cosa que me impacto por que nunca le habia visto llorar.
-raul cojela en brazos, vamos al agua.-dije mirando al lago.
-¿que? No de eso nada-dijo raul, abrazando a itxaso.
-no la ves esta mal, ademas tengo una idea
- melisa, deja de decir jilipolleces, me la llevo otra vez al hospital.
-¡no! –dijo eneko detras de mi, se acercoa a itxaso y la agarro de un brazo- ayudame, venga , no perdemos nada por intentarlo.
-pero… - itxaso se desvanecio, de los dolores.- itxaso mi vida.
-rapido llevarla al agua, alli la calmara… - enseguida se apresuraron en ir al agua, el agua estaba helada, me quite las botas y me quede solo con el pantalón y una camiseta y me meti en el agua, estaba fria como un tempano.
-¡ahhhhhhhhhhh!-dijo itxaso otra vez volviendo en si.
-itxaso mi vida-dijo raul dandole un beso en la frente.
-a ver, raul sientala encima tuyo dale seguridad; eneko tu trae mantas de la cabaña ¡corre!- eneko salio del agua corriendo como alma que lleva al diablo.
-melisa ayudame, me duele muchoooo- chillaba itxaso.
-tranquila el frio te hara de calmante, vas a tener a la niña en el agua.
- ¡ que ! se ahogara -dijo raul.
-de verdad tu en clase de biología… ¡dios!-mire al cielo- tranquilo, a bebe no le pasara nada, sale del liquido amniotico al agua , no notara el cambio, lo que tendremos que ser rapidos en sacarla y secarla.
-bien de eso me encargo yo-dijo raul
-¡no!-chillamos las dos a la vez.
-ya estoy aqui ¿que hago?-dijo eneko
-haber, como era…-digo indecisa- a ver por orden, itxaso tu respira e empuja, raul tu ayudala y no la dejes que se desmalle y tu eneko en cuanto salga la niña te la paso y la secas bien….- pero me di cuenta como iba a cortar el cordon umbilical- esto … raul tu de magia ...¿que tal andas?
-¡ahhhhhhhhhhhhh! Viene-chillo itxaso, asi que le agarre la mano a itxaso.
- itxaso mi amor empuja-dijo raul, mientras ella empujaba.
-sale, saleeeeeeee me duele lo noto.-dijo itxaso yo me apresure y me puse delante salia una cabezita con un poco de pelo negro.
-si la veo, empuja-dije mientras sumergia mis brazos en el agua para cojer al bebe.
-uno, dos, tres.. empuja- decia raul.
-aiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…..-dijo itxaso.
-ya sale , ya sale, la veo, un empujoncito mas , un ultimo esfuerzo.
- no puedo-dijo itxaso llorando.
-itxaso venga mi vida, un poco mas…-decia raul mientras le retiba el pelo de la cara, itxaso estaba sudando y con los ojos meido abiertos , del esfuerzo estaba muy cansada.
-animo itxaso, tu puedes-dijo eneko con la manta en las manos.
- haiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, noooooooooo puedo massssssssssssssssss-dijo ella dando su ultimo empujón, vi aparecer a la niña que salio nadando hacia arriba la coji rapidamente y la saque del agua, pero no sabia como cortar el cordon umbilical.
-eneko trae la manta corree- sin pensarlo dos veces eneko vino corriendo y la tapo con la manta le di una palmada en el culo a saray y comenzo a llorar a pleno pulmon- esperarme aqui- dije y desapareci, apareciendo en la cabaña fui al cajon de los cubiertos y saque una tijera, volvi a donde estaban los demas, corte el condon umbilical, la niña no hacia mas que llorar.
-ya esta pequeñina- decia eneko mientras le limpiaba con la mano los ojitos-toma itxaso a sido una niña- itxaso la cojio y le dio un beso a la niña, apenas habian pasado unos minutos cuando itxaso se le descompuso la cara.
-eneko coje a la niña- dijo ella, eneko la cojio.
-¿que pasa?- dijo raul .
-me duele, viene-dijo itxaso empujando.
-¿QUE VIENE?- dijimos todos a la vez
-SIIIIIIIIIII-dijo empujando, apenas me dio tiempo para ver, cuando vi que salia otro niño , no me lo podia creer itxaso estaba teniendo gemelos.

-ya lo veo-dije animanda, empuja un poco mas no te falta nada.
-siiiiiiiiiiiiiiiii-empujo y el bebe salio nadando igual que su hermana, le saque del agua y corte el cordon umbilical, y desapareci con el bebe en brazos teletrasportandome a la cabaña le deposite en la cama y le tape con la colcha, y volvi al lago.-toma itxaso es niña, has tenido gemelas.
-¿gemelas?-dijo raul preocupado- itxaso me has hecho el hombre mas feliz del mundo,- dijo dandole un beso a itxaso.
-no me encuentro bien…-dijo itxaso, le di la niña a raul y fui a mirar como estaba itxaso se estaba desangrando.
-chicos…. Tenemos que ir a un hospital… itxaso se esta desangrando-dije asustada, eneko y raul se miraron.

-raul… cuida de las niñas-dijo itxaso y cerro los ojos y hundiéndose en el agua, yo la coji y la saque del agua, la deje en la orilla, mire si respiraba , y si rspiraba.
-la llevo a vitoria al hospital.-dije a la vez, pero raul me cojio de la mano.
-¡no! Mi madre….- pero no habia terminado de decir la frase cuando aparecio.
- ¡raul! ¿que a pasado?-dijo alarmada, se fue corriendo hacia itxaso-¡dios mio! Raul ayudame a meterla dentro de la casa- la llevaron a la casa, pero antes de llegar chillo ella- eneko melisa encargaros del bebe , los dos nos miramos.
-tranquila- chille y entraron en la cabaña, eneko me miro y yo mire a las niñas.- tranquilas chiquitinas , mama se pondra bien- dije a la vez que le quitaba una niña a eneko.- sera mejor que entremos en una de las cabañas por que aquí acogerán frió-dije a eneko mientras mecia a una de las niñas, nos dirigimos a la cabaña sin hablar, una de las niñas comenzó a llorar y detrás la otra.
-venga cariño, tranquila-dije meciendo a una de las gemelas, era normal apenas llevaban puesto unas mantas, eneko estaba haciendo lo msmo que yo , meciendo la otra niña.
-esto… melisa, creo que deberíamos vestirlas.-dijo eneko, yo apenas le miraba a la cara me resultaba incomodo estar junto a el, le mire.
-si es verdad… recuerdas…- pero nome dejo terminar la frase.
-sientate en la cama con las niñas dales calor ahora vengo- dijo eso y desaparecio y hay me encontraba yo en la cama junto a las dos niñas, que cuando las junte dejaron de llorar eran como si una calamara a al otra, empece a cantar una nana.

- A la nanita nana, nanita ea,
las niñas tiene sueño, benditas sean.
Fuentecilla que corres clara y sonora,
ruiseñor, que en la selva cantando llora,
calla mientras la cuna se balancea.
A la nanita nana, nanita ea, ea, ea.
Se quedaron dormidas una junta a la otra, apenas habia terminado de cantar cuando senti a eneko detrás mia.
-hola… no sabia que cantaras tan bien – dijo el todo timido, tan timido que me resulto incomodo.
-a calla- dije levantandome de la cama- haber que has traido- le quitandole las bolsas de las manos.
-lo que compramos y unas cosas que compramos después de que tu te fueras.
-¿Compramos?-dije sorprendida, y a la vez un tanto molesta, sabia perfectamente que se referia a la otra.
-si, bueno mi madre y yo, como tu ya no estabas por aquí y apenas e podido hablar contigo…-dijo el setandose en la cama.
-ten cuidado que las vas a despertar-dije regañandole, el sonrio.
-tranquila si se despiertan, les cantas y ya esta- dijo el sonriendo, yo le sonrei forzadamente y meti el morro en las bolsas sacando las ropas, la verda es que estaban preciosas las ropas, uno era el que compramos juntos rositas y otro era en tonos verdes agua, precioso.
- haber eneko ayudame- dije a la vez que le daba las ropas- ¡mierda! Los pañales, podrias…- dije mirandole.
-estan al final de la bolsa- dije el resignado.
-¿De verdad? Pues… a si aquí estan, perdona no los habia visto.- me di la media vuelta y eneko estaba justo detrás mio, al darme la vuelta mi nariz rozo con su mejilla, aquel roce me trajo viejos recuerdos y el se quedo rigido mirandome- esto…- comence a ponerme nerviosa- a… tenme la ropa mientras yo las visto.
-¿las vistes? Primero abra que atarles el cordon umbilical.
-¿El que?
-ya sabes, eso que tienen el ombligo colgando, que la madre les alimenta en la tripa.
-ya se lo que es un cordon umbilical, pero que quieres hacer con ello.
-anda toma dejame a mi- dijo dandome la ropa, se fue a la bolsa y saco un estuche negro.
-¿que diablos es eso?
-un maletin
-si, pero que pretenes hacer con el.
-mira yaprende
- no me digas que ahora eres doctor.
-estoy estudiando para ello, ya veras-dijo ala vez que abria el estuche saco unas pinzas de plastico blancas y chikitinas, como si fueran pasadores pequeños.
-que pretendes….
-melisa, calla un poco- cojio a una de las niñas y la destapo , agarro el cordon umbilical y lo pinzo con el pasaor blanco- anda vistela mientras se lo hago a la otra.
-a si, pero…-dije a la vez que le colocaba a la niña el pañal- ¿les duele? Digo, si les molesta o algo.
-no, eso se les ira secando y se les caera, asi se formara el ombligo; esto ya esta, miralas duermen como unas venditas.
-si es cierto, son muy guapas, que bien le queda la ropa ¿no crees?-dije sonriendole
-si, a esta ya la visto yo.
-e… bueno vale, ¿Sabes poner un pañal?
-mmm, haber dejame pensar… se pone despega las pegatinas, se coloca debajo del culete, se le coloca el pañal y se pegan las pegatinas- dijo con un dedo en la sien, pensando en voz alta-si creo que sabre ponerlo
- vamos a ver si es verdad- le pase el pañal y el lo cojio rozando su mano con la mia.
-vaya por ahora no vas haciendo lo mal- dije mientras bestia la niña.
-que creias que era tan torpe con todo.
-¿eh?
-esto ya esta, miralo tu misma.
-si esta bien, para ser la primera vez.
-solo esta bien, esta perfecto.
-no todo no-dije a la vez que le quitaba los patucos a la niña
-¿Por qué se los quitas?
-por que hasta los patcos tienes forma para el pie derecho y otro para el pie izquierdo.
-amp, no lo sabia- dijo sentandose en la cama de sopenton y eso asusto a una de las niñas y comenzo a llorar.
-eneko, ten mas cuidado hombre- coji a la niña y la acune- ya esta mi niña no a pasado nada, venga tranquila- poco a poco se fue calmando.
-lo siento…. No prentendia que se pusiera a llorar.
-tranquilo, creo que sera mejor que vayamos a ver que le pasa a la madre.
-a Itxaso se encuentra bien, ahora esta descansando en el hospital.
-¿hospital?
-si, eso es, hospital.
-y como no me lo has dicho antes-dije enfadada y la vez intentando no chillar.
-no se
-eneko me desesperas, ¡dios! Que castigo-dije dejando a la niña junto a la otra niña descansado, me fui a la bolsa ysaque una toquilla y las tape a las dos junto con la manta, las dos dormian placidamente.
- melisa, sino soportas mi presencia lo dices y me voy.
-¿Qué? a que viene eso ahora.
-viene a que… mejor me callo estoy mas guapo.
-si en eso te doy la razon.
-vale- dijo eso y se sento en una silla dandome la espalda, yo cogi otra y me sente dandole la espalda a el.
-vale.-dije cando me sente, me cruce de brazos, nos habíamos enfadado y no sabia por que.


Llevabamos mas de una hora enfadados sin hablar, mientras las niñas dormian placidamente; lo unico que sabia es que itxaso estaba en el hospital, me estaba debatiendo si en hablar primera o no, cuando eneko se me adelanto.
-¿sabes? Esto es asurdo.
-¿como?- me gire mirandole, el estaba sentado efrente mia
-si, estar aqui los dos de espaldas, si quieres puedes irte con tu novio con las niñas me quedo yo, podre apañarmelas.- dijo el enfadado
-vas listo si te crees que voy a dejar a las niñas a solas contigo, mejor verte con la peliteñida esa… yo por lo menos se poner unos patucos.
-si claro, si por ti fuera, las niñas estarias con el cordón umbilical , ele , a su aire.
-¡oh! Salio el doctor, mira haz lo que se te venga en gana pero yo de aqui no me voy, asi que tu sabras lo que haces.
- ¡vale! me voy, esta visto que aqui no soy bien recibido.-dijo levantandose de la silla.
-¡VETE! Y NO VUELVAS, VETE CON LA PELITEÑIDA ESA.-dije dandome la vuelta.
-AL MENOS ELLA ME QUIERE.-dijo el acercandose a mi odio y gritandomelo.
-¡IRRESPONSABLE!- dije girandome, y teniendo sus labios a unos milímetros de los mios, no saia que hacer; apenas sabia como reaccionar- ¡te odio!-dije en voz casi inaudible, fue lo primero que se me ocurro, pude ver la tristea en sus ojos, se aparto de mi y me miro serio.
-¡ADIOS!-grito el colérico, desapareció; las niñas comenzaron a llorar.
-sera…- me acerque a la cama y me acoste con las niñas arropandolas con mis brazos, comence a cantarles la nana y parecia que les gustaba por que enseguida secayaron, al cabo de un rato a causa del cansancion me quede dormida, junto con las niñas en la cama, entre en un sueño profundo; al principio no soñaba nada, pero poco comenzaron a aparecer imagenes de un bosque, una iglesia yo iba vestida de gala con un vestido rosa palo corto, mire a mi alrededor y estaba mi padres mi hermano y hugo, tambien estaba toda la familia de eneko y la gemelas; entraba en la iglesia junto con las niñas y eneko, comenzaba la misa y apenas entendian lo que decianm y cuando estaban hechando el agua bautismal a las niñas, la cara de el cura se trasnformo, en la cara de claudia.
-si no mueres tu, morira eneko ¿tu eliges?
-¡NO! , eneko no, dejalo, a el no le hagas nada…-comence a llorar, y poco comence a desvanecerse las imagenes; entonces senti unas manoes e mi cara, abri los ojos era eneko.
-melisa, despierta, estabas soñando.
-¿eneko?-e incorpore en la cama y le mire de arriba a abajo- Estas vivo.-dije soñozando.
-si, estoy vivo,¿que te a pasado?- el volvi a mirar y como un impulso le abrace.
-eneko- comence a llorar- crei que habías muerto-dije llorando y abrazandole fuerte, el me correspondio al abrazo.
-melisa,¿que te pasa?, venga tranquila, si solo a sido un enfado.
-no es eso…-dije apartadome de el.
-¿que quieres decir con eso?
-nada, pensaba… yo...- me empece a ponerme nerviosa.
-melisa
-eneko, ¿que hora es?
-las 8 de la mañana
-¿como?
-si has estado durmiendo tod ala noche.
-has estado toda la noche aqui.
-si al rato de irme… yo… volvi y te vi durmiendo con la niñas y no quise molestarte.
-pero estaras cansado, hechate a dormir un rato.
-no si eso dormire luego ahora debemos llevar las niñas a sus padres.
- ya… bueno , pues vamos.
-coje a una tu y yo cojere a otra.
-pero solo hay una toquilla.
-no, he traido otra mas.-coji a una niña y la tape co la toquila eneko cojio a la otra y la tapo tambien.- ¿te encuentras bien?
-si, ¿vamos?
-esto melisa… luego cuando dejemos a las niñas me gustaria hablar contigo a solas.
- e…
-por favor, solo unos minutos, luego no te moletare mas.
-si tu…vale.
-vamos- yo asenti con la cabeza- dame la mano que sino…
-perdona-dije mientras mi cara sentia que la sangre subia a mi cara, le di la mano.
- madrina.
-padrino.- desaparecimos, en cuestion de segundos.

CAPITULO III – El pasado siempre vuelve






CAPITULO III – El pasado siempre vuelve


No me podía creer lo que me estaba ocurriendo, eneko estaba al otro lado del teléfono, ¿Por qué me llamaba? , fue lo que se me paso por la cabeza mire a Hugo que se había puesto serio yo le sonreí y trague saliva.

-melisa, ¿estas hay?-dijo eneko desde el otro lado, sacándome de mi trance.

-si, dime- dije secamente, que otra cosa podía hacer.

-esto… bueno…- se le notaba nervioso, que pasaba, así que no aguante mas.

-¿Qué es lo que quieres?-dije borde, era mi autodefensa de protegerme de el.

-yo… es Itxaso y Raúl han roto aguas.

-¿Qué?-dije chillando, Hugo se apresuro a venir a mi lado.

-que pasa mel, ¿Quién es?- me dijo Hugo preocupado.

-es eneko, me dice que Raúl y Itxaso han roto aguas.-dije nerviosa, sabia lo
que significaba.

- ¿Qué ha roto aguas? Pero que dices- dijo abriendo los ojos como platos.

-melisa, ¿vas a venir?-dijo eneko.

-si espera un momento- tape el móvil con la mano- te importa si vamos al hospital a acompañar a Itxaso en el parto, es mi mejor amiga.

-no para nada, pero eso de que han roto aguas….

-que esta de parto ¡animal! Se os habla con un poco con dichos populares y os perdéis ¡hombres!-dije exaspera.

-vamos,-dijo agarrándome de la cintura, yo destape el móvil.

-eneko ¿en que hospital estáis?

-en Bilbao en cruces.

-¿En cruces? Pero…. Déjalo ahora llegamos, adiós- colgué rápidamente no me apetecía hablar mas con el, en pocos segundos le vería y o sabia como actuar, lo que si estaba claro que iba a conocer a mi sobrina.

-¿preparada?-dijo Hugo.

-si, tenemos que ir a…- peor no pude terminar la frase el me termino.

-si lose, cierra los ojos.- los cerré y me abrace a el, ahora necesitaba sentirme mas unida que nunca a Hugo para poder resistirme a eneko cuando le viera.


Apenas pasaron unos minutos cuando aparecimos en Bilbao en plena gran vía, lejos de cruces.

-Hugo…. Como te lo diría yo amablemente…. ¡no estamos en cruces!-dije lo ultimo chillando, estaba muy nerviosa y quería ver a Itxaso.

-si lo se, iremos en taxi.- dijo el todo sereno mire a mi alrededor y divise que nos encontrábamos en frente de abando, una estación de trenes.

-aquí están los trenes, así que debe de haber taxis.-dije animada, nos acercamos a la estación de RENFE y enseguida pudimos ver los taxis, blancos totalmente, Entramos en uno.

-buenas noches ¿hacia donde?-pregunto el taxista

-cruces-dije tranquila.

-muy bien, haya vamos-dijo el hombre arrancando el coche, durante el trayecto iba aferrada a la mano de Hugo, y rezando para poder llegar a tiempo y poder ver nacer a mi ahijada; en el coche sonaba la radio no prestaba mucha atención a la música.

-ya estamos llegando-me susurro Hugo al oído.

-si-solo dije eso.

-estoy aquí para lo que sea, tu tranquila no te dejare sola.

-si por favor no me dejes sola, no quiero ver a….-dije pensando en eneko.

-tranquila de ella me encargo yo-dijo el, dándome cuenta que allí podría estar claudia, me entro el pánico el taxi aparco al lado de urgencias, Hugo pago el taxi bajamos de el dirigiéndonos hacia urgencias.

-Hugo, si… gracias- no sabía que decirle estaba muerta de miedo, no quería ver ni a eneko y menos a claudia.
-tranquila, venga todo saldrá bien- dijo con una sonrisa en la cara, que me relajo momentáneamente por que en cuanto entre en el hospital pude ver a Raúl en la sala de espera, me acerque a el corriendo sin mirar quien estaba a su lado.
-¡Raúl! ¿Itxaso?
-¡melisa!-dijo sobresaltado- pero como… ella… esta en…- no podía terminar la frase completa se le veía muy nervioso.
-Raúl ¿Dónde?-dije lo más calmada posible.
-esta todavía dilatando, le queda poco y yo no puedo estar viéndola sufrir… me mareo e salido fuera un poco.
-¿las has dejado sola?-dije cabreada.
-no, no, ahora esta con eneko y Irene.
-¿con quien?- dije como si nada, pero sabía quien era ella.
- con la novia de eneko y eneko, pero Itxaso no hace as que preguntar por ti.
-¿donde esta esa sala?-dije mas tranquila y nerviosa, tenia que ver a eneko en pocos minutos y para colmo estaba con su novia.
- vamos os llevo-dijo mirando a Hugo- hola Hugo.
-tranquilo hombre ya veras como todo sale bien-dijo Hugo animado.
-eso espero, por que yo no puedo ver sangre.-dijo nervioso, nos adentramos por los pasillo y llegamos a la sala de paritorio Itxaso se encontraba en una habitación junto a dos chicas mas, todas estaban salidas de cuentas y esperando para dar a luz, primero entro Raúl y detrás suyo Hugo y yo cogidos de la mano, y vi primero a Itxaso y a cada lado de la cama a eneko e Irene, ella se la veía en su salsa “asquerosa” pensé para mi, me acerque a Itxaso.
-hola cariño-dije dándole dos besos- ¿Cómo estas?- dije dulcemente ignorando a los demás.
-¡QUE COMO ME ENCUENTRO! –dijo Itxaso alteradísima y resoplando-teniendo en cuenta que dentro de mi parece que a estado la tercera guerra mundial pues… bien tirando.
-ya estoy aquí, así que tranquilízate y solo preocúpate de respirar- ella me agarro de la mano.
-melisa no te vayas quédate aquí.
-no me voy a ir a ningún lado, así que tranquilízate.
-¿estarás conmigo en el parto?-dijo con una mirada de desesperación.
-si no me voy a separar de ti hasta que no vea la cara de mi ahijada-dije entusiasmada.
-yo tampoco-dijo eneko agarrándole de la otra mano, yo me quede perpleja y mire a eneko a los ojos, en ellos se reflejaba miedo.
-gracias chicos, no nos equivocamos en elegiros como padrinos, serias los padres perfectos para mi hija si nos pasara algo-dijo Itxaso al borde de las lagrimas.
- gracias Itxaso, ahora concéntrate y no te preocupes de nada mas-dijo eneko muy calmado pero no me quitaba la vista de encima.
-si será mejor que ….- pero no me dejo terminar la frase.
-¡AHHHHHHHHH! –chillo Itxaso, agarrándonos fuertemente de las manos y echándose hacia delante.
-¡ITXASO!-grito Raúl, acercándose a ella.
-¡desgraciado!-grito Itxaso mirando a Raúl- LLAMAR AL MEDICOOOOOOOOOOO, QUIEROOOOOOO AHHHH, EPIDURALLLLLLLLL.
-tranquilízate, respira- dije intentándola calmar pero no había manera.
- DUELE, ME DUELE, POR FAVOR QUE ME PONGAN LA EPIDURALLL- gritaba ella llorando, Hugo salido de la habitación detrás de Raúl a buscar a un medico, y nos quedamos cuatro en la habitación Itxaso, eneko, Irene y yo, era una situación un tanto tensa para mi pero debía mantener el tipo, le pase la mano por el pelo, intentándola calmar pero tenia una mirada de dolor y desesperación.
-esto…-dijo eneko mirando a Irene.- Irene será mejor que vayas para casa yo me quedo aquí luego si eso te llamo.
-no, yo me quedo aquí-dijo Irene amarrándose al brazo de eneko con los dos brazos, pero antes de que eneko le contestara entro un hombre con el pelo negro azabache y bastante joven, que era el medico.
-Itxaso buenas noches,¿Cómo se encuentra?-dijo el medico.
-¡USTED QUE CREE! DE PARTO, ME… AHHHHHHHHHH… NO AGUANTO MAS QUIERO QUE SALGA YAAAAAAAAA.
-tranquilícese, si no se calma no podré ponerle la epidural- dijo el medico acercándose a mi lado, pero en ese instante tras terminar las palabras el doctor, Itxaso me soltó de la mano y agarro de la pechera de la bata del doctor.
-mire usted no me pone la epidural, y será la ultimo que haga en su vida ¿ME A ENTENDIDO?-dijo Itxaso con odio y queriendo asesinar al doctor, el hombre ni se inmuto parecía muy habituado a estas clase de cosas.
- déjeme oscultarla- dijo el doctor mientras Itxaso le soltaba, estuvo examinando a Itxaso y al principio parecía todo normal pero empezó a poner mala cara- bueno familia, ya viene… así que nos vamos a quirófano, Itxaso dentro de poco podrá ver a su bebe.- salio de la habitación el doctor y llamo a las enfermeras, entraron el la habitación con una silla de ruedas, la ayudamos a sentarse; la acompañamos al ascensor pero cuando la íbamos a dejar bajar sola con Raúl ella se aferro mas a mi mano y me miro.
-mel por favor ven conmigo-dijo ella en tono suplica.
-si tranquila dije entrando en el ascensor con ella- justo iba a cerrarse las puertas del ascensor cuando eneko dijo.

-¡esperar! Yo también voy con vosotros- dijo a la vez que entraba dentro del ascensor, cuando las puertas se estaban cerrando-¡ tengo ganas de verla!-dijo entusiasmado, se acerco a mi y me puso el brazo en los hombros- ya queda menos para ver a nuestra ahijada, ¿eh melisa?- yo me quede paralizada.
-si, bueno-dije en voz baja, pero fui a seguir hablando y melisa volvio a chillar.
-¡QUIERO LA EPIDURALLLLLLLLLLLLLLLL!- agarro la camisa de raul- ¡RAUULLLLLLL! CONSIGUELAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.- raul intentaba quitarse la mano de itxaso e intentar camarla, pero no podia Itxaso estaba demasiado alterada.
-itxasoooo, tranquilizate, respira, respira-dijo eneko.
-¡QUE SE TRANQUILICE TU MADRE!-dijo itxaso muy cabreada.
-itxaso, a ver, como te dijo la comadrona, que respirando ayudabas a mitigar el dolor, inspira… expira- le decia a la vez que hacia los gestos con las manos de subir y bajar la respiración; parecia que se estaba calmando, la cara de raul se relajo pero volvio las contracciones cada vez mas rapido.
-¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! DUELEEEEEEEEEEEE-dijo itxaso llorando; apenas habian pasado unos minutos cuando el ascensor se paro y hubo un apagon de luz.
-¿que demonios?-dijo eneko mirando alrededor y rodeándome con los brazos en señal de protección.
-eneko-dije temblorosa, odiaba la oscuridad.
-melisa, esto no me gusta.-me dijo al oído.
-¡ NO QUIERO PARIR EN UN ASCENSOR!-decia itxaso mientras, eneko y yo nos mirábamos, de repente el medico empezó a reírse, yo me temí lo peor, podría reconocer esa sonrisa en cualquier lugar.
-eneko agarra a Itxaso y no me sueltes-dije sin apartar la vista al doctor.
-que pasa melisa¿tienes miedo?-dijo el doctor.
-no para nada-dije mientras me situaba delante de Itxaso.
-que bonito, protegiendo a Itxaso-dijo el doctor con tono de burla, podia sentir los ojos clabados de eneko en mi nuca- tranquila no vengo a por ella.
-¿Qué pasa aquí?-dijo eneko interponiendose entre el medico y yo.
-nada eneko-dijo el doctor sonriendo- lo que pasa que aquí melisa te a estado ocultando un par de cosillas ¿no es asi querida?- al escuchar esas palabras de la boca del doctor, no tube ninguna duda de quien se trataba.
-hola claudia-dije amenazante, no sabia de dond saque fuerzas para hacerle frente, pero sabia que si estaba alli no era por nada bueno, asi que lo primero era Itxaso.
-si al final vas a parecer lista- dijo y una luz resplandecio en el ascensor, apareciendo la figura de claudia, estaba como siempre rubia con los ojos rojos de ira , llevaba unos vaqueros rojos con una camiseta negra de manga corta, en ella llevaba escrito bad girls con letras rojas, “muy apropiada ropa” pense para mi.
-¡claudia!-dijo eneko, yo ni me inmute.
-si querido primito, soy yo, vengo a por melisa.
- ¿Cómo? De eso nada.-dijo raul.
-anda , de ti no me lo esperaba-dijo claudia sorprendida pero nuevamente aparecio en su cara esa sonrisa diabolica- no lo pongais difícil chicos, solo e venido a por mel, asi que sino os importa…
-¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHH! YA VIENEEEEEEEEEEEEEE-chillo Itxaso asi distrayéndonos a todos, asi que sin pensarlo dos veces coji la mano de eneko y a Itxaso del pie y cerre los ojos, y los teles trasporte a la cabaña de eneko a ningun otro sitio se me ocurrio, solo alli sabia que estariamos seguros, utilice demasiada energia y cuando pude ver que raul e Itxaso estaba bien, me desplome en el suelo, todavía me encontraba devil de la enfermedad que habia tenido, pude oira Itxaso chillando y a eneko llamandome, pero a mi solo me apetecia dormir y quede dormida.