miércoles, 11 de noviembre de 2009

CAPITULO IX –direccion a la corriente


Ahora me encontraba dentro de mi coche y conduciendo hugo, cosa que me estaba alterando, pero debia ser tolerante y asumir que mi vida habia cambiado , yo no escribia mi vida, sino que ya estaba escrita, asi habia sucedido , no tenia eleccion y las pocas que habia tenido habia pagado un alto precio.

-¿nuevo peinado?- me dice Hugo con una enorme sonrisa, sonrisa la cual se la borraria de un pluzado, me hago la que no he oido.
-¿eh? No te oido, ¿decias algo?.
-si que bonito peinado, me gusta- sonrie mas triunfante y mis ganas de matarle van aumentando.
-cosas de las chicas, a mi tambien me gusta ya sabes, hay que cambiar haveces.-me sorprendo de lo que he dicho y a la vez me da miedo que pueda entederse por otro lado, pero le examino bien la mirada y sigue teniendo la misma de antes de un invecil redomado.
-has pensado que queda poco tiempo.-dice dubitativo.
-¿poco tiempo?- le miro extrañada, pensando en que a querido decir con eso.
-mel..han pasado mas de 6 meses, se suponia que tendriamos un año para que te quedaras en estado.
-¿Qué es lo que me quieres decir?-le digo poniendome nerviosa.
- a que.. deberiamos de empezar a fingir.- al oir eso, me sale un suspiro de alivio, le sonrio.
-ya hablaremos de eso, ahora …-para el coche y lo aparte en el arcen.
-¿Qué haces?- le digo encendiendo la luz del coche.
-sigues enfadada conmigo- me dice agarrandome de la barbilla, yo le cojo la mano con dulzura y se la quito-lo siento yo no quise, no ocurrira nunca mas- me lo dice con los ojos llorosos, yo sigo cayada-el silencio duele, di algo.
-que te repites.
-¿mel?lo siento.
-eso ya lo se, pero no entiendo por que paras.- le digo friamente.
-esta claro quiero que sea todo como antes- me dice cojiendome de la mano.
-hugo, tenemos un trato ¿no? Pues ya esta, quedate con lo que te doy.
-si lo tenemos… per somos… ya se que…-le miro a los ojos con furia y veo en los suyos arrepentimiento, eso me hace pensarme el dejar de ser tan dura, pero tan solo vajo la barrera un momento, no puedo volver a confiar en el, donde hay una puede haber dos.
-hugo… tiempo… es lo maximo que te puedo dar y arranca que les vamos a perder.- me mira y me acaricia la mejilla en donde me pego, me escuece al sentir sus manos en hematoma y me quejo un poco.
-¿te duele? , si yo fuera tu no me perdonaria- le miro y parece un perrito arrepentido, vuelvo a ver a mi Hugo, no a otro sino al que vi el primer dia, y eso hace que mi barrera se caiga levanto mi mano y le acaricio la suya.
-un fallo lo tiene cualquiera, asi que no todo esta perdido- el sonrie y arranca el coche.- ahora los demas pensaran que hemos parado por …
-que va, seguro que ni se han dado cuenta, es mas creo que juanjo y iraide iban detrás de nosotros.
-si es verdad, donde estaran
-¿tu que crees?- me dice sonriendo de medio lado, yo comienzo a reirme – me gusta escucharte reir hacia mucho que no lo hacias.
-si bueno, hay tantas cosas que ya no tengo.
-todo merecera la pena ya lo veras.
- mas nos vale.


Llevamos mas de una en el coche no queda mucho en llegar a litago, y comienzo a recordar la primera vez que llegue a este pueblo, hace casi dos años con mi hermano , no sabia la que me esperaba, y menos lo que descubriria y viviria meses después.

-ya hemos llegado, pero la casa esta con luces encendidas ¿Qué raro?- me dice Hugo estrañado.
-no por que, seguro sera mi abuela andara preparando las habitaciones para nosotros.
-la avisastes
-si, a la tarde la llame.
-a, eso no lo sabia.
- es que no puedes saber todo- le digo dandole en la nariz, vajamos del coche y los demas estan fuera esperandonos.- ¿Qué haceis fuera? Que frio hace – digo mienrtas me abrazo,la noche ya se esta adentrando.
-esperandote- me dice iraide.
-tonterias, esta mi abuela, haber llamado.- me miran los demas , y luego mirar a iradie disimuladamente; he cometido un fallo ellos no saben que ella lo sabe.
-mel, diras mi madre- me dice Hugo sonriendo.
-¿he? A si claro, es que me estaba acordando de mi abuela-voy hacia la casa junto a las demas chicas, mientras los chicos sacan las maletas de los coches, habro la puerta y la entrada esta encendida- ¡PILAR!-digo en alto.
-¡EN LA COCINA!- grita desde ella, nos dirigimos a ella y la encontramos sacando una cazuela del horno.
-hola pilar- dice laura.
-hola niñas, un momento- dice depositando la cazuela en la mesa- ¿Qué tal el viaje?-dice dandonos unos besos a cada una, al llegar a donde iraide se queda mirandola- y ella es…-me mira.
-mi amiga iraide, estudia con nosotras en la facultad.
- encantada, yosoy pilar la madre de Hugo y futura suegra de melisa.
-encantada señora.-dice ella amablemente.
-melisa, estas mas delgada- me coje de la barbilla y parece que me estas estudiando de arriba abajo- tienes ojeras, ya comes bien.
-si solo he estado costipada.
-juventud, solo comeis comida rapida, ya veras en un par de dias comiendo como dios manda y tendras buena cara.
-si comemos bien.
-otra como mi hija, ya empezamos con las dietas.
-dejalo mama- dice Hugo entrando en la cocina con los demas .
-hijo- le da dos besos- haber donde habeis dejado las maletas .
-en la entrada- dice juanjo.
-haber esperar, ¡Sheila!- dice Pili.
-¿Quién es Sheila?-le digo estrañada.
-una chica que me esta ayudando a limpiar la casa, es que yo sola no puedo con todo ahora, la edad hija- dice mientras aparece una mujer bajita con el pelo negro recogido en un moño, con ojeras profudas,¿me pregunto que parte de la familia me tocara? Esta claro que no es de este siglo, aparenta unos treinta años.
-si señora- dice ella con las manos cruzadas.
-sheila, ella es melisa es la señora de la casa- dice presentandome.
-señora-dice inclinandose.
-¿señora? De eso nada- le digo acercandome a ella le agarro de la mano y tal como me temia fria con un tempano, ella sonrie- me llamo melisa, asi que bueno les podrias decir a mis amigos cual va a ser sus habitaciones.
-si seño… melisa.-dice sonriendo- sigadme, los demas le siguen, y nos quedamos en la cocina Pili, Hugo y yo.
-melisa no debistes hacer eso, te tiene que hablar con respeto- me dice Pili seria.
-venga pilar, que eso es muy antiguo, me ves antigua a mi.
-la educación no es antigua.
-mama.
-no hijo, hay que seguir las normas.
-vale, una cosa pilar, es curiosidad.
-miedo me das- me mira con cariño.
-¿Qué parte de la familia me toca Sheila?
-no te has tragado que haya contratado a nadie.
-pues no, la verdad es que no.
-chica lista, era tu abuela, ya sabes como le gusta disfrazarse.
-si ya veo, la abuela es lista.
-asi que venga iros a comodaros a la habitación- dice Pili, le doy un beso y le agarro de la mano a Hugo.
-vamos cariño, quiero ponerme comoda- le digo tiernamente, el pone cara de asombro y salimos de la cocina y nos dirigimos a mi habitación.
-mel, he pensado..-le miro y sonrio.
-no lo digas, aquí las paredes tienen oidos- entramos en la habitación y enciendo la luz.-hogar dulce hogar- sonrio al ver la habitación, sigue igual que siempre.
-melisa, yo dormire en el sofa.
-dejala ya Hugo vale, esta todo bien, dormiras en la cama, ademas si me ataca una serpiente…
-no ocurrira mas, esta todo controlado- me dice abrazandome por detrás.
-hugo…- se suelta y tocan a la puerta.
-vale, perdona.
-¿si?- digo en voz alta.
-señora- oigo decir a Sheila o lo que es decir mi abuela.
-entre- abren la puerta y entra mi abuela y cierra la puerta.-digame Sheila que desea.
-pilar a dicho que la cena estara lista en 20 minutos que pueden bajar cuando quieran.
-si esta bien abuela gracias- ella sonrie, yo me acerco a ella y la abrazo- abuela te he hechado mucho de menos.
-yo a ti cariño- dice cambiando la voz- pero deberias haber dicho que traias a alguien que no conocia el secreto casi nos da un infarto cuando lo vimos.
-me imagino, pero ¿infarto?- le digo mriandola, es imposible que a un vampiro le de un infarto.
-si bueno es una forma de hablar








COLGARE MAS TARDE LO QUE SIGUE DEL CAPI Q AUN NO ANDABA TERMINADO, Y E DE SEGUIR ESCRIBIENDO NO ME MATESI SY COMENTAR O NO CUELGOOOOOOOOOO LO JURO

CAPITULO VIII- comenzando la mentira de mi vida


CAPITULO VIII- comenzando la mentira de mi vida


Baje las escaleras de la cafetaria junto a las chicas, los chicos nos estaban esperando en la cafetaria para almozar, iraide enseguida se acerco a juanjo dandose un beso delante de todos, iraide se puso roja y los chicos comenzaron a silvar.

- juanjo e iraide, ¿ creo que me he perdido algo?-dijo laura.
- Si un poco- dije yo riendome.
- ¿desde cuando?- dijo Oriol.
- Dejar de hacer tantas preguntas- dijo juanjo
- Miralo se nos ha enamorado el papa- dijo Oriol, riendose- y ahora quien nos preparara el desayuno.
- No se, pero ya no mas, ahora es mio-dijo iraide abrazandolo, se le veia feliz.
- Iraide, les dejo una semana a la deriva y se me mueren de hambre.
- Oye que yo se cocinar- dijo Hugo ofendido.
- Bueno Hugo, calentar latas tambien se yo- dije mirandole, parecia que todo iva bien, no se habia dado cuenta de nada y tenia buena cara, como yo, me habia maquillado y no parecia que tuviera un hematoma en la cara.
- Al menos algo es algo, con tal de no morir de hambre.
- Yo tengo hambre- dijo laura.
- Que quereis comer chicas- dijo oriol.
- Yo uno de tortilla-dijo laura.
- Yo jamon con pimientos- pedi yo.
- Tu iraide.
- Yo nada, hoy tomare un zumo de naranja, estoy acatarrada.
- Marchando- se iva a por la comida cuando gritaron los chicos.
- ¡hey! Nosotros- grito Hugo.
- ¿Es que no sabeis pedir?-dijo con una mueca en la cara.
- Yo uno de tortilla y una coca-cola-dijo juanjo
- Yo uno de bonito, sin pimiento.-dijo hugo
- ¿algo mas?-dijo algo molesto.
- Si , que no tardes-dijo juanjo aguantando la risa.
- Iros…- se callo y se fue hacia la barra.
- Chicos, he estado pensando que este finde semana podriamos ir al pueblo, como hay puente.-dijo juanjo
- Es buena idea, pero… melisa anda atrasada con el trabajo de clase- dijo iraide.
- Iros vosotros, yo me quedare aquí estudiando.
- ¿Cómo?-dijo laura- de eso nada.
- Pero laura , como no me ponga las pilas no podre aprobar los de febrero- dije quejandome.
- Eso es una tonteria, seguro que apruebas chiquitina.-dijo Hugo, mientras me daba un beso en la frente.
- Hugo… has sido tu el que me ha dado el sermón de que tengo que ponerme al dia que sino no llegare a los finales.
- Si es verdad, pero hasta yo me equivoco, ademas un poco de descanso no nos vendra mal, cuando vuelvas, te ayudare a ponerte al dia.
- Hugo… para eso ya tengo a laura y a iraide.
- Si eso, que vosotros dos juntos no os concentrariais mucho-dijo juanjo.
- Juanjo…- le dio un codazo iraide ajuanjo.
- Vale , vale ya me callo
- Mejor-dijo iraide.
- ¿pero vamos a ir?-dijo juanjo
- Ir… ¿A dónde?- aparecio oriol con una bolsa llena de bocadillos y bebidas.
- Vayamos al jardin, y comemos alli.
- Juanjo a dicho de ir al pueblo estos dias que hay fiesta- dijo laura
- ¿si? Me parece buena idea.
- Vale, oriol esta de acuerdo, Hugo tambien, ahora faltais vosotras chicas.
- Me apunto-dijo iraide animada- lo que sea con tal de salir de aquí.
- Yo tambien, a donde vaya…
- Oriol, yo tambien voy-dijo Hugo en tono de vurla.
- Cari, dile algo a Hugo, se esta riendo de nosotros.
- Que quieres que le diga-dijo oriol, con cara de circustancias, todos comenzamos a reir.
- Melisa quedas tu- dijo juanjo.
- Bueno… me lo pensare.
- No vas a pensar nada, por que vas a venir-dijo iraide.
- Pero… he de estudiar-no queria ir, y no sabia como escaquearme.
- Ahora te da por estudiar, dejate, cuando volvamos nos ponemos las pilas, pero tu te vienes- dijo laura algo severa.
- Si mama-dije en tono de burla.
- Vamos todos, asi que … ahora tenemos que mirar donde podemos alquilar tiendas de campaña.
- Tiendas de que…- dijo laura.
- Anda hermanita, no me seas quisquilla.
- Juanjo, no me gusta dormir al aire libre ¿ lo sabes?
- Pero si no va a pasar nada.
- Y si dormimos todos en mi casa- todos me miraron- en mi casa hay mas que habitaciones de sobra para todos.
- Si por favor, todo menos acampar-dijo laura suplicante.
- Votos a favor- todos levantaron las manos menos juanjo.- juanjo somos mayoria , asi que dormiremos en mi casa.
- Si, si todo lo que vosotras digais, pero ahora hay clase, asi que a la tarde quedamos y hablamos que vamso a hacer.
- Hasta la tarde-me levante y me fui direccion a clase.
- Melisa- me llamo Hugo.
- Si
- Podrias venir un momento- dijo tendiendome su mano, yo dude en cojersela, pero los demas no podian saber nada asi que decidi serguir con mi actuación.
- Si claro- le di la mano, anduvimos un poco apartados y paramos.
- Mel, se que me has pedido tiempo y espacio, pero necesito saber que… como.. uff por que sera tan difícil.
- Hugo…
- Van a comenzar a pensar que pasa algo entre tu y yo.
- Hugo, eso no es verdad.
- Ya ni nos besamos.
- Te he dicho…
- Si , ya se que me has dicho que necesitas tiempo…
- Esta bien, delante de ellos actuaremos como una pareja normal, pero luego…
- Vale, te dare un respiro.
- Veo que te a quedado claro, asi que ahora me voy a clase que llego tarde- salir corriendo, no iba a llegar a clase de ico, y el profesor que daba esa asignatura era un hueso, entre con cuidado por la parte de atrás de la clase, mientras el profesor estaba escribiendo en la pizarra.
- ¿todo bien?- me dijo iraide
- Si, todo bien- le guiñe el ojo.
- Melisa, podria decirme cual es el resultado de esta suma en binario- dijo el profesor señalando lo escrito en la pizarra.
- Esto..- no sabia el resultado, no habia ido a clase en semanas y resulta que al profesor se le habia quedado mi nombre.
- Melisa… ¿sabe la respuesta?
- Esto…
- No tengo todo el dia..-dijo el profesor algo impaciente.
- (cero, uno, uno, uno)- me dijo iraide
- Si, es.. cero, uno, uno, uno.
- Muy bien, veo que aunque no ha venido a clase parece que a estudiado, me alegra- siguieo el profesor explicando.
- Gracias.
- De nada, pero ahora atiendo o te volvera a preguntar.- laura aranco un cacho de papel de mi cuaderno y escribio algo en el y me lo paso.


-¿TODO BIEN ENTRE TU Y HUGO?- escribio en el papel
-Si , solo era una tonteria-escribi yo, ella escribio .
- a la tarde de compras.
-vale- le respondi- iraide te vienes-le dije
-si claro, a la tarde.



Llevamos mas de una hora en el centro comercial, pero apenas tengo ganas de comprar ropa, pero he decidido serguir con esta farsa, mi vida con Hugo a de ser perfectar por eneko y por mi, es lo mejor y por ese niño que viene en camino.

- melisa, no pretendes comprar nada.- dice laura
- Me da a mi que prefiere ser perchero.- me mira iraide , pero yo le quito la mirada.
- No, si quiero pero es que no encuentro nada …
- No se hable mas, tenemos una mision- dice laura agarrandome de la mano – mision melisa.
- ¿Qué?- digo asustada, se que laura cuando se lo propone hace lo que
- quiere, y a puesto esa mirada de , a por todas.- espera… que aquí hemos venido por las tres.
- Si, pero nosotras hemos comprado muchas cosas y tu nada, asi que ahora te toca a ti.- mire a iraide con reproche.
- Gracias por ayudar – le digo seria.
- De nada, mira zara te gusta, entremos- dijo señalando la tienda, entramos y estaba lleno de gente, otra vez a enfrentarme con la pregunta del millon, ¿ me quedara bien?.
- Mira este, es bonito- dijo enseñandome un bestido blanco con tirantes negros.¡uf! Ese no me gusta- dije moviendo la cabeza.
- Vale y este- dijo iraide , enseñandome un bestido verde champan
- Para nochevieja …-dije un poco de mala gana.
- Venga ya, no seas asi, pon algo de tu parte- me regaño iraide.
- Vale, vale- empece mirando los stans, hasta que vi unos pantalones negros- me gusta estos.
- Confiscados- dijo laura quitandomelos de las manos.
- Voy a mirar si encuentro una camiseta.
- No cojas marron, que con eso no pegan.-dijo iraide, le sonrei y segui mirando entre las camisetas, hasta que vi un jersey blanco y negro, de rallas horizontales.
- ¿Qué os parace este?
- Perfecto, si$ quieres parecer recien salida de una carcel- dijo iraide.
- Me gusta, asi que laura confiscalo.
- Confiscado-me lo quito de la mano- pero mel… algo de color.
- Esta bien, mirare algo que no sea negro- segui mirando hasta que vi un abrigo rojo, era de cuatro botones en forma de cuadrado, con una evilla en la parte trasera del abrigo y cuello alto.
- ¿Qué os parece este?- dije mostrandole
- me gusta, es mas animado-dijo iraide.
- Yo a ese chaqueton le compraria unos pantalones blancos.
- Si, mira unos como estos- dijo iraide cojiendo unos- confiscados tambien- poco a poco los brazos de laura ivan descendiendo a cuenta del peso de la ropa.
- Creo que con esto bastara- dije mirando toda la ropa que habia comprado en zara.
- Si, por ahora- dijo laura, con meida sonrisa.
- Ha no, esa sonrisa la conozco, que andas tramando.- iraide la miro sonriente, algo escondian.
- No fastidies, iraide tu tambien, os habeis compinchado, ¿Cuándo?-dije quejandome.
- Anda calla y deja de quejarte-dijo agarrandome del brazo una por cada lado, parecia un presa sin salida, poco a poco pude adivinar hacia donde nos dirigiamos.
- ¡NO! DE NINGUNA MANERA, NO PIENSO ENTRAR HAY.
- Venga mel, sino te va a doler.
- QUE HE DICHO QUE NO-grite mas alto de lo normal, haciendo que la gente se girara.
- Anda no nos hagas un escandalo, un simple peinado no hace daño a nadie.
- Pero si odio ir a la peluqueria nunca salgo como quiero.
- Ya veras como aquí si, aquí tengo a una amiga- dijo iraide guiñandome un ojo- seguro que te gusta tu cambio- dijo entrando en la peluqueria.
- ¿cambio?-dije mirandola
- Si, después de cómo has estado estos dias, un cambio de imagen es lo que necesitas.- dijo laura.
- Pero si me gusta como estoy.
- Nos vamos a cambiar nosotras tambien, asi que no te quejes.
- Hola chicas, iraide esta todo listo.
- Hola Amanda.
- Haber tus debes de ser melisa- dijo señalandome.
- Si
- Iraide tenias razon, necesita un cambio urgentemente.
- Esta Yelco tambien, el se encargara del cambio junto conmigo- me miro a mi ¿yelco? , ¿Qué clase de nombre es ese?; entramos al fondo de la peluqueria y dos chicas nos cojieron las bolsas y los abrigos, después cada una de nosotras; nos sentamos en una silla cada una y se acerco un chico con Amanda que deduje que seria Yelco.
- Hola hermosuras- dijo yelco, un chico de pelo negro de media melena y con ojos claros, bastante algo y delgado.
- Hola- tan solo dije eso, no me gustaban los cambios, demasiados cambios habia soportado, ahora el pelo tambien.
- Haber chicas sabeis que es lo que queries.-dijo mirandonos sonriente.
- Yo si, irme- dije automáticamente sin pensar, todas se me quedaron mirando serias, menos eneko.
- Veo que aquí tenemos a alguien que no le gustan los cambios, ¿ no querida?
- No … no es eso… es que…- no sabia que decirle me estaba poniendo muy nerviosa y roja.
- No pasa naa querida, es normal, a todos nos cuesta hacer cambios, pero habeces es mejor, para quitar lo malo y comenzar con un nuevo aura.
- Yelco, a estado mala y a tenido una mala racha, es normal.
- ¿de verdad querida?, cuanto lo lamento, pero tu tranquila, me voy a encargar yo mismo de tu cambio, me lo tomare como un reto, se te ve que eres muy critica con tu pelo, asi que… manos a la obra.
- Yelco…- dije con miedo.
- Si querida.
- Esto…
- Anda habla cariño, no tengas miedo
- Solo un favor, no me cortes el pelo corto.- le mire fijamente y el apoyo sus manos en mis hombros.
- Por extraño que parezca a mi no me gusta cortar mas de lo becario asi que no te preocupes por eso, tu dejame a mi y veras como cuando sales, todo el mundo se te queda mirando.
- Toda tuya…- dije lo mas animada posible, iraide y laura se habian molestado tanto por mi, que no podia dejarlas asi, al ver mi respuesta laura y iraide sonrieron.
- Amanda, traeme el libro de los tintes y el atifaz.
- ¿antifaz?- dijo laura
- No espera, que sean tres.
- A no a mi no me pones un atifaz- dijo iraide.
- Si a ella tambien, o todas o ninguna- dije yo sonriendo.
- Bien dicho mel- dijo laura dandome un empujon en el hombro, iraide puso cara fastidio, Amanda aparecio con un libro grande y gordo y con tres antifaces, nos dio una a cada una, era gafas con ojos, me las puse y no se veia nada.
- Bien chicas, ahora colocaroslas y hasta que yo no diga, bajo ninguna circunstancia os quiteis las gafas, ¿a quedado claro?
- Si- dijimos las tres a la vez, me puse las gafas y me quede lo mas quieta posible, mientras sentia como me andaban en el pelo y lo que es aun peor cuando senti la tijera en el pelo, después de pasar un rato interminable, escuche decir a Yelco.
- Quitaros las gafas y no habrais los ojos- yo me las quite y no abri los ojos- iraide no hagas trampa, no habras los ojos.
- pero ¿ por que?
- Por que lo digo yo, y por que aun no he terminado- senti como empezaban a maquillarme la cara , abrieron un ojo y después el otro haciendome la linea sobre el ojo.
- Falta mucho- dijo iraide.
- No , ya esta todo, abrir los ojos- me mire a mi misma y no me reconocia, estaba guapisima y lo que es mas, me alegraba la cara.
- Yelco, eres… un artista-dijo iraide , la habia teñido el pelo de negro con reflejos rojos.
- ¿te gusta?-dijo yelco acercandose a ella.
- Estas de broma, ¿verdad?-dijo mirandole, deje de mirarla y mire a laura, estaba de rubia entera, ni ella misma se reconocia y es mas la habai cortado su melena larga haciendole media melena, con un flequillo de medio lado; vi como se miraba y dejo de mirarse en el espejo y se fijo en mi.
- Melisa, que cambio estas gauapisima.
- ¿de verdad?- dije animada, me mire en el espejo y vi , me habai ondulado el pelo y me habia hecho distintas capas con reflejos rubios, me habia hecho un flequillo hacia el lado izquierdo de mi cara, me gustaba el nuevo cambio.
- Estas distinta , te hace mas… nose- le vi nerviosa a laura, y me daba cuenta que los cambios no era su plato fuerte, que no le gustaban en absoluto.
- Mas mayor- dije sonriendo.
- Si , eso es- dijo ella.
- Chicas, de verdad conmigo a acertado de pleno, y contigo laura, ya veras cuando te vea oriol.
- ¡los chicos! Habiamos quedado con ellos para cenar en el pueblo, es tarde vamos a cambiarnos rapidas.
- Melisa tu tambien estas muy guapa.
- Iraide, tu cambio a sido radical.
- Y el tuyo, a sido tambien.
- No del todo, creo que me falta algo, pero no se que es- dije sonriendo.
- Chicas os falta cambiaros de ropa, al fondo teneis vestidores si quereis podeis cambiaros en ellos.-dijo yelco mostrandonos el camino.- chicas espero que no os haya molestado, pero he rebisado buestras bolsas y os he dejado lo mas apropiado para vuestros peinados, luego os dare una sorpresita que tengo, ahora entrar y camnbiaros.- una a una entramos en cada habitación a cambiarnos.




Tras salir de la peluqueria cada una de nosotras ibamos mirandonos las unas a las otras , iraide iva entera de negro con un vestido de colegiala negro con tacones de aguja blacos y con una chaqueta de cuero blanca, laura iba de color vercer un pantalón verde musgo, uan chaqueta de verde musgo y unas parisinas a juego con el jersey, y yo ia con un pantalón gris y uan camiseta olgada veis con los tacones negros.

-¡chicas!- escuchamos la voz de yelmo detras nuestra, nos giramos las tres.-¿a donde creeis que vais?
- con los chicos- dijo laura entusiasmada.
-no de eso nada, os falta una cosa.
-¿el que?- dije yo
-haber que os falta, fijaros bien
- creo que nada
-¿no? Y los pendientes.- me toque la orejas- si no os habeis llevado mi regalo, haber aqui teneis.

-gracias- dijimos las tres.
-que bonitos-dijo iraide, sacando unos pendientes en forma de estrella de plata, enseñandolos a todas, abri la mia eran unas perlas grises que colgaban de una cadena fina larga de oro blanco.

-gracias yelmo, son preciosos, pero como sabias que me gustaban las perlas.
-queria cuando llevas muho tiempo en esa profesion se sabe que es lo que le gusta a cada una.
-yelco, lo estaba buscando- dijo laura contenta, los de ella eran de nacar unas lunas de nacar blanco, bantantes grandes.
-chicas yo lo se todo, asi que haber poneoslos.- saque los pendientes de las caja y me los puse, las demas hicieron lo mismo- asi esta mucho mejor, anda juntaros- sijo mientras sacaba una camara del bolsillo- decir pa-ta-ta.
-¡pa-ta-ta!- y nos saco una foto.
- venga daros prisa que no llegais- le dimos un beso y nos fuimos corriendo al parking centrol comercial, teniamos que volver a la residencia cuanto antes o llegariamos tarde.


Al llegar a la residencia subimos a las habitaciones rapidamente, hacia nuestra habitación, iraide se fue direccion a la suya.
-daros prisa- grito mientras iba direccion a su habitación.
-corre- le dije a laura, los chicos estarian al caer, tan solo nos quedaban 15 miutos, 15 minutos para interminables en los que deberia hacer que quiero a alguien cuando en realidad le desprecio por ser como es.